El primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República Miguel Díaz-Canel Bermúdez asiste a la jornada vespertina de la primera sesión final del 22 Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).

Los delegados e invitados al evento, que cuenta además con la presencia de Roberto Morales Ojeda, secretario de Organización del Comité Central del PCC, acaban de recibir una amplia información sobre el Programa Económico y Social del Gobierno para el 2026 y las transformaciones aprobadas recientemente, puestas por Oscar Pérez-Oliva Fraga, viceprimer ministro y titular del Comercio Exterior e Inversión Extranjera.

Nadie va a venir a hacer por nosotros lo que nos toca y de la situación actual tenemos que salir con esfuerzo, inteligencia y audacia, sin temer a las transformaciones, afirmó el funcionario, quien ejemplificó acerca de una de las variantes en que se desarrolla la solidaridad con Cuba, como es la asimilación de tecnología vietnamita para incrementar la producción nacional de arroz, en lo cual dijo, pueden venir todos aquellos que lo deseen.
Las inversiones en ese sentido se justifican por sí solas: el Estado invierte anualmente 300 millones de dólares para importar dicho cereal, que forma parte de los hábitos alimentarios del cubano.
Acerca del programa de gobierno y las transformaciones analizadas en los últimos días subrayó que no son un paquete neoliberal, ni el retorno al capitalismo como quiere hacer ver el enemigo, sino medidas necesarias, muchas novedosas, y recordó cuando durante el llamado periodo especial el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz explicó al pueblo, en largos discursos, decisiones que era necesario adoptar como la despenalización del dólar.
Ambos documentos son complementarios y esa verdad se refuerza ―dijo―, porque el 76 por ciento de las transformaciones y los objetivos del programa de gobierno tienen total coincidencia.
Cada transformación, cada eje, tiene un responsable, hay un cronograma general elaborado y un grupo de premisas que rigen este proceso que ―subrayó―, no será un proceso más ni una cortina de humo como han dicho la contrarrevolución y un vocero estadounidense. Estas son medidas para salvar la Revolución y se hacen no bajo presión ni para complacer a nadie, sino bajo el principio de la soberanía, acotó.

Abundó que hay transformaciones que deben estar precedidas de otras y todas van a medirse con indicadores.
Si bien será necesario aprobar modificaciones en algunas normas jurídicas no ocurrirá así con la Constitución, reflejo de que esta fue elaborada con alcance y visión estratégica.
Transformaciones en los próximos días

Pérez-Oliva anunció que un grupo de transformaciones quedarán implementadas en los próximos 30 días, porque están creadas las condiciones y entre ellas mencionó las referidas a los actores económicos, energética, recuperación agrícola, ámbito laboral y salarial y la dolarización parcial de la economía.
En todas se conciben profundos cambios, en correspondencia con el Programa de Gobierno y responden a condiciones de la economía y la dinámica sociodemográfica actual, precisó.
Las transformaciones económicas y sociales buscan salidas a lo que pretende asfixiarnos
Pérez-Oliva expuso que nuestro país enfrenta uno de los momentos más complejos de la historia de la Revolución, sin precedentes, caracterizados por una combinación de medidas que nunca se habían aplicado por el Gobierno de los EE. UU., las cuales prevén el uso de sanciones secundarias.

