Las artes escénicas de Cuba se visten de luto este fin de semana tras recibir la lamentable noticia del repentino fallecimiento en Santiago de Cuba del destacado actor, declamador, dramaturgo, poeta y director artístico José Emigdio Pascual, conocido cariñosamente como Pini, figura emblemática en el ámbito teatral y cultural de la región; cuya partida representa una irreparable pérdida para las tablas, por su invaluable contribución, también como promotor y docente a lo largo de varias décadas.

Nacido el 27 de marzo de 1953 con un innato talento y vocación para el teatro, José Emigdio fue uno de los fundadores, junto a otros teatristas locales, del Festival Máscara de Caoba, un evento que se ha consolidado como una plataforma esencial para la promoción y enriquecimiento del arte teatral en Santiago de Cuba y sus alrededores. Esta iniciativa, surgida del compromiso y la pasión por el teatro de Pini y sus compañeros, ha permitido visibilizar el trabajo de numerosos artistas y fortalecer el intercambio cultural dentro del país.
Además de su tarea creativa en la génesis de dicho festival, se destacó como director artístico en una multiplicidad de puestas en escena, donde imprimió su sello característico: una minuciosa atención a la dramaturgia, una cuidada dirección actoral y un profundo respeto por las tradiciones culturales. Su capacidad para conectar con el público lo convirtió en un excelente comunicador, capaz de transmitir el espíritu y las emociones que el teatro busca despertar.
Su labor como promotor cultural fue también fundamental para la vida nocturna teatral y artística de Santiago de Cuba, especialmente a través de la organización y promoción de las Noches Culturales de la Calle Heredia, espacio que bajo su impulso se convirtió en un punto de encuentro obligado para artistas y espectadores, fomentando el diálogo intercultural y el disfrute del arte en todas sus manifestaciones.
Entre sus múltiples proyectos, destaca la creación de la peña Desempolvando, instalada en el antiguo VIVAC, hoy sede del Archivo Histórico Provincial de Santiago de Cuba, una iniciativa que revivió el espíritu bohemio y artístico del barrio, propiciando encuentros íntimos entre creadores, actores y públicos diversos. Este espacio se transformó en un referente para la comunidad teatral y musical, evidenciando la versatilidad y el compromiso de Pini con la cultura santiaguera.
Su paso por reconocidas agrupaciones teatrales como Calibán Teatro, Teatrova y A Dos Manos no sólo enriqueció su experiencia artística, sino que posicionó su nombre como una referencia obligada dentro de las artes escénicas en Cuba. En cada uno de estos colectivos aportó no solo su talento actoral y creativo, sino también su liderazgo y espíritu colaborativo, consolidando trayectorias artísticas que hoy son parte del patrimonio cultural de la nación.
Licenciado en Historia en la Universidad de Oriente, graduado en el perfil de actuación en 1974 en la ENA; profesor en la Escuela de Instructores de Arte, en el Caney de las Mercedes, Pini, fue acreedor de numerosos reconocimientos, entre estos la de distinción Raúl Gómez García, la Placa Heredia, la condición de Artista de Mérito de la Uneac, el Diploma Nicolás Guillén, la Placa Avellaneda, y la Condición Maestro de Generaciones, de la Universidad de las Artes, entre otros.
De particular relevancia fue su destacada labor educativa durante varios años como jefe de la Cátedra de Teatro en la filial del Instituto Superior de Arte (ISA) en Santiago de Cuba. En esta institución, Pini dedicó su tiempo a formar a nuevas generaciones de actores, directores y promotores culturales, transmitiendo no solo técnicas y conocimientos, sino también la ética y el amor por el arte teatral. Su influencia pedagógica ha dejado una huella imborrable en estudiantes y colegas, quienes lo recuerdan como un maestro exigente pero generoso, siempre dispuesto a impulsar el talento emergente.
El legado de José Emigdio Pascual trasciende sus logros personales; su vida estuvo marcada por un compromiso inquebrantable con el desarrollo cultural de Santiago de Cuba y el país entero. Fue un puente entre generaciones, un artífice de espacios para el arte y la reflexión, y un hombre que entendió el teatro como una herramienta vital para la transformación social y la identidad cultural.
La noticia de su fallecimiento ha generado numerosas expresiones de pesar en el ámbito artístico y cultural. Compañeros, estudiantes, amigos y admiradores han manifestado su tristeza, al tiempo que rinden homenaje a su memoria y celebran su incansable labor.
Los teatristas de todo el país reafirman su compromiso por continuar el camino trazado por José Emigdio Pascual, manteniendo vivo su espíritu creativo y su dedicación a la promoción de las artes escénicas en Cuba. Su nombre permanecerá como símbolo de excelencia, entrega y pasión por el teatro, inspirando a quienes hoy y mañana cultivan este noble arte en nuestra tierra.

