Durante una conferencia de prensa, Rodríguez explicó que esta será la ocasión número 34 en que la Asamblea General de las Naciones Unidas examinará el informe titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.
Señaló que la discusión ocurre en un contexto marcado por un recrudecimiento sin precedentes de esa política y por un cerco energético que calificó como un castigo colectivo contra el pueblo cubano.

El titular de Exteriores advirtió que la votación de la resolución de la Asamblea General de la ONU contra el bloqueo, el próximo 28 de octubre, ocurrirá este año en condiciones inusuales. No solo por el reforzamiento brutal del bloqueo económico desde comienzos de 2026, sino también por la feroz ofensiva de presiones políticas, intimidaciones, coerción y chantaje que ha desatado el gobierno de Estados Unidos para cambiar el voto de muchas delegaciones o para obligarlas a votar en contra de sus posiciones.
«Esas presiones y amenazas están siendo conducidas personalmente por el Secretario de Estado y su representante ante la ONU. Han pasado meses haciéndolo», denunció Rodríguez Parrilla.
Sus métodos de persuasión —precisó— incluyen amenazas de aranceles punitivos contra gobiernos, suspensión de programas de cooperación, denegación de visas para funcionarios gubernamentales y sus familiares, apoyo a fuerzas opositoras durante elecciones próximas e incluso desestabilización política. «También hay algunos documentos circulando que contienen mensajes claros y amenazantes del gobierno de EE.UU. contra varios gobiernos y sus delegaciones ante la ONU», subrayó.
En conferencia de prensa, demostramos las presiones y amenazas brutales de EE.UU. contra los Estados miembros de @ONU_es para cambiar su voto en la resolución contra el bloqueo.
Las dirigen personalmente el Secretario de Estado y su representante ante la ONU,llevan meses en esas gestiones.
Sus métodos de convencimiento incluyen la amenaza contra gobiernos de aplicarles aranceles punitivos, suspender programas de cooperación, negar visas a los funcionarios de gobierno y sus familiares, respaldar a las fuerzas de oposición en venideras elecciones e incluso desestabilizar políticamente a los países.
Circulan además documentos con mensajes claros y amenazantes del gobierno estadounidense contra gobiernos diversos y sus delegaciones ante la ONU.
Han intentado buscar gobiernos que hagan el papel de líderes para motivar a otros a cambiar su posición histórica.Han llegado al colmo ridículo de proponer a ciertos países abstenerse o, en última instancia, ausentarse de la votación, si no pudiesen asumir un voto en contra de Cuba.
Es un modo novedoso y peligroso de llevar a cabo la diplomacia multilateral.
Refleja la impotencia del que no tiene la razón y su único recurso es la fuerza.#CubaNoEsUnaAmenaza El Bloqueo Sí.
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) October 21, 2026

El canciller reveló que el gobierno estadounidense ha intentado contactar a varios gobiernos para que asuman el rol de líderes y motiven a otros a cambiar su posición histórica sobre la resolución cubana. «Por ridículo que pueda parecer, ha llegado al extremo de sugerir a algunos países que se abstengan o, en última instancia, que se ausenten de la votación si les resulta imposible votar en contra de Cuba», agregó.
Calificó estas maniobras como «una nueva y peligrosa forma de involucrarse en la diplomacia multilateral. Es un reflejo de la impotencia de alguien que está equivocado, cuya única opción disponible es el uso de la fuerza».
La denuncia se produce en el contexto de la votación anual en la Asamblea General de la ONU del proyecto de resolución cubano contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a la Isla desde hace más de seis décadas, y que este año se celebra bajo un cerco recrudecido y una ofensiva sin precedentes contra la voluntad soberana de las delegaciones.
Entre los materiales mostrados se encuentra un documento del mencionado departamento que insta a gobiernos extranjeros a rechazar la «propaganda cubana».
Según el ministro, ese texto intenta responsabilizar al Gobierno cubano por las afectaciones humanitarias derivadas del bloqueo.
«Estos daños no son colaterales, como suele afirmar Washington, sino consecuencias deliberadas de una política diseñada para generar sufrimiento, desesperación e inestabilidad en las familias cubanas», sostuvo.

El jefe de la diplomacia cubana también se refirió a otro documento dirigido a dignatarios extranjeros que contiene amenazas explícitas de sanciones e insta a analizar cuidadosamente las consecuencias de apoyar la resolución cubana. Esas medidas podrían dirigirse contra gobiernos, empresas o individuos.
Igualmente, mencionó un tercer documento difundido en Europa que pretende justificar la presión sobre Cuba mediante supuestas vinculaciones de la isla con el conflicto en Ucrania, acusación que, afirmó, ha sido desmentida.
De acuerdo con Rodríguez, las acciones de presión incluyen amenazas de suspensión de programas de cooperación, restricciones de visado para funcionarios y sus familiares, interferencia en procesos electorales, estímulo a acciones desestabilizadoras y posibles afectaciones a intereses económicos y financieros.
También agradeció el respaldo de movimientos sociales, organizaciones solidarias y sectores progresistas que reclaman el fin de las sanciones y defienden el derecho de Cuba a vivir en paz.

Expresó además, su confianza en que la comunidad internacional volverá a respaldar ampliamente la resolución cubana, aunque siempre habrá lacayos que respondan a los intereses de Washington.
(Con información de PL, Granma y Cuenta X de Bruno Rodríguez)