Reflexionó que resulta interesante que ese país impone disposiciones ilegales y unilaterales y por eso muchas empresas extranjeras, temerosas de lo que pueda ocurrir han decidido no continuar los negocios en Cuba, pero las aerolíneas y empresas estadounidenses que autoriza la nación norteña sí siguen haciendo negocios con nuestro país.
Esto quiere decir que tales medidas restrictivas pretenden arrastrarnos forzosamente a la dependencia de ellos y eso no se puede perder de vista al analizar las transformaciones económicas y sociales aprobadas recientemente, cuyo objetivo es buscar salidas a lo que pretende asfixiarnos desde los puntos de vista económico, bancario y financiero, señaló.
En su explicación dijo que las medidas involucran a todos los actores económicos en igualdad de condiciones, en función de que trabajen para hacer más justo nuestro sistema.
Recordó que el programa de gobierno surgió como proyecciones en el 2023 y en diciembre del 2025 fue presentado como programa a la Asamblea Nacional del Poder Popular, posteriormente fue debatido en toda la sociedad por casi dos millones de personas, quienes realizaron más de 196 mil propuestas, que fueron estudiadas según temáticas y divididas en tres objetivos principales: la estabilización macroeconómica del país que es vital, las políticas sociales que son eje del sistema socialista y la producción nacional con énfasis de los alimentos, un problema que padecemos por alza de los precios o limitaciones en las ofertas.
De aquellos debates ―enfatizó―, salieron ideas como que había que variar la aplicación del subsidio a las personas, en tanto nuestra economía no puede continuar aplicándolo de manera igualitaria, sino en quienes más lo necesitan.
De eso se ocupa el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, que da los primeros pasos para implementarlo, siguiendo indicadores a partir de estudios y ejemplificó que se ha diagnosticado que 500 mil ancianos viven solos y requieren una atención diferenciada, y deben ser atendidos en las cuadras por los delegados del Poder Popular y las autoridades municipales.
Otros planteamientos que tienen expresión en las transformaciones y en el programa de gobierno se relacionan con la reducción gradual de la inflación, que tiene impacto en el precio de los productos; el fortalecimiento del programa de salud; la consolidación de la bancarización, una decisión correcta que en nuestras condiciones ha enfrentado no pocas dificultades, entre otras, por deficiencias del sistema bancario que hay que resolver y la contingencia energética, porque la bancarización se basa en el uso de energía.
La calidad de la educación, el perfeccionamiento de la empresa estatal socialista, la contratación de las formas productivas y la transición energética, todo esto tiene respuesta en las transformaciones económicas y sociales aprobadas y eso significa que se escucharon las propuestas de la población y se tuvieron muy en cuenta para diseñarlas, señaló el viceprimer ministro.
Este tiene que ser un programa realista porque enfrentamos grandes tareas con grandes limitaciones, acotó.
Tuvo un momento de reflexión para la afectación de las fuentes de ingreso al presupuesto del Estado por la situación energética, lo cual requiere aplicar medidas, algunas ya se implementan como reducir gastos inadecuados o innecesarios, el fortalecimiento del sistema tributario y la eliminación de los subsidios al sistema empresarial que tiene que autogestionarse.

Muchos gobiernos trabajan por lograr resultado superavitario en el presupuesto pero no se trabaja igual en todos y, por lo tanto, los resultados no son iguales, agregó.
Dijo que el sistema empresarial se subsidia con 92 mil millones y casi la mitad es para la energía eléctrica. Para resistir tales niveles de subsidio la economía está obligada a alcanzar niveles de eficiencia que no se logran hoy, resaltó.
En la economía no todos los problemas se pueden resolver con medidas administrativas y un ejemplo es topar los precios porque lo que ocurre es que esconden los productos y se venden a precios más altos, señaló.
En un contexto de dificultades económicas hay tendencia por parte de algunos ciudadanos a la indisciplina, el robo y la corrupción, manifestaciones que es necesario enfrentar y mencionó el robo de aceite de los transformadores, en cuyo combate tiene que participar la comunidad.
El sindicato es de todos los trabajadores
Que el sindicato funcione en cualquier forma de gestión, estatal y no estatal, que prime la unidad en el funcionamiento de las estructuras y que cada quien cumpla sus misiones en aras de la representación de los trabajadores fue el gran tema que centró los debates de la jornada.

Secretarios de burós sindicales desde Pinar del Río hasta Guantánamo y representantes de las nuevas formas de gestión realizaron medulares intervenciones en un asunto sin resolver: la afiliación de los trabajadores no estatales, cifras que presentan disminución en el periodo que se analiza desde el 22 Congreso.

Hay que atender a todos los trabajadores afiliados o no, dijo Osnay Miguel Colina, presidente de la Comisión Organizadora de la CTC, quien condujo el análisis del informe central.
Resaltó que varias intervenciones fueron más allá de la sindicalización, con el denominador común de que urge hacer cosas y encontrar soluciones para mejorar la producción y los servicios, a partir de analizarlo con los trabajadores. Por eso hemos conocido ejemplos de cómo es posible avanzar en los momentos difíciles que vive el país, en una situación compleja de amenaza real de guerra, subrayó.
Si no nos organizamos nosotros, el enemigo busca la fractura, sino tenemos unidad cómo vamos a defender la Revolución desde el papel que le toca al movimiento sindical, con una conducta consecuente con los valores éticos y revolucionarios aprehendidos, significó.

