Una ventana de alivio, entre tantas preocupaciones diarias, vive en estos días Osmany Claro Lajare, el director de la Empresa Cubana de Molinería (ECM): en los puertos de La Habana y Cienfuegos son descargados dos barcos que a Cuba trajeron las 47 500 toneladas de trigo con las cuales la entidad garantizará producir harina durante 40 días.

«Nosotros debemos recibir cada mes un barco con el cereal y con éstos suman sólo tres en lo que va de año», aclara.
El primer arribo de trigo a la nación fue el 2 de enero y se suministró a las unidades empresariales de base (UEB) Cereales Cienfuegos y Cereales Frank País, de Santiago de Cuba, de la Cubana de Molinería.

Explica que las medidas coercitivas, sin precedentes, tomadas por el actual gobierno norteamericano para con el bloqueo ejercer la máxima presión posible contra el pueblo cubano y su Revolución, han hecho más tortuoso el camino para pagar los cargamentos y el flete de los buques.
Ante la incertidumbre de próximas llegadas, desde finales de marzo el Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria (GEIA), perteneciente al ministerio homónimo, ajustó los planes de producción de harina a partir de los inventarios de trigo existentes en el país.
Eso determinó paralizar a la habanera UEB Cereales Turcios Lima, también de la ECM, y se mantuvieron funcionando, de forma limitada, los restantes molinos existentes en Cuba, incluido el de la empresa mixta Industrial Molinera de La Habana S.A. (IMSA).

Según detalla la directora comercial de la Cubana de Molinería, Zaily Pérez Hernández, la medida se adoptó para evitar el agotamiento de los inventarios de la harina destinada a la elaboración del pan de la canasta familiar normada en cada provincia y el municipio especial de la Isla de la Juventud.
«Felizmente, con la llegada de estos barcos, podemos decir que ya hoy la industria va a moler a su capacidad, con los consumos que tenemos hoy y garantizar en lo que resta de mayo y el mes de junio la entrega de harina de acuerdo a lo establecido para cada uno de los territorios», subrayó.
La confirmación del atraque de la embarcación con unas 23 750 toneladas del grano, en el muelle aledaño, en la Ensenada de Guasabacoa, la más sureña en la bahía capitalina, puso fin a semanas de inacción en el molino Turcios Lima, ubicado en el municipio de Regla.
«Empezamos un proceso de reparación y mantenimiento a los equipos, desde la descarga del trigo en el muelle, los bancos de prueba, tachos, los transportadores de trigo y harina, hasta el despacho del producto envasado», afirma Maikel Nogueras Calaña, director del establecimiento.
Estrategia para la estabilidad
En lo concebido por la Empresa Cubana de Molinería es importante haber logrado que en las próximas semanas produzcan harina los molinos de Santiago de Cuba y Cienfuegos, junto al Turcios Lima, de la capital, según señala la directora comercial.
Zaily Pérez Hernández explica que ese esfuerzo será respaldado por IMSA con parte de su producción.
La UEB de la Ciudad Heroica tiene el plan de entregar 180 toneladas diarias a las empresas de la Industria Alimentaria en las cinco provincias orientales, meta cuyo cumplimiento depende, en mucho, del suministro estable de electricidad.
Por su parte, Cereales Cienfuegos obtendrá 120 toneladas de materia prima, fundamentalmente para elaborar pan en ese territorio y los de Sancti Spíritus, Villa Clara y Ciego de Ávila.
Cereales Turcios Lima procesará 60 toneladas diarias de harina a distribuir en la zona occidental, tarea en cual tendrá el respaldo de la empresa mixta, situada justo al lado.

Allí José Luis Castillo Sánchez, supervisor de turno, asegura que el trigo que están recibiendo permite al molino trabajar las 24 horas, en tres turnos de labor.
«IMSA produce unas 200 toneladas diarias de harina de trigo, de las que entrega entre 140 y 160 para el balance del país», afirma a su vez Dianelis Figuerola Rodríguez, la directora de gestión y coordinación de la empresa mixta, desde hace 25 años un aliado firme de la Industria Alimentaria cubana.
Y lo seguirá siendo en los próximos tres lustros con la prolongación del convenio de asociación entre IMEX S.A., entidad de capital mexicano, y la Corporación Alimentaria S.A., CORALSA, sociedad mercantil cubana perteneciente al Ministerio de la Industria Alimentaria.
Zaily Pérez Hernández, la directora comercial de la Cubana de Molinería, acotó que las unidades habaneras también entregan harina de trigo a Camagüey para aprovechar el retorno hacia esa provincia de los carros de la UEB local de la Empresa Operadora de Contenedores (Transcontenedores), en sus viajes sistemáticos trayendo cargas para occidente.
Aunque ahora hay dos barcos descargando trigo en puertos cubanos, el director general de la Empresa Cubana de Molinería, Osmany Claro Lajare, sabe que el alivio es temporal y deposita sus esperanzas en los ingentes esfuerzos del Gobierno revolucionario para sortear los obstaculos del bloqueo y, luego de junio, llegue más trigo a Cuba con la meta suprema de seguir entregando harina para el pan nuestro de cada día.



