Cuando en 2016, la demanda y las afectaciones eléctricas no eran parte del lenguaje común de los cubanos, ni sabíamos cuál circuito nos correspondía, al estar atentos a causa del déficit o el cerco energético, la visión de Tomás Enrique Mederos, lo llevó a confiar en las energías renovables, y asumió la instalación de un molino de viento en la CCS Frank País, de Güira de Melena.

Nos cuenta que fue una donación del proyecto Bases Ambientales para la Sostenibilidad Alimentaria Local, (conocido como Basal) y que, en ese entonces, había cierta incertidumbre acerca de los provechos de contar con ese mole de hierro, más que no traía todas las estructuras para su montaje y funcionamiento.
“Pero, le pusimos empeño, primero con una base de concreto bien fuerte, y decidimos ubicarlo cerca del pozo, en función del riego, siendo este una de las prioridades de los cultivos de ciclo corto.
“No sé exactamente cuántos días, tiempo y manos hicieron falta para levantar, lo que en aquel momento asumimos con una tarea y hoy resulta un gran alivio”, se sincera el administrador güireño.

“Al pasar el huracán Rafael el 6 de noviembre de 2024, como la estructura del molino no sufrió daños, fue su momento cumbre. Estuvimos 48 días sin electricidad, y nos fue posible, no solo mantener activos los servicios de la minindustria, que se ubica contigua a él, sino que ayudamos a toda la comunidad con el abasto de agua”, alega con el orgullo del problema resuelto.
Una besana de tierra, con la técnica de riego por aniego, se beneficia del agua bombeada a través de este molino de viento, aunque el pozo posee también su instalación para aprovechar más que la energía eólica, la solar con la disposición de paneles, y por supuesto, la eléctrica.

Tanto como, la tranquilidad para poder extraer el vital líquido, a pesar de cualquier contingencia; el molino resalta por sus aspas grandes, su movimiento constante a favor del viento, y lleva en sí la moraleja, de que el hombre debe aliarse a lo que es libre y natural, a lo que nunca podrá bloquearse, como el sol y el aire, que tienen sus ventajas.
Acerca del autor
Desde 2005 el periodismo me abre las puertas en Radio Artemisa, con la posibilidad de reorientar mi carrera al cursar estudios en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí. Soy licenciada en Educación, en la especialidad de Defectología, y ya había cumplido varias tareas, incluso en la Unión de Jóvenes Comunistas.
Los resultados en el medio radial me condujeron a que, en 2011, al crearse la provincia de Artemisa, ocupara la responsabilidad de Corresponsal Jefa de la Agencia de Información Nacional, nombrada poco después Agencia Cubana de Noticias.
En ese mismo tiempo, alternaba como parte del ejecutivo de la Unión de Periodistas de Cuba, en el territorio, y posteriormente me desempeñé como su Presidenta; hasta que, en agosto de 2014 la dirección del Partido me designó directora del su Órgano Oficial, el periódico El Artemiseño, labor que continúo desempeñando.
Las funciones de dirección siguen aportando a la pasión por el periodismo, de ahí que mantenga publicaciones del acontecer de mi provincia en mi órgano de prensa Artemiseño, y en medios nacionales de comunicación, con mayor estabilidad, y representando tanto de compromiso como de orgullo, en el periódico Trabajadores.


