La derrota de Cuba 19-2 (KO) antes los Rojos de Cincinnati levantó las lógicas alarmas de especialistas y seguidores a poco más de 24 horas del debut contra Panamá en el Grupo A del Clásico Mundial de Béisbol 2026. Y no se trata del abultado marcador ni que fuera la segunda derrota en línea ante equipos de Grandes Ligas (antes habíamos caído con los Reales de Kansas City 4-0), sino de lo que habíamos avizorado: la forma deportiva de muchos jugadores.

Una síntesis del juego de este miércoles. Usamos ocho lanzadores. El abridor Julio Robaina (uno de los declarados por Cuba para este rol en el venidero certamen) soportó dos en el segundo antes de ceder el box en el tercero a Jousimar Cousín, quien permitió cuatro, con el primer jonrón incluido de los norteños. El zurdo Randy Martínez se hizo cargo del montículo en el cuarto y soportó tres rayitas más y el segundo vuelacerca del encuentro para abrir el marcador 9-0.
En la cuarta, los nuestros descontaron dos gracias a boleto a Roel Santos, indiscutible de Yoan Moncada, roletazo a primera de Malcom Núñez, sencillo de Ariel Martínez y fly de sacrificio del receptor Omar Hernández. Ya para el quinto, le tocó a Luis Romero probar sus dotes y no pudo impedir una carrera más, tal y como fue el balance de Osiel Rodríguez en el sexto.
En el séptimo, Yoan López se complicó sobremanera, pero dio el segundo cero del juego a los Rojos de Cincinnati, que tomaron desquite entonces en el octavo con los últimos cerradores de Cuba, Frank Abel Álvarez y Armando Dueñas, a quienes le pisaron el home cuatro veces a cada uno.
Quedaría solo en esta síntesis anotar par de errores de nuestra defensa y cinco hits en total, incluido un doble de Moas en el octavo. Es cierto que se probaron jugadas como el robo de base (dos intentos, dos outs) y que hubo posibilidad de ver a todos los jugadores (salieron al terreno Christian Rodríguez, Andrys Pérez y Alexei Ramírez, por cierto todos se tomaron ponches y el pinareño dos), pero a la par crecieron las interrogantes y las dudas.
Termina así la etapa previa al CMB 2026 con más incógnitas que optimismo, con menos producción ofensiva que la esperada, con lógicas preocupaciones sobre el pitcheo después que lancen los estelares del staff, en tanto no se aprecian en forma deportiva (algo que veníamos señalando desde el principio) a algunos jugadores convocados desde las estadísticas y no desde la evaluación real.
Como consuelo (y no por ello dejan lecturas interesantes), solo Canadá, Holanda, Nicaragua y Estados Unidos lograron ganar al menos un juego contra los equipos de Grandes Ligas. La hora de la verdad ya está cerca. En 2006, 2009 y 2013 abrimos los Clásicos con victorias, a diferencia del 2017 y 2023 cuando arrancamos con reveses. En todos los casos avanzamos a la segunda ronda que es el primer objetivo de esta selección. Y el horizonte, por más optimista que siempre seamos, se ve nublado.
PRONTO VOLVEREMOS CON MÁS ANÁLISIS, COMENTARIOS Y EXCLUSIVAS. (Por cierto, Australia ya venció a Taipei de China 3-0 y Korea a República Checa 11-3 en el inicio del Grupo asiático del CMB 2026)
Acerca del autor
Máster en Ciencias de la Comunicación. Director del Periódico Trabajadores desde el 1 de julio del 2024. Editor-jefe de la Redacción Deportiva desde 2007. Ha participado en coberturas periodísticas de Juegos Centroamericanos y del Caribe, Juegos Panamericanos, Juegos Olímpicos, Copa Intercontinental de Béisbol, Clásico Mundial de Béisbol, Campeonatos Mundiales de Judo, entre otras. Profesor del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, en La Habana, Cuba.

