En los colectivos de la Isla de la Juventud se repudia, de manera categórica, la reciente orden ejecutiva del presidente de los Estados Unidos (EE. UU.) que pretende imponer un bloqueo total a los suministros de combustible a Cuba, bajo la amenaza de aplicar arbitrarios aranceles contra países que mantengan relaciones comerciales legítimas con Cuba, en violación de las normas internacionales del libre comercio; así como de las prerrogativas soberanas de cada Estado.

Tales arbitrariedades fueron rechazadas por los obreros de la división territorial de Etecsa, perteneciente al sindicato de las Comunicaciones, la Informática y la Electrónica, de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), quienes se pronunciaron en contra de las nuevas medidas de asfixia del gobierno de EE. UU. contra el pueblo cubano.
En el encuentro, Isaim Cutiño Leyva, director de este centro, llamó a estar preparados y a difundir la verdad nuestra en las redes sociales, pues esta acción, que se inscribe en la política histórica de bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, busca someter a todo un pueblo a condiciones de vida extremas.
Y explicó que “lejos de doblegarnos han sido condenadas por la comunidad internacional, de manera reiterada y unánime; además, de demostrar la capacidad de resistencia, dignidad y firmeza de una nación que defiende su independencia y su derecho a construir su propio proyecto político, económico y social, sin injerencia externa, amenazas ni agresiones.
“Desde ya se ha visto el apoyo de varios países al expresar su solidaridad y acompañamiento al gobierno y al pueblo cubano, y reiterar su firme compromiso con el Derecho Internacional y la Carta de Naciones Unidas, así como con la defensa del multilateralismo, del comercio justo y del respeto irrestricto a la soberanía de los pueblos.
“Asimismo, demandamos el levantamiento del criminal bloqueo económico, comercial, financiero y tecnológico impuesto a la nación cubana durante más de seis largas décadas, con efectos devastadores sobre la vida económica y social de la nación y sobre la familia cubana en particular. Denunciamos que ese bloqueo viola los derechos humanos de la población cubana, en primer lugar, su derecho a la vida”, concluyó el directivo Isaim Cutiño Leyva.
Otras voces de rechazo
En el mismo escenario, Leonardo Padín Cruz, secretario general del Comité del Partido de Etecsa y jefe del grupo de coordinación de allí, dijo que las amenazas formuladas por el presidente Trump contra la soberanía e integridad territorial de Cuba son inaceptables y deben cesar.

“Desmentimos cualquier intento de agredir a nuestro país; aquí reina el humanismo y praxis solidarias que han contribuido, sustantivamente, al desarrollo económico y social de países, en particular en el sector de la salud y el deporte.
“Solicitamos a la administración estadounidense respetar los principios de igualdad soberana de los Estados, de la libre determinación de los pueblos, así como el de la solución de controversias por medios pacíficos.
“También, la exhortamos, a meditar las principales consecuencias que traería este nuevo cerco económico de no permitir llegar petróleo desde otras naciones a Cuba, combustible vital para el desarrollo económico y social en cualquier país”, destacó Leonardo Padín Cruz.
La voz de Leonel Hinojosa Romero, jefe de la mesa de prueba de Etecsa, ejemplificó cómo numerosas organizaciones en el mundo han reafirmado su firme apoyo a Cuba, en la defensa de su soberanía y seguridad nacionales, ante las nuevas medidas y presiones del gobierno de EE. UU. contra la Isla, insistiendo en que no somos una amenaza para nadie, sino un símbolo de solidaridad y resistencia antimperialista.
“Son falsas y cínicas las acusaciones del presidente Donald Trump de que las políticas, prácticas y acciones de Cuba son una amenaza inusual y extraordinaria. Su nueva medida constituye una agresión directa contra todo el pueblo cubano y sus familiares en el exterior, más allá de su orientación ideológica, filiación política, condición social y edad.
“Un acto de piratería internacional y un intento deliberado de asfixiar por hambre y falta de energía, a un pueblo digno que ha decidido ser dueño de su propio destino; esta medida tiene como finalidad crear desencanto, insatisfacción y molestias entre los cubanos, con el objetivo de destruir a la revolución desde adentro.
“No lo podemos ver como un hecho aislado, sino la continuidad de la guerra económica que ha sostenido el gobierno de los Estados Unidos por más de 60 años contra Cuba, con su consiguiente costo inhumano, injusto y contrario al derecho internacional. No somos una amenaza, los verdaderos farsantes son los de la administración de Trump”, expresó de forma categórica Leonel Hinojosa Romero.