Reconoció que a pesar de los problemas también hay ejemplos positivos en cuanto al aporte a la Patria, compromiso que cumplieron los sindicatos de la Construcción y Civiles de la Defensa, en tanto La Habana, Cienfuegos y Las Tunas lo hicieron como provincias.
Carlos Palacio, representante de los trabajadores no estatales del municipio Mella, en Santiago de Cuba, fue enfático y directo: el trabajador tiene que sentirse representado, tienen que funcionar la sección sindical y el grupo de trabajo en el municipio y la comisión de concertación de precios.
Es importante lograr un activo sindical con la participación de todos los organismos de relación y que participe el representante del Partido y del Gobierno, abundó.
Se enfatizó esta mañana en la importancia de las asambleas sindicales y de trabajadores y el completamiento de las oficinas de control de la afiliación, porque no solo es cobrar sino también velar por la adecuada gestión de los movimientos de altas y bajas, para los levantamientos de afiliación de manera oportuna.
El doctor Roberto Hernández Arrebato, secretario del buró sindical del hospital Dermatológico El Rincón, significó que en los últimos 7 años el centro ha mantenido el ciento por ciento de afiliación.
Este año sobrepasaron el aporte a la Patria, pues aunque el plan lo lograron antes del 28 de enero, para estas sesiones finales del congreso recaudaron otros 38 mil pesos, un promedio de 203 pesos por cada trabajador, pues cuentan con 235 en plantilla.
No hay secreto en esos resultados. Puso como indispensables la unidad, el trabajo persona a persona y también la estimulación espiritual y material, de lo cual ―comentó―, poco se ha hablado en este plenario. Abundó que disponen de una finca integral con la cual han logrado una oferta variada en la alimentación de los pacientes, los trabajadores y otros centros de salud como el hogar materno y el sistema de atención a la familia.
La patria es ara y no pedestal. Con esa frase martiana concluyó su intervención al afirmar que es un ferviente admirador y seguidor del ideario de nuestro Apóstol.
María Teresa Gómez Álvarez, secretario general del buró sindical del Instituto Superior del Ministerio del Interior Capitán San Luis se refirió al combate en las redes digitales que es muy importante en los tiempos actuales y leyó un verso para patentizar el sentir de los delegados e invitados al congreso y especialmente los afiliados al sindicato al cual pertenece, el Civiles de la Defensa.
La Habana no está para darle dolores de cabeza al país
Al referirse a la afiliación de los trabajadores no estatales, Misael Rodríguez, secretario general de la CTC en La Habana recién electo, enfatizó que esta provincia no está para darle dolores de cabeza al país en esa tarea y lo ilustró con la cifra de los 200 mil trabajadores que restan por sindicalizar.
Destacó que han aprobado un sistema de trabajo por las más de 88 zonas de defensa de la capital, porque el consejo de defensa del territorio está activado.
Hay experiencias positivas y tenemos que generalizarlas y depurar las estadísticas, pues hay cooperativas y mipymes que no existen y todavía aparecen en los documentos.
Como resultado positivo señaló que los trabajadores no estatales de esta provincia fueron los primeros de la nación en cumplir el aporte a la patria, con más de 10 millones de pesos, y quedan reservas, aseveró.
Carlos Miguel Pérez de la delegación de La Habana concluyó esta primera sesión. Es presidente de una mipyme privada del sector tecnológico, vanguardia nacional en el 2026, pero se presentó como simple trabajador afiliado al sindicato Nacional de Trabajadores de las Comunicaciones, la Informática y la Electrónica.
Su exposición resumió la realidad y también la convicción de un sector importante para el desarrollo económico y social del país, sin competencias.
Los derechos laborales no pueden depender del apellido jurídico de la entidad, dijo, a la vez que enumeró situaciones de escasez que afectan a la sociedad, la inflación, apagones y crisis económica que golpean más al sector de los jubilados y quienes reciben los salarios más bajos.
¿Estaríamos mejor si desaparecieran los trabajadores privados y o las mipymes?, se preguntó, acto seguido subrayó que detrás de cada negocio particular hay personas que se levantan temprano y trabajan, y también padecen problemas como el resto de la sociedad.
Ninguna transformación económica será posible sin los trabajadores ni a costa de los trabajadores. Estamos para aportar y contribuir unidos al desarrollo del país, no para competir de manera antagónica con la empresa estatal socialista, puntualizó. (Vivian Bustamante)

Se impone tratar con espíritu crítico la situación del salario
Defendemos el mismo sentimiento clasista y unitario que los fundadores tuvieron al constituir la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en 1939, afirmó el miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y presidente de la Comisión Organizadora del 22 Congreso de la organización sindical, Osnay Miguel Colina Rodríguez, al iniciar este viernes las últimas sesiones del evento.

