Johandy Calderón González, es un cubano en mayúsculas, de esos que lleva a la Patria tatuada en el alma, aun cuando el destino lo ha llevado a unos cuantos km de distancia de su tierra natal.
Residente en México, donde cursa estudios, el joven profesor villaclareño ha puesto, en las últimas semanas, alma, corazón y vida, como parte del movimiento José Martí de cubanos en suelo azteca, quienes han recepcionado múltiples donativos para enviar a la Isla, en medio del difícil contexto que enfrenta a causa del bloqueo petrolero del gobierno de Donald Trump.

En coordinación con la Embajada de La Habana en la Ciudad de México, a los cubanos se han unido también cientos de mexicanos, amigos de esta tierra, hombres y mujeres que no olvidan siglos de historia y lucha en común.
«En mis primeros meses acá no estuve vinculado a la Asociación de Cubanos Residentes en México José Martí, sin embargo, a través de la vicecónsul nuestra aquí, quien me conoció por mis contenidos sobre Cuba en redes sociales, me escribió y comencé a unirme a este movimiento», refiere el académico cubano.
Formado como profesor en el Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas (IPVCE) Comandante Ernesto Che Guevara, de Villa Clara, centro al cual le debe, asegura, todo su crecimiento profesional.
«En la Asociación he conocido a cubanos que llevan más de 30 años aquí y he descubierto cómo, aún a cientos de km de distancia, podemos hacer mucho por Cuba. Sabemos el contexto tan difícil que vive nuestro país, y como diría el expresidente uruguayo Pepe Mujica: por muy pobre que sea una persona, siempre tiene algo que ofrecer», comentó en intercambio vía WhatsApp.

En ese sentido, el domingo último Johandy, junto a un grupo de cubanos, participaron en una carpa situada en la Plaza del Zócalo, muy cerca del Palacio de Gobierno de la nación, en la recepción de donativos con destino a ayudar a las familias cubanas.
«Fue muy emotivo ver cuánta gente ama a nuestro país, allí un señor ya mayor se me acercó y me dijo: yo no tengo mucho pero para Cuba siempre vendré aquí a ayudar, eso me llegó al alma».
«Me preguntabas cuánto lleva de Cuba el profe Johandy allí a donde va-comenta el profesor- y es que hay muchas cosas por las que uno se siente orgulloso de ser cubano, muchísimas, amén de todo ese odio que destilan algunos pocos, sobre todo en Internet contra la tierra donde nacieron y se formaron».

Y este joven que desde lejos vela por los suyos, asegura que «las raíces no son un concepto abstracto, son eso que nos convierte en lo que somos, eso que va con nosotros a todas partes, para mí son ese campo donde pasé mi infancia, mis amigos, mi familia, esa es la Patria, esa es Cuba y yo soy y seré siempre cubano.»

