Calidad y humanidad: pilares inquebrantables en tiempos de adversidad

Calidad y humanidad: pilares inquebrantables en tiempos de adversidad

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (Sin valoración)
Cargando...

En la compleja coyuntura que atraviesa nuestra nación, marcada por limitaciones materiales y un escenario económico restrictivo, emerge con fuerza la necesidad de preservar y fortalecer la calidad de los servicios y la atención a la población.

 

Los servicios primeros de Salud son esenciales en la población. Foto: La Demajagua

 

Este no es un tema menor ni un simple deseo, sino que  constituye una trinchera moral y un acto de resistencia frente a las dificultades.

Resulta comprensible que, en medio de carencias objetivas —falta de insumos, rotura de equipos o déficit de combustible—, el ánimo del trabajador pueda verse afectado; sin embargo, la experiencia nos demuestra que es precisamente en los momentos más complejos donde la sensibilidad humana y la profesionalidad marcan la diferencia.

Un trámite ágil, una palabra de aliento, una explicación clara o una sonrisa genuina no cuestan divisas, pero su valor es incalculable para quien espera una solución.

Para lograr esa conexión vital con el pueblo, resulta indispensable partir de una premisa: el trabajador debe sentirse bien en su medio, en su entorno y en su sociedad.

No podemos pedir calidez y compromiso a quien labora en condiciones precarias, a quien se siente invisible o a quien enfrenta insatisfacciones en su propio centro laboral. La calidad del servicio que se brinda es, en gran medida, un reflejo del estado de ánimo colectivo y del sentido de pertenencia.

Por ello, los directivos y administradores tienen la responsabilidad ineludible de cultivar climas laborales saludables.

Escuchar al trabajador, reconocer sus esfuerzos, garantizar condiciones básicas para el desempeño y fomentar el trabajo en equipo no es solo una cuestión de gestión, es una inversión en el bienestar social.

Un trabajador valorado y reconocido es, sin dudas, un mejor servidor público.

La población, por su parte, también debe comprender el contexto.

La paciencia y el respeto mutuo se convierten en catalizadores de una relación armónica. Nadie gana con la hostilidad en tanto todos perdemos cuando el trato se deshumaniza.

Mantener la calidad en los servicios es también un acto de soberanía. Es demostrar que, aunque los recursos escaseen, la dignidad, el respeto y la vocación son recursos inagotables que residen en el corazón de los cubanos.

Compartir...

Escribir comentario

© 2018 Trabajadores. Órgano de la Central de Trabajadores de Cuba
Director: Alberto Núñez Betancourt
Subdirectores Editoriales: Alina Martínez Triay y Joel García León
Territorial y General Suárez. Plaza de la Revolución. La Habana, Cuba. CP: 10698
Fax: 053 (7) 555927 E-mail: digital@trabajadores.cu