En composición reducida, como exigen los momentos que vive la economía y la sociedad, los delegados de la capital son los que concurren a uno de los salones del Palacio de Convenciones, en tanto los restantes asisten por videoconferencia desde sus provincias, si bien esto no restará que puedan intervenir a distancia y realizar las votaciones previstas, entre ellas, para el Secretariado y el Consejo Nacional de la CTC.

El objetivo de los debates que acontecerán hoy y mañana es hacer un análisis crítico de las insuficiencias en la organización sindical y el desenvolvimiento de los colectivos productivos y de los servicios, en tanto decisivos para el avance de la economía, expresó Colina al leer una síntesis del informe central al congreso, que cuenta con la presencia del miembro del Buró Político del PCC y vicepresidente de la República, Salvador Valdés Mesa, y el Comandante del Ejército Rebelde y Héroe de la República de Cuba, José Ramón Machado Ventura, entre otros dirigentes.
Se impone tratar con espíritu crítico la situación del salario, que quienes más aporten sean quienes más reciban, el nivel de vida no puede aumentar sin el incremento de la productividad del trabajo, reflexionó el miembro de la Comisión Organizadora del 22 Congreso, al enumerar temas que son de obligado debate.
El fortalecimiento del sindicato desde la base resulta indispensable para que puedan cumplirse políticas establecidas en lo laboral y salarial, abundó.
Durante su exposición criticó que se mantiene como tendencia el pago de los empleadores fuera de la fecha convenida, lo cual contraviene lo legislado y evidencia debilidad en la actuación de los sindicatos para ejercer su papel de representación de los trabajadores en ese y otros sentidos.
Igualmente insistió en que es indispensable que los trabajadores del sector presupuestado tengan mayor participación en la toma de decisiones durante la distribución del salario no ejecutado. (Vivian Bustamante)
Asunto principal: la defensa de la Patria
Lo grande y noble de formar parte de la clase obrera primó durante la primera de las sesiones finales del 22 Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba, efectuada en horas de la mañana de hoy con sede principal en salones del Palacio de las Convenciones de La Habana.
En fecha que marca el centenario de Fidel y a pocos días de festejar los 95 años del General de Ejército Raúl Castro Ruz, y en medio de una recrudecida hostilidad imperialista, la clase obrera cubana hace realidad mediante videoconferencia lo que para ella significa la defensa del presente y el futuro de la Patria, desde cualquier trinchera, que hoy son muchas.

Porque ese será tema esencial durante los dos días de Congreso, cuyas primeras acciones se remontan al momento de la convocatoria en enero del pasado 2024; y en tal sentido se realizarán propuestas que coadyuven a impulsar el sistema empresarial cubano y se debatirá además sobre el derecho de los trabajadores cubanos a ser representados en los Consejos de Dirección.
El debate, sustancioso y amplio, estuvo encabezado por Salvador Valdés Mesa, integrante del Buró Político y Vicepresidente cubano, los miembros del Secretariado del Comité Central del Partido José Ramón Monteagudo Ruiz y Yudith Rodríguez, el Comandante del Ejército Rebelde José Ramón Machado Ventura y otros dirigentes partidistas y gubernamentales.
Tema que de seguro será profundizado es la búsqueda de mejores cauces para la emulación, ese movimiento movilizador que durante décadas ocupó espacio de jerarquía en el movimiento sindical cubano.
Entre las insatisfacciones que deberán ser analizadas con la mayor profundidad están los convenios colectivos de trabajo, un arma de vital importancia en el quehacer de nuestros colectivos laborales.

Sin temor a equívocos, el 22 Congreso ya suma la participación de más de 2 millones de trabajadores desde las reuniones de las secciones sindicales, a la vez que la jornada de hoy se vio engalanada con la presencia de 57 héroes y heroínas del trabajo de la República de Cuba.
Asimismo, otro tema de análisis será la sindicalización de nuestros trabajadores, un asunto que aún no se rompen las barreras que lastran sus elevados empeños. También será lo más significativo del anteproyecto del Código de Trabajo y el Programa Económico y Social del Gobierno para el 2026, y el mejor aprovechamiento de la ciencia y la innovación, el papel del sindicato hacia la comunidad y otros asuntos de no menos importancia.
La lectura del Informe Central estuvo a cargo de Osnay Miguel Colina Rodríguez, presidente de la Comisión Organizadora del cónclave sindical, quien a su vez dirigió los debates en esta primera jornada. (Gabino Manguela Díaz)








