La mañana lluviosa que cayó sobre buena parte del país no ahuyentó a los pobladores de la localidad habanera de Pueblo Nuevo. En la Casa de los Trabajadores se realizaron varias actividades recreativas, gastronómicas y deportivas como parte de las acciones de Mi barrio por la Patria, que impulsa la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).
A la cita asistieron organizaciones y entidades que trasladaron hasta la comunidad sus ofertas y servicios: trámites, orientación legal y hasta la posibilidad de probar suerte en las pruebas teóricas para las escuelas de conducción.
Los pobladores —entre ellos jóvenes— se sentaron a responder el examen teórico como antesala para matricular en las escuelas de conducción del territorio. “Nunca había tenido tan cerca la posibilidad de intentarlo”, comentó uno de los aspirantes.
Por su parte, los compañeros del Ministerio de Justicia (Minjus) también desafiaron el mal tiempo y acercaron a la comunidad sus servicios. Entre ellos destacan la certificación de antecedentes penales; asistencia, asesoría y consultoría legal, así como la obtención y legalización de documentos para su uso tanto en el territorio nacional como en el exterior.
La jornada también tuvo su dosis de esparcimiento. Las actividades deportivas y recreativas se las ingeniaron para sortear los charcos, y la gastronomía se convirtió en un punto de encuentro.
Los aniristas tuvieron igualmente su espacio. Allí mostraron proyectos como el Ludo Móvil, con juegos didácticos para la primera infancia, y materiales educativos elaborados por la institución educativa Antonio López Fernández, del municipio Diez de Octubre, que incluyen manuales sobre aportes nutritivos y folletos para la inclusión educativa.
También estuvo presente la tienda de semillas y biofábricas de Calzada del Cerro, cuyos representantes destacaron la importancia de llevar estos servicios a la comunidad.
La jornada de Mi barrio por la Patria dejó una certeza: ni la lluvia ni la distancia entre las instituciones y el barrio pudieron mermar las ganas de los pobladores de sentir, por un día, un poco más cerca los servicios y el esparcimiento que les pertenecen.