Sin sus noches blancas, el bullicio de los animadores, sin los clientes que tanto lo veneran, así recibió su cumpleaños número 21 el hotel Blau Varadero, la instalación en forma de pirámides con la certeza de un retorno cada vez más cercano a sus operaciones.

Laura Tandrón, subdirectora general, felicitó al colectivo de Cubanacán, y transmitió que se tuviera plena confianza de estarse preparando lo mejor posible para cuando vuelvan a abrirse las puertas para visitantes y trabajadores, que añoran sus puestos laborales.
Para entonces, consideró, el servicio volverá a brillar y ahí estaremos como la familia que somos. En lo personal, anhelo la llegada de ese momento.
Laura mencionó las labores comunes tras el cierre de un alojamiento. En este caso, dijo, se realizan faenas en los jardines, preservación de las habitaciones y otros bienes, así como también algunas inversiones para optimizar este producto turístico. Son acciones que se notarán con el retorno, vaticinó.

La intención de estas mejoras persiguen el fin de que el hotel siga siendo bonito, majestuoso y lo continúen distinguiendo el cariño y profesionalidad de todos los trabajadores hacia los clientes, expresó Laura.
El hospedaje celebra el día con líderes naturales como Zenia robarse el show con iniciativas que parecen no tener fin, para crear las más disímiles de experiencias, y hacer memorable la estancia de quienes escogen a este Blau para vacacionar.
Ganador de premios como los Travellers Choice, todo cuanto se hace en este alojamiento persigue el propósito de seguir manteniendo el lugar de preferencia de este, el más azul de los hoteles, un hotel que enamora y se supera.

Ubicado en un hermoso tramo de playa, el alojamiento moderno de 13 pisos cautiva por su belleza y exclusividad en su entorno, atributos a los que se une su concepto solo para adultos, lo cual asegura privacidad, descanso y atención personalizada.

