La convicción de triunfar ha acompañado históricamente a un grupo de disciplinas deportivas en nuestro país. Detrás de ellas siempre hay un sueño, una historia que pesa. En un año cargado de exigencias uno de los espacios atléticos de los que más se espera es del voleibol.

Osvaldo Martínez Arias, presidente de la Federación Cubana, dialogó con Trabajadores sobre sus principales retos:
“Tenemos por delante una agenda exigente. Los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026, los torneos clasificatorios para el Campeonato Mundial y los Juegos Olímpicos Los Ángeles 2028 que tendrán el protagonismo.
“Esos dos últimos eventos serán después de la porfía quisqueyana, sin olvidar que participaremos en la Liga de las Naciones de Voleibol (VNL) que influye en la puntuación del ranking universal, y nos servirá de preparación para la justa centrocaribeña.
El directivo destacó la importancia que reviste puntuar en la VNL, pues impulsa mucho la oportunidad de incluirse entre los elegidos para la cita de los cinco aros. De ahí la necesidad de intentar escalar posiciones.
“En el caso de las muchachas esperamos un poquito más. Apenas es el segundo año de la nueva experiencia con el técnico brasileño. Si concretamos un grupo de ideas en el rodaje competitivo aspiramos a discutir la corona en Santo Domingo 2026.
“Asimismo soñamos con buscar una plaza para disputar la cita del orbe y estar entre los cuatro conjuntos de la región que optarán por jugar el clasificatorio para la lid olímpica, que otorgará un cupo. Será una tarea difícil mas queremos soñar.
“A nivel nacional la actual situación económica impide desarrollar un calendario fijo y fuerte. Hay que esperar y adecuarnos a lo que se pueda”.
Sobre el añorado resultado que se aguarda de la selección nacional masculina el federativo dijo que es un proceso que lleva tiempo y paciencia.
“Es una generación que ha ido creciendo. Tuvimos un bache que resulta complicado cubrirlo en poco tiempo. Es cierto que contamos con jugadores que triunfan a nivel individual en varias ligas del mundo y eso hace que aumenten las expectativas.
“Aun así, hay que recordar que la solidez de un equipo puede demorar y los muchachos precisan mejorar. Inexperiencias de diverso tipo han influido. Intentamos puntualizar alguna idea a nivel del preparador para que se supere más. Sin olvidar la inconsistencia de un líder a nivel grupal”.
Martínez Arias aclaró que Roberlandy Simón y Miguel Ángel López han sido vitales y muy profesionales en ese decisivo apartado, pero no ha sido suficiente. Existe un respeto grande para ellos y su entrega a la causa nacional.
“Aspiramos a elevar nuestro rendimiento. Ampliar el número de atletas en los mejores certámenes del mundo a nivel de clubes y lograr los triunfos que el pueblo espera”, enfatizó.
Los principales protagonistas del voleibol cubano se niegan a vivir de glorias pasadas y memorias añejas. El único modo de trascender y dejar huellas es superarse constantemente. El premio tal vez demore un poco más en llegar. El sacrificio y los sueños están vivos y respiran con fuerza.

