Con las direcciones de Salud Pública, las empresas Suministradoras mayoristas de Medicamentos y de Alimentos, además de Correos y Educación, la Unidad Empresarial de Base Escolares de Artemisa, sostiene servicios cooperados en tiempos de limitaciones con el combustible.

Con solo 68 ómnibus sobre ruedas, de los más de 100 en el parque, se encuentran activas las cuatro bases del territorio, ubicadas en los municipios de Candelaria, Caimito, específicamente en Ceiba del Agua, Artemisa y Güira de Melena.
“Antes transportábamos unos 4 300 estudiantes cada día. Nos mantenemos con menos de 2 000 alumnos, de las 12 instituciones especiales que estudian en la provincia, explica Juan Permuy Felipe, director de Escolar.
“De las acciones más sensibles que mantenemos es el traslado de una decena niños artemiseños hacia Solidaridad con Panamá, enseñanza para niños discapacitados físicos, ubicada en La Habana, que pasan 21 días en esa institución interna”, detalla.
Salud: lo primero sobre ruedas
Acerca de la transportación de pacientes que reciben tratamiento de hemodiálisis, nos habla Frank Pablo Hernández Regalado, con 11 años tras el timón de su ómnibus, uno de los choferes con esa encomienda.
El siguió los pasos de otro Pablo, su padre, con 37 años como chofer de Escolares. “Soy consciente del apoyo que damos. A muchos le va la vida cada vez que se someten a la hemodiálisis, lo sé desde mi condición de haber sido trasplantado de riñón”, cuenta.
“Salen decaídos después de ese proceder que demora horas, el apoyo nuestro y la confianza de llegar seguros a su hogar, les hace mucha falta”, insiste.
Permuy Felipe, el director, reconoce que, al tener otras misiones en este tiempo, les satisface, al menos en dos horarios diarios, apoyar el transporte de pasajeros. No pueden viajar vacíos, cuando vayan a buscar a los pacientes, ni tampoco al regreso.

“Las estadísticas suman más de 200 000 pesos ingresados en solo un mes por ese servicio al pasaje público, por un costo de cinco y diez pesos. Lo aportado equivale a casi 20 mil pasajeros que hemos ayudado a llegar a su destino”, señala.
“Los conocidos como medibus, para el traslado de pacientes que tienen consultas especializadas en la capital de los cubanos, son otra prioridad. De las nueve guaguas que estaban programadas en esa tarea, lunes, miércoles y viernes, se fusionaron los municipios, y ahora en ruta hay solo seis.
Una de las pasajeras hacia el hospital habanero Fructuoso Rodríguez, reconoce la tranquilidad de poder contar con ese servicio. No tengo idea cuánto me costaría el transporte particular para asistir a una consulta en el Oncológico o en el pediátrico, explica Gisel Santos Díaz.
Tenemos que sacar el turno con unos días de antelación. “Salimos de Artemisa, a las cinco de la mañana y a eso de las tres de la tarde, ya estamos regresando, después de recorrer no menos de siete hospitales. La gratitud mia es inmensa, que he viajado con mi hija enferma”, cuenta.

Escolares, además trasladas al personal médico del habanero Instituto de Medicina Tropical Pedro Kouri y del Iván Portuondo, de San Antonio de los Baños, que viven en La Habana.
Relacionado con la Salud, es común que uno de los ómnibus de Escolares, distribuya medicamentos en tres grandes rutas, desde la mayorista de Ensume en San Antonio de los Baños, a centros asistenciales, policlínicos, escuelas internas y especiales, señala el chofer Pablo Hernández.
Ante las carencias: aliarnos más
“Brindamos, también, servicios a Correos. Distribuimos en dos rutas Granma, Juventud Rebelde y Trabajadores, por toda la provincia, recorridos en los que completamos con la transportación de pasajeros”, explica el director.
Michel Espinosa Barrios, que, a pesar de ser joven, ya suma 23 años detrás del timón de un ómnibus de Escolares, reconoce que “no hay horarios ni tarea específica. Lo importante es tener trabajo”, asegura.
“Además de la recogida de los prereclutas y de las comisiones médicas de reclutamiento, indistintamente.
“Cada oncena entramos y sacamos de pase a los estudiantes de la Escuela Interarmas Camilo Cienfuegos”, explica.

A pesar de verlos sobre ruedas, andan a cuesta con insatisfacciones. Desde los bajos salarios hasta el coeficiente de disponibilidad técnica son debates diarios, pero se levantan, con overol a arreglar el salidero de aceite o detrás del timón, siempre para hacer por Cuba, porque saben que, trabajando, la Patria se defiende.
Acerca del autor
Desde 2005 el periodismo me abre las puertas en Radio Artemisa, con la posibilidad de reorientar mi carrera al cursar estudios en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí. Soy licenciada en Educación, en la especialidad de Defectología, y ya había cumplido varias tareas, incluso en la Unión de Jóvenes Comunistas.
Los resultados en el medio radial me condujeron a que, en 2011, al crearse la provincia de Artemisa, ocupara la responsabilidad de Corresponsal Jefa de la Agencia de Información Nacional, nombrada poco después Agencia Cubana de Noticias.
En ese mismo tiempo, alternaba como parte del ejecutivo de la Unión de Periodistas de Cuba, en el territorio, y posteriormente me desempeñé como su Presidenta; hasta que, en agosto de 2014 la dirección del Partido me designó directora del su Órgano Oficial, el periódico El Artemiseño, labor que continúo desempeñando.
Las funciones de dirección siguen aportando a la pasión por el periodismo, de ahí que mantenga publicaciones del acontecer de mi provincia en mi órgano de prensa Artemiseño, y en medios nacionales de comunicación, con mayor estabilidad, y representando tanto de compromiso como de orgullo, en el periódico Trabajadores.

