
Ugo Bolognesi y Mauro Castelli nunca habían estado en Cuba. En sus palabras se mezclan el encantamiento de su primera vez con la indignación por el motivo que los trajo a tantos kilómetros de Italia.
Integrantes del Convoy Nuestra América —que la pasada semana llegó a nuestro país con ayuda solidaria para el pueblo cubano proveniente de más de 30 naciones de varios continentes—, ambos son dirigentes sindicales de la Federación de Empleados y Obreros Metalúrgicos (FIOM), uno de los sindicatos fundadores de la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), la principal central sindical de ese país europeo.
“Vinimos a expresar nuestra solidaridad con el pueblo cubano y a entender cuál es la situación”, dijo Mauro con determinación. “Sabíamos que hay grandes dificultades y que Cuba no ha cometido ningún crimen para merecer un bloqueo que no tiene sentido”, señaló Ugo.
Con unos 300 mil afiliados, la FIOM es el sindicato histórico de referencia para el sector metalúrgico e ingenieril en Italia y se destaca por su carácter combativo y su defensa de los derechos laborales de sus trabajadores.
Recuerda muy bien Ugo, quien procede de Turín, a la brigada médica cubana que en el momento más crítico de la pandemia deCOVID-19 en Italia acudió a su ciudad a brindar salud al pueblo italiano. “Fue un gran gesto concreto de solidaridad que nos demostró lo que vale Cuba y la valentía de su gente”, recordó.
Sobre las posturas del viejo continente en relación con la actual crisis geopolítica mundial, Mauro apuntó que una cosa es Europa y otra sus obreros. “La Unión Europea es cómplice de la política de Trump”, censuró.
El aumento del costo de la vida, la inflación y otras consecuencias negativas de conflictos como el de Ucrania y el del Medio Oriente, afecta sobre todo el salario de los trabajadores, amplió Ugo.
Como prioridad de sus luchas sindicales en el ámbito internacional está hacer todo lo que sea posible por tumbar el bloqueo contra Cuba y abogar por una normalización de las relaciones internacionales “con un pueblo bueno como es el cubano”.
Ante una hipotética agresión armada a Cuba, Mauro es terminante al decir que su sindicato protagonizaría una gran rebelión contra una acción que no tiene ningún sentido. “Habría una protesta muy fuerte, iríamos a la huelga general por Cuba si fuera necesario”, aseguró Ugo.
De Cuba se van además con la angustia de haber podido conocer de primera mano las urgencias médicas pediátricas que atraviesan nuestros infantes en varios hospitales, como consecuencia de la falta de energía, medicinas y la imposibilidad de adquirir suministros médicos, incluso teniendo el dinero para ello, así como los milagros que están haciendo los médicos para salvarlos. “Esinaceptable ese bloqueo contraniños inocentes”, coincidieron.
“Da rabia ver a un pueblo que tiene que sobrevivir por culpa de una injusticia impuesta desde fuera”, aseveró Ugo, mientras que Mauro quedó conmocionado por los efectos del bloqueo sobre las personas. “Quienes lo hacen son criminales de la peor especie”, concluyó.


(8 puntos, 2 votos)