En la avenida Rancho Boyeros, donde el ruido de los autos es constante, el silencio reinó. Eran muchos los habaneros que se habían reunido desde temprano en las aceras para rendir homenaje a los 32 cubanos caídos en combate durante la vil agresión estadounidense a Venezuela.

Allí estuvimos vecinos, estudiantes, trabajadores del reparto Martí, en el municipio Cerro. Mientras el cortejo fúnebre pasaba, los alumnos de la Escuela Secundaria Básica Ignacio Agramonte cantaron el himno nacional.
Las notas brotaron con fuerza y la piel se erizó. “Al combate corred, bayameses/ que la patria os contempla orgullosa. / No temáis una muere gloriosa, /que morir por la Patria es vivir…”. El canto de los mambises, marcha de combate, que siempre llama a defender a la tierra sagrada.


Los jóvenes cantaban, agitaban sus banderas cubanas y también venezolanas. Los demás se unieron, algunos con lágrimas en los ojos, en homenaje sincero, patriótico, de reverencia a los héroes que entregaron sus vidas en cumplimiento del deber.
Hoy Cuba y Venezuela están más hermanadas por la solidaridad. Sangre de valientes cubanos honran por siempre la Patria de Simón Bolívar y Hugo Chávez.

Cuando el cortejo fúnebre pasó, la populosa avenida Rancho Boyeros quedó en silencio: el instante caló hondo en las almas de los cubanos.
Acerca del autor
Graduada en Licenciatura en Periodismo en la Facultad de Filología, en la Universidad de La Habana en 1984. Edita la separata EconoMía y aborda además temas relacionados con la sociedad. Ha realizado Diplomados y Postgrados en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí. En su blog Nieves.cu trata con regularidad asuntos vinculados a la familia y el medio ambiente.


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