Icono del sitio Trabajadores

La infancia que habita La Habana

“En aquel lugar de la calle Hospital transcurrió el primer tiempo de nuestra existencia. Hijos de trabajadores, de sirvientes, de empleados públicos, de albañiles, habitábamos en casa de vecindad, gobernadas por la encargada, que mantenía el orden y la pulcritud de la sala común, el pasillo, el patio, el baño y la cocina…”.

 

 

Foto: Nestor Martí

 

 

Con estas evocaciones comienza Fiñes, el libro en el que Eusebio Leal Spengler (Ediciones Boloña, 2017) vuelve sobre sus primeros años de vida y descubre, desde la memoria, los pequeños acontecimientos que marcaron su relación con La Habana. Aquel niño que aprendió a mirar y amar la ciudad es hoy inspiración para otros, gracias a un proyecto que encuentra en la infancia un territorio fértil para cultivar la sensibilidad y el sentido de pertenencia.

Ese es el espíritu del Festival Fiñes, una iniciativa que durante los meses de septiembre, octubre y noviembre ha convocado a los estudiantes de las aulas museos del Centro Histórico a explorar el patrimonio habanero mediante las artes y la imaginación.

Lecturas del libro, canciones del disco homónimo de Abel Geronés, talleres de artes plásticas, música, danza y literatura, manualidades y conversatorios sobre la infancia del Historiador han propiciado un encuentro entre las experiencias narradas por Leal y las vivencias de las nuevas generaciones.

Más que una celebración cultural, el Festival ha propuesto una experiencia de aprendizaje afectivo: acercar a niños, adolescentes y jóvenes a la historia de la ciudad desde la creación, el juego y el descubrimiento. La literatura se convirtió en punto de partida para expresar emociones, desarrollar talentos y reconocer el valor de los espacios que forman parte de su entorno cotidiano.

La iniciativa se desarrolló en distintos espacios del Centro Histórico, entre ellos el antiguo convento de Belén y las casas museos de la Obrapía, Simón Bolívar, Humboldt y Casa Natal José Martí. Su coordinación reúne a especialistas de la Casa Eusebio Leal, la Dirección de Gestión Cultural, la Casa de la Poesía y Ediciones Boloña, de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana (OHCH), junto a instructores de arte de la Brigada José Martí, escritores y artistas de la Asociación Hermanos Saíz, la Casa Editora Abril y la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (Egrem).

 

Ciudad para crear

La primera edición del Festival Fiñes concluye este viernes 6 de noviembre, en la Plaza Vieja, con una nueva entrega de Plaza Viva, espacio de participación comunitaria que dinamiza la vida cultural de ese entorno.

La jornada, organizada por la Dirección de Gestión Cultural de la OHCH, tiene como eje el trabajo desarrollado por los estudiantes durante los talleres.

 

 

Foto: Nestor Martí

 

 

Exposiciones de artes visuales, presentaciones de música y danza y lecturas de textos inspirados en el libro de Leal compartirán protagonismo con los Niños Guías del Patrimonio de la Casa Eusebio Leal Spengler, adolescentes del programa radial Contigo Somos + y cantorías infantiles.

El programa contará con la participación de instructores de arte de la Brigada José Martí y representantes de las instituciones colaboradoras.

Como cierre artístico, la Asociación Hermanos Saíz ofrecerá el concierto La Habana desde el balcón, dedicado a la ciudad y al que están invitados las intérpretes Ana Irma Pérez Pereyó y Lea Cárdenas, el pianista David Carmona, la repentista Adriana Fajardo y otros músicos.

En ese contexto se presentará el videoclip del tema Fiesta de Carnaval, perteneciente al disco Fiñes, de Abel Geronés, realizado por Carlos Daniel Hernández León, miembro de la Asociación Hermanos Saíz.

Según explicó Yanelis Encinosa, coordinadora del Programa para niños, adolescentes y jóvenes de la Dirección de Gestión Cultural, la intención es dar continuidad al Festival en 2027 como parte de la conmemoración por el aniversario 85 del natalicio de Eusebio Leal: “La aspiración es convertirlo en una cita anual y extender la experiencia a otras ciudades patrimoniales del país”, afirmó.

En Fiñes, Leal reconstruye el mundo de su infancia y deja una manera de comprender la ciudad desde los afectos, las personas y las historias que permanecen en sus calles.

Al tomar esas memorias como inspiración, el Festival ofrece a los niños la posibilidad de construir recuerdos, de reconocerse en el patrimonio y de encontrar en la cultura un camino para crecer.

Compartir...
Salir de la versión móvil