No solo porque cada cuadro de reconocimiento a una veintena de fundadores del Grupo Empresarial Artemisa tiene la rúbrica de Sergio Suárez Bermúdez, ni porque entregara flores al Partido y al Gobierno, por los 15 años de esta estructura en las dos provincias más jóvenes de Cuba, quisimos hablar de desafíos y éxitos; sino, porque este experimento pudiera ser asumido por el resto de Cuba.

Fue el 3 de junio de 2011, a solo meses de crearse la provincia de Artemisa, cuando se decidió unir en un solo grupo, a empresas que estuvieran, de alguna manera, directas a los servicios del pueblo, hasta llegar a sus 15 años, en este 2026, con 14 entidades.

Hablamos de Comunales, Comercio, Gastronomía y los Servicios, Farmacia y Óptica, La Alimentaria, Producciones Varias, Mantenimiento Constructivo, Servicios Legales, Servicios Técnicos del Arquitecto de la Comunidad, Transporte, Alojamiento, Seguridad y Protección, y Áreas Públicas, en la Zona Especial de Desarrollo Mariel.
“Para muchos pudieran ser como los dedos de la mano, diferentes, pero también cumplen el principio de ser entidades muy necesarias. Son el ir y venir diario de la población con servicios indispensables que, a pesar del contexto actual, se mantienen intentando satisfacer las demandas cada vez más crecientes, en momentos de los más complejos”.
“Lo primero que hemos sido, desde las ideas conceptuales del Grupo, es una familia. Mantener la disciplina, la organización, el ayudarnos e intercambiar estrategias de cómo logramos planes productivos y estabilidad en parámetros económicos, son parte de las fortalezas.
“Estas 14 empresas y sus unidades empresariales dan empleo, en la actualidad, a más de 10 mil artemiseños, y a pesar de lo difícil de la situación, hemos batallado para no cerrar las puertas de ninguna entidad, en cambio ponemos en práctica alianzas y experiencias de unos, que pueden ser lecciones de otros. De cualquier adversidad solemos aprender”.
Así lo explica el profesor de Ceiba 1, en Caimito, el Máster en Ciencias de la Educación, que ya había dejado huellas en direcciones del Consejo de la Administración, en los años fundacionales de Artemisa.

“La dinámica de trabajo convierte esta estructura en una bondad a favor del encadenamiento productivo. Por ello, son muchos los ejemplos que tenemos de obras de impacto social en las cuales, unos han propuesto el diseño, otros han aportado los materiales de construcción con producción local, otros la mano de obra, la legalización del inmueble, incluso, hasta la atención a los constructores y el alojamiento.
“De esa forma han sido responsabilidad del GEA, las nuevas viviendas, el vial de acceso a la ciudad cabecera, el estadio, la Universidad Julio Díaz, objetos de obras en los centros hospitalarios, policlínicos…
“Como práctica, nos vemos un día a la semana, casi siempre los jueves en la tarde los 14 directores y el consejo de dirección del Grupo. ¿Qué ha pasado en la semana? ¿Cómo nos podemos ayudar? ¿Quién puede aportar más a las prioridades de la provincia? Preguntas donde media un te o un café entre una y otra respuesta.
“La política de cuadros ha sido fundamental. El preparar a los jóvenes que tenemos cerca, una jubilación, un traslado o una baja repentina por cualquiera de las causas, no debe ser la nota discordante en ninguna de las empresas.

“Y también, tenemos como premisa dignificar al hombre. Quizás, los que hoy estamos asumiendo no logremos todos los resultados, no somos los mejores ni los más capaces, pero somos los que estamos, y eso merece un respeto, además de exigencia y control”, insiste.
“Si bien no hablamos de resultados en las 14 empresas, sí hemos colegiado cómo, con la inteligencia colectiva, sacar a fuera aquellas con pérdidas, qué se puede hacer, cómo encadenarse, abrirse en el contexto económico actual, a nuevas formas de gestión, sin desestimar que la propiedad sigue en manos de la empresa estatal socialista.
“Hay muchos directores jóvenes que manejan los destinos de sus entidades con creatividad, y de ellos nos nutrimos para ver a través de una sola mirilla, la del Grupo. No nos puede faltar la sensibilidad o la empatía al atender al pueblo, ni el orden, ni la superación”, asegura Suárez Bermúdez.

“Unir 14 empresas en una estructura de dirección debió haber llevado mucho pensamiento, pero es un proyecto que merece ser validado.
“Quizás, las posibles debilidades que hoy se muestren en Artemisa, dependen de cómo los cuadros hemos puesto en práctica esta estructura, pero, conceptualmente, tiene todas las variables para el éxito, y a él nos aferramos en este aniversario 15, que dedicamos a un inspirador cuadro de la Revolución, el General de Ejército Raúl Castro Ruz”, concluye.

Acerca del autor
Desde 2005 el periodismo me abre las puertas en Radio Artemisa, con la posibilidad de reorientar mi carrera al cursar estudios en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí. Soy licenciada en Educación, en la especialidad de Defectología, y ya había cumplido varias tareas, incluso en la Unión de Jóvenes Comunistas.
Los resultados en el medio radial me condujeron a que, en 2011, al crearse la provincia de Artemisa, ocupara la responsabilidad de Corresponsal Jefa de la Agencia de Información Nacional, nombrada poco después Agencia Cubana de Noticias.
En ese mismo tiempo, alternaba como parte del ejecutivo de la Unión de Periodistas de Cuba, en el territorio, y posteriormente me desempeñé como su Presidenta; hasta que, en agosto de 2014 la dirección del Partido me designó directora del su Órgano Oficial, el periódico El Artemiseño, labor que continúo desempeñando.
Las funciones de dirección siguen aportando a la pasión por el periodismo, de ahí que mantenga publicaciones del acontecer de mi provincia en mi órgano de prensa Artemiseño, y en medios nacionales de comunicación, con mayor estabilidad, y representando tanto de compromiso como de orgullo, en el periódico Trabajadores.


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