La provincia de Holguín arribó a este 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, con un balance de resultados significativos en la protección de sus recursos naturales, la reducción de la contaminación y la implementación de políticas de adaptación al cambio climático, según un informe presentado por la Delegación Territorial del Citma.

El oriental territorio cerró la primera etapa de la Estrategia Ambiental Territorial (2021-2025) con el cumplimiento de 38 metas, e inició el nuevo ciclo 2026-2030 alineado con los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social.
Entre los principales logros resalta la declaración de tres nuevas áreas protegidas de carácter nacional: el Paisaje Natural Bahía de Naranjo, y las Reservas de Vida Silvestre Cabo Lucrecia-Punta de Mulas y Boca de Cananova, lo que fortalece la conservación de ecosistemas marinos y costeros en la región nororiental del país.
En el enfrentamiento a la minería ilegal de oro, especialmente en zonas cercanas al Parque Nacional Alejandro de Humboldt, se realizaron 701 acciones de control, incluyendo más de 300 patrullajes especiales y más de cien inspecciones. Además, se creó una nueva plaza de inspector ambiental en el municipio Moa, y se impartieron talleres a pescadores y fuerzas del orden sobre la protección de especies marinas.
En materia de ciencia, se ejecutaron 18 proyectos territoriales con un financiamiento superior a los 13 millones de pesos, entre ellos la valoración económica de servicios ecosistémicos en playas y áreas protegidas.
El programa forestal reportó más de nueve mil hectáreas bajo manejo sostenible de tierras y un patrimonio forestal que supera las 390 mil hectáreas, con un índice de boscosidad del 38,84 por ciento sobre la superficie sin contar aguas interiores. Asimismo, se rehabilitaron más de 2 mil 400 hectáreas afectadas por la minería a cielo abierto, que ya fueron devueltas al patrimonio forestal.
En cuanto a la adaptación al cambio climático, la provincia actualizó 163 planes de ordenamiento de asentamientos humanos, logró un 98 por ciento de recuperación de manglares, más de 16 mil 700 hectáreas en buen estado, y monitoreó la totalidad de las 66 playas arenosas.
También se pusieron en marcha parques solares fotovoltaicos en varios municipios, con una generación de más de 55 mil MWh de energía limpia, y se ejecutaron inversiones en plantas desalinizadoras, saneamiento de polos turísticos y nuevos mapas hidrogeológicos.
El control de la contaminación también avanzó. En las bahías de Nipe y Moa se construyeron piscinas de sedimentación y se puso en funcionamiento una nueva presa para evitar vertimientos ácidos al mar.
En el ámbito educativo y comunitario, se realizaron 16 acciones de comunicación, exposiciones fotográficas de aves endémicas, y dos capacitaciones a más de 600 pescadores sobre conservación de especies marinas.
El informe del Citma reconoce como principales retos pendientes la gestión de residuos sólidos, el saneamiento de aguas residuales, la contaminación por minería ilegal, y la necesidad de elevar la percepción del riesgo ante fenómenos meteorológicos extremos.

