“De común acuerdo, es una frase clave porque define cómo deben actuar las direcciones administrativas y sindicales en los centros laborales con el propósito de llevar a feliz término el proceso de implementación de las 176 transformaciones económicas y sociales que acomete el país.”
Lo enfatizó José Antonio Pérez Pérez, miembro del Secretariado de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en seminario desarrollado en Las Tunas, en el que estuvieron presentes cuadros de la organización y de los sindicatos, en la provincia y el municipio capital, y los de los otros territorios se unieron online.
Es que en ese programa, portador de los más profundos cambios en las últimas décadas, el movimiento sindical tiene un rol preponderante y sus cuadros necesitan estar muy bien preparados para asumirlo y cumplirlo, insistió José Antonio.
Por esa razón este eje mueve las numerosas acciones de preparación organizadas por la CTC en el país, que se extienden a todos los niveles de dirección, y buscan fortalecer el funcionamiento orgánico desde la sección sindical y hasta las demás instancias.
Con el objetivo de atemperarse a los cambios, el dirigente sindical llamó a los comités municipales de la organización a sumarse en sus respectivas demarcaciones a los proyectos que estimula la autonomía de su gestión, que también libera a las fuerzas productivas y brinda nuevos escenarios para realizaciones en beneficio del desarrollo económico y social local, solo posible con la participación consciente de los trabajadores en coordinación con los gobiernos locales.
La autonomía que ahora tiene, también, el sistema empresarial supone un mayor control obrero y más transparencia de la administración en todos los sentidos y en todas las decisiones adoptadas, lo que “supone una relación constructiva, pero no conformista”, remarcó Alfredo Vázquez Pérez, jefe de Departamento de Eficiencia Económica de la CTC, quien explicó en detalles las transformaciones y sugirió a los dirigentes sindicales formas de actuar.
José Antonio llamó a eliminar las formalidades y aprovechar bien las oportunidades que otorga, por ejemplo, la asistencia de trabajadores a los consejos de dirección de cada empresa, establecimiento…, en los cuales discuten y aprueban, entre otras cuestiones, los sistemas salariales, el alto desempeño, el uso de las utilidades, las utilidades retenidas…
Las reuniones de los ejecutivos y las asambleas generales de trabajadores, cuya celebración tiene que ser mensual, sin negar la facultad de hacerlo cuántas veces sea necesario, adquieren en el contexto actual más importancia que nunca.
En las agendas de estas reuniones no pueden faltar asuