Santiago Esteban Fundora Ibarra heredó de su familia la pasión por la apicultura. Primero fue su hermano Rogelio y luego él quien retomó lo que disfrutan “entre abejas y miel, en la tranquilidad del monte y escuchando el canto de los pájaros”.

Tras 26 años en el oficio confiesa que aún se asombra de lo que son capaces de hacer las abejas, de “lo agradecidas que son si se les atiende bien y tienen salud y el placer que provoca el destapar la primera colmena y ver los paneles llenos de miel”. Reconoce que es mucho trabajo, y cuando todo sale como debe, nada lo pone más contento.
Su alegría solo se interrumpe al recordar la tormenta Alberto en el 2018, que estuvo a punto de ahogar sus colmenas. “Con susto, pero las salvamos”, resume este matancero sobre las únicas horas verdaderamente duras de su vida como apicultor. “Irónicamente, después de ese año, mi hermano y yo alcanzamos el récord de 113 toneladas”. Y añade: “Eso es ganancia para nosotros, para el país y para el bienestar de las abejas”.
Hoy, con promedios de 25 a 30 kg de miel por colmena, Santiago asocia los progresos en la producción y los rendimientos a la realización puntual de todas las “atenciones culturales”, algo posible —sostiene— solo si se cuenta con solvencia económica y oportuna llegada de los insumos.

Procedente del municipio de Pedro Betancourt, Santiago figura entre los casi 2 mil productores de miel del país, muchos de los cuales se benefician con el nuevo plan de financiamiento en divisas que, desde junio pasado, rige en el sector. Su aplicación fue precedida por un proceso de reuniones en las provincias con productores individuales, formas productivas y estructuras estatales que intervienen en la cadena de valor.
Según el doctor Alberto Vicente Aguila Abreus, director general de la Empresa Apícola Cubana (Apicuba), en la implementación del actual sistema se reconoció el pago en MLC pendiente de lo entregado durante el período en que este esquema aún no operaba. “Hasta noviembre las remuneraciones alcanzaron los 968 mil 224 USD y, en cuanto a la deuda contraída, un millón 324 mil peso, ya se ha pagado parte de ella en todas las provincias, excepto en el Municipio Especial Isla de la Juventud.
Bajo el nuevo proyecto salarial hemos ingresado 2 millones 543 mil 682 USD y se han aportado a la Caja de Financiamiento Central 762 mil 954 USD. Con bienes y servicios garantizamos la continuidad de las exportaciones, así como también honramos parte de las deudas con proveedores”.
Logros e insatisfacciones
De acuerdo con Alberto, los productores han sentido una mejoría, pues cuentan con una moneda de mayor poder adquisitivo. “Con su tarjeta Tropical Producto 40 pueden adquirir combustible y partes y piezas de repuesto en determinadas comercializadoras del país. Funciona la tasa de cambio al Segmento 3, a la tasa flotante, lo que da un valor a la tonelada de miel de 260 mil pesos o más, según fluctúe”, afirma.
Sin embargo, el matancero Santiago considera que, frente a ese patrimonio financiero más holgado, conspiran factores como la inflación y el bajo pago por tonelada de miel, pese a los beneficios del esquema en divisas regido por la tasa flotante.
Su opinión la respalda Vicente Bring Martín, productor del municipio de Jagüey Grande, para quien el nuevo sistema de pago, aunque ajustado a estos tiempos, se ve frenado por el encarecimiento de los insumos y las deudas del 2024 y 2025 que la empresa mantiene con productores como él, sin “liquidez necesaria para otros proyectos”.
La falta de cajas y cuadros de madera, entre otros elementos, y la urgencia de recibir el dinero pendiente son, para Vicente, obstáculos por resolver. Aun así, asegura: “Mis colmenas, 375 en total, están vigorosas, saludables y productivas. Es el fruto del sacrificio de una labor que realizo desde 1994”. Son 32 años entre monte, abejas y miel, asevera orgulloso.
A pesar de algunas insatisfacciones con el esquema en USD, Santiago y Vicente contribuyeron a coronar el desempeño de la unidad empresarial de base (UEB) Apícola Matanzas, única cumplidora de las cifras del 2025 en el país, con un plan endulzado por 156 toneladas más que las mil 400 aprobadas para el período.
Las buenas condiciones climáticas y las floraciones ayudaron mucho, precisa el director Rubén Jesús Lugo Tanquero, quien reconoce también el “apoyo de Apicuba, en el suministro de combustibles e insumos específicos, esenciales para aprovechar las trashumancias y el alza productiva”.
Lugo Tanquero pondera la profesionalidad de los apicultores matanceros, un valor acrecentado gracias a “las capacitaciones realizadas, los chequeos mensuales de indicadores y el constante análisis de sus necesidades”.
El director de Apicuba es consciente de que ganar la confianza de quienes ponen su alma junto a la colmena es imprescindible. “Podemos acceder al mercado cambiario y operar en el Segmento 3. Pero hasta que no logremos rescatar al 100 % la confiabilidad de los productores, además de sufragar las deudas de créditos vencidos del esquema anterior, no estaremos tranquilos”.
El nivel de deudas contraído con los apicultores ha llevado a la empresa a dirigir sus ingresos a dos líneas de pago: a los propios obreros y a la adquisición de chapas para asegurar la continuidad de los bidones de miel y garantizar la exportación, así como al pago de los exámenes de laboratorio, que se realizan desde la cuenta del esquema.
Como empresario, Alberto siente mayor seguridad, pues tienen más autonomía para su trabajo y manejo de finanzas. “El camino está claro: hay que buscar productividad, ser eficientes en la comercialización, lograr mayores precios competitivos y transformar las exportaciones dándole valor agregado a la miel y con precios competitivos”, resalta.
Los ingresos han permitido avanzar en la transformación de la matriz energética. “Ya tenemos cinco parques solares: en nuestra entidad, en las UEB de Pinar del Río, Mayabeque, Matanzas y Villa Clara. Este año continuamos con las plantas de beneficio en Sancti Spíritus y Occidente, para garantizar un proceso productivo continuo. También hemos trabajado muy de cerca con el centro de investigación, aportamos ciencia al productor para que obtenga buenos resultados”.
En la eficaz relación entre entidad y productores encuentra una de las razones del éxito de la UEB el secretario general del Sindicato Provincial de Trabajadores Agropecuarios, Forestales y Tabacaleros en Matanzas, Raydel Cabello Valle, quien la considera “fuerte candidata a la categoría superior de Vanguardia Nacional”.
El dirigente sindical está convencido de que se trata de un colectivo apto para transitar hacia la estructura de empresa, algo necesario para el manejo propio de recursos, divisas y otros ingresos, en la pretensión de “lograr una apicultura más sólida”.
Acerca del autor
Graduada en Licenciatura en Periodismo en la Facultad de Filología, en la Universidad de La Habana en 1984. Edita la separata EconoMía y aborda además temas relacionados con la sociedad. Ha realizado Diplomados y Postgrados en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí. En su blog Nieves.cu trata con regularidad asuntos vinculados a la familia y el medio ambiente.

