¿Está su audición en riesgo?

¿Está su audición en riesgo?

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (Sin valoración)
Cargando...

Hay preguntas que un trabajador debe hacerse si sospecha que tiene daños en sus oídos: ¿Trabaja en un entorno donde debe alzar la voz para hablar con un compañero a un metro de distancia? · ¿Al salir de su centro laboral trabajo percibe los sonidos amortiguados o tiene zumbidos en los oídos? Las audiometrías anuales que deben realizarle por la índole de su actividad muestran cambios? Si las respuestas son afirmativas puede ser que esté padeciendo una hipoacusia profesional.

Sobre esta enfermedad conversamos con el doctor  Waldo Díaz Piñera, subdirector del Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores (INSAT)

¿En qué consiste la hipoacusia profesional?

Entre las enfermedades profesionales más comunes y incapacitantes se encuentra la Hipoacusia Profesional o Inducida por Ruido (HIP). Se trata de una pérdida auditiva gradual, irreversible y bilateral, causada por la exposición prolongada a niveles de ruido perjudiciales en el entorno de trabajo. A diferencia de un trauma acústico agudo, esta condición se instala de forma  lenta e insidiosa y va dañando las células ciliadas del oído interno de manera acumulativa e irreversible Afecta a millones de trabajadores en el mundo sin embargo es un mal prevenible .

En nuestro país se encuentra entre las enfermedades profesionales de mayor incidencia. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 16% de la discapacidad auditiva en adultos es atribuible al ruido laboral.

¿Cuáles son los factores de riesgo que pueden desencadenarla?

El riesgo no depende solo del volumen. Los factores determinantes son:

Nivel de presión sonora (dB): que se produce con la exposición continuada superior a 80 dB(A) (nivel de acción inferior que obliga a vigilancia) y especialmente por encima de 85 dB(A) (nivel de acción superior que exige medidas obligatorias).

Tiempo de exposición: Cuantas más horas diarias y más años de exposición, mayor es el daño.

Tipo de ruido: El ruido continuo (maquinaria) es el más común, pero el ruido de impacto (martillos neumáticos, remachadoras) es aún más nocivo.

Susceptibilidad individual: Algunas personas tienen mayor predisposición genética al daño por ruido.

Existen factores concurrentes como la exposición a ototóxicos (como disolventes, metales pesados o ciertos fármacos) que  junto al ruido potencia el daño. El tabaquismo también es un agravante.

¿Cuáles ocupaciones son más propensas a esta afección?

Si bien cualquier sector con ruido elevado es de riesgo, las más frecuentes son: La industria manufacturera o sea los operarios de metalurgia, fundiciones, plásticos, textiles.

La construcción: los operarios de maquinaria pesada, demolición, perforación.

Trabajadores forestales con motosierras, agricultores con tractores y cosechadoras.

La industria maderera: aserraderos y carpinterías industria.

En los aeropuertos: el personal de tierra.

Los que laboran en cocinas industriales y discotecas.

Trabajadores de minería y canteras

¿Qué síntomas provoca?

La HIP es insidiosa. Los síntomas aparecen tarde, cuando el daño ya es significativo.

En la fase inicial hay pérdida de frecuencias agudas (sobre 4000 Hz), imperceptible en la vida diaria. Suele aparecer acúfeno (tinnitus o pitillo en los oídos), especialmente tras la jornada laboral.

En la fase avanzada la pérdida se extiende a las frecuencias conversacionales (500-3000 Hz). El trabajador empieza a no oír bien en ambientes ruidosos, sube el volumen de la TV y pide frecuentemente que le repitan las palabras.

¿Cómo repercute la enfermedad en la vida diaria del que la padece?

Una vez que se instala, trae como consecuencias aislamiento social, irritabilidad, estrés, fatiga y, en casos severos, discapacidad auditiva que requiere audífonos. También provoca efectos extra-auditivos como estrés, aumento de la presión arterial y riesgo cardiovascular.

¿Cómo puede prevenirse?

Cuando el ruido no se puede controlar en su fuente, los Equipos de Protección Personal (EPP) Auditiva  son esenciales

Son útiles los tapones auditivos desechables o reutilizables, los cuales deben ajustarse correctamente.

Las orejeras o copas ofrecen una atenuación más uniforme y son más fáciles de colocar.

Lo ideal son los protectores mixtos que combinan tapón y orejera para ruidos extremos.

Algo muy importante es que la eficacia de todos estos medios depende de su uso correcto y continuado durante toda la exposición al ruido Un protector mal colocado o usado solo a ratos pierde casi toda su efectividad.

¿Y la responsabilidad de la empresa para que no enferme el trabajador?

En la prevención y control de esta afección la clave está en la empresa. La protección  auditiva es solo una parte de la solución, ya que las legislaciones vigentes obligan a aplicar la llamada Jerarquía de Control.

Ello consiste en varios tipos de control, como en la fuente (la más eficaz). O sea, diseñar procesos más silenciosos, sustituir máquinas antiguas por otras de bajo ruido y el mantenimiento preventivo.

El control en el medio se logra al colocar pantallas acústicas, cerramientos o recubrimientos absorbentes en paredes y techos.

Es preciso también el control administrativo, con la reducción del tiempo de exposición de los trabajadores mediante rotaciones en puestos de trabajo, además de señalizar las zonas de riesgo.

Es esencial la vigilancia de la salud con exámenes médicos preventivos (pre empleo, periódicos y de reintegro al trabajo),  y la realización de audiometrías anuales a todos los trabajadores expuestos al ruido para detectar precozmente cualquier desplazamiento del umbral auditivo, lo que permite actuar antes de que la pérdida sea incapacitante.

Los trabajadores deben conocer los riesgos, el uso correcto de protectores y la importancia de los controles médicos.

La Hipoacusia Profesional no es un «mal necesario» ni un accidente. Es una enfermedad prevenible que exige un compromiso firme de las empresas en la aplicación de medidas técnicas y organizativas, y una cultura de prevención por parte de todos.

Cuidar la audición es cuidar la calidad de vida de los trabajadores, durante y después de su vida laboral. La verdadera seguridad no solo se ve, también se oye.

Acerca del autor

Graduada de Periodismo en 1974 y Master en Ciencias Políticas de
enfoque Sur, Al graduarse pasó a atender temas históricos e
ideológicos y viajó a varios de los antiguos países socialistas. Al
pasar al periódico Trabajadores, escribió para el Suplemento de
salud durante varios años y realizó la cobertura del segundo
contingente de la brigada médica en Guatemala. Posteriormente fue
jefa de la edición digital y subdirectora editorial hasta mayo de 2025
que se jubiló y se recontrató en la publicación. En el transcurso de
su ejercicio profesional Ha ganado premios en concursos
periodísticos y de humorismo.

Compartir...

Escribir comentario

© 2018 Trabajadores. Órgano de la Central de Trabajadores de Cuba
Director: Alberto Núñez Betancourt
Subdirectores Editoriales: Alina Martínez Triay y Joel García León
Territorial y General Suárez. Plaza de la Revolución. La Habana, Cuba. CP: 10698
Fax: 053 (7) 555927 E-mail: digital@trabajadores.cu