La presencia de la delegación de Estados Unidos en la Pasantía Sindical que organiza cada año la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) adquiere un significado especial en el contexto de las celebraciones por el Primero de Mayo. Coordinados por el activista Mark Friedman, fundador del Comité Manos Fuera de Cuba, ha llegado medio centenar de visitantes con un propósito claro: comprender la realidad cubana, intercambiar con su pueblo y llevar de regreso una visión que con toda certeza es diferente a la que predomina en su país.

En una nación que se prepara para una de las mayores movilizaciones del año —el desfile por el Día Internacional de los Trabajadores—, los integrantes de la delegación no solo participan en espacios académicos y de intercambio, sino que también se insertan en un programa que combina formación, solidaridad y contacto directo con os cubanos.
Tras la culminación de la Pasantía el próximo 28 de abril, el grupo desarrollará un intenso programa en La Habana que incluye su participación en el desfile del Primero de Mayo en la Plaza de la Revolución, así como en el Encuentro de Solidaridad que tendrá lugar en el Palacio de Convenciones. A ello se suman visitas a la Universidad de La Habana, al Hospital Docente Clínico Quirúrgico Calixto García —donde entregarán donativos de medicamentos e insumos—, y encuentros con directivos de la CTC y del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP). También recorrerán el Acuario Nacional, con el que mantienen proyectos de investigación medioambiental, y sostendrán intercambios en las redacciones de Granma y Trabajadores.
Lucha sindical desde dentro
Entre los visitantes predominan los jóvenes y destaca un grupo de líderes sindicales (Teamsters) vinculados a la gigante del comercio electrónico Amazon. Ellos laboran mayoritariamente en el sector logístico y sus testimonios revelan el complejo panorama laboral estadounidense.

Amber Longo, trabajadora en California, resume el espíritu que la trae a la Isla: comprender la fortaleza de un proceso social que ha resistido durante décadas. “Quiero entender cómo se organizan los cubanos, de dónde sale esa resistencia, para luego explicarlo a mis compañeros”, afirma.
Desde Atlanta, Hunter Richau, miembro de los Teamsters del Local 728, va más allá del gesto solidario: “No solo estamos aquí para apoyar; queremos aprender para poder hacer nuestra propia revolución en Estados Unidos”.
En esa misma línea, Avi Tacha Fram, sindicalista en Nueva York, insiste en la necesidad de desmontar narrativas: conocer cómo Cuba ha resistido más de seis décadas de bloqueo y divulgar esa realidad en su país. “Millones de estadounidenses podrían beneficiarse de un sistema como el cubano”, sostiene, al tiempo que subraya la importancia de presionar a su gobierno para cambiar la política hacia la Isla.
Quizás una de las visiones más agudas es la de Luke Badger, quien describe las condiciones laborales dentro de Amazon como parte de una problemática global. Denuncia la falta de contratos para más de un millón y medio de trabajadores en Estados Unidos, la tercerización del empleo y la evasión de responsabilidades por parte de la empresa. “La lucha dentro de Amazon es la lucha de la clase obrera mundial”, afirma, al señalar cómo ese modelo explotador se ha extendido a otras grandes corporaciones.
Juventud que cuestiona y busca respuestas
Como parte del grupo han llegado varias jóvenes universitarias y recién graduadas de Nueva York, cuyo interés por Cuba se entrelaza con otras causas internacionales.

Maya Napthali destaca la necesidad de conocer de primera mano los efectos del bloqueo y compartir esa información en su país. Vincula además la causa cubana con otras luchas globales: “El imperialismo que oprime a Palestina es el mismo que bloquea a Cuba, por eso decimos que la lucha es una”.
Trinity Pereira, por su parte, reconoce que su visita responde a la necesidad de contrastar la información que circula en Estados Unidos. Activista de organizaciones de izquierda, asegura no temer a las campañas contra el socialismo que, en su caso, le han servido para reafirmar su compromiso político.
Para Kristen Leopold, recién graduada de Relaciones Internacionales, el viaje tiene también un componente emocional: “He venido a cargarme de esperanza”. Denuncia la injusta demonización de las ideas socialistas y compartió algunas de sus experiencias en defensa de los inmigrantes frente a las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que han devenido prácticas que vulneran el estado de derecho.
De la experiencia militar al activismo por la paz
Tras 12 años de servicio en el ejército estadounidense, Heather Carlos milita hoy en organizaciones pacifistas como About Face y Veterans for Peace. Ella representa esa creciente parte del pueblo estadounidense que está contra la guerra porque la vivió desde dentro.
Su experiencia en conflictos como Afganistán la llevó a cuestionar el papel de su país en el mundo. “Quería entender por qué nos enviaban a imponer por la fuerza determinadas políticas”, explica. Actualmente se dedica a educar sobre los costos humanos y económicos de las guerras, y advierte sobre la repetición de patrones de violencia imperial en escenarios actuales.
“El año pasado fuimos a Washington DC para protestar contra el imperialismo, contra el uso del ejército con fines represivos dentro de Estados Unidos y también contra el bloqueo a Cuba, narró. En esa ocasión fuimos arrestados unos 60 veteranos. Recientemente se ha repetido la acción y esta vez fueron 130 los detenidos. E sabemos que el hecho de venir a Cuba puede ocasionar problemas legales, pero estamos listos, sabemos lo que tenemos que hacer y decir”.
Puente en construcción
En medio de las actividades por el Primero de Mayo, estas voces encuentran en Cuba un espacio de aprendizaje, reflexión y articulación. Más allá de las diferencias políticas y los contextos nacionales, sus testimonios coinciden en un punto esencial: la necesidad de construir puentes entre los pueblos.
La Pasantía Sindical, concebida como un espacio de intercambio académico y práctico, se reafirma como plataforma para el diálogo internacional entre trabajadores, estudiantes y activistas.

