Verlos venir sobre los hombros de sus padres siempre provoca emoción a quienes miramos el desfile proletario a través de una cámara.
Enamoran sus manecitas sosteniendo banderitas cubanas. También sus sonrisas y entusiasmo, y hasta alguna mirada de asombro ante tanta muchedumbre.
Los desfiles por los Primeros de Mayo en Holguín son definitivamente más hermosos cuando en ellos abundan los niños.







