No me tiemblan las rodillas
como no tiembla mi gente.
No me tiemblan las rodillas
como no tiembla mi gente
que no hay gente más valiente
que mi gente en esta villa.
(Elpidio Valdés en su controversia con Media Cara, décimas de Péglez en el primer largometraje de dibujos animados de Cuba: Elpidio Valdés, 1979, de Juan Padrón).

Defensa de la nación
Sufre el imperio criminal un sueño,
que padece aún más cuando delira:
robarle a Cuba el aire que respira
e imponerle al águila por dueño.
Más vale que abandone tal empeño,
pues si fuera verdad y no mentira,
Cuba se convirtiera en una pira
por reducir cada invasor a leño.
El fuego sirve a Cuba en su destino
de fundir vida nueva en el camino
del ser humano que trabaja y crea,
y prefiere cumplir cada mañana
esa función de dignidad humana
de ennoblecer con su función la idea.
Ángel Augier
Premio Nacional de Literatura 1991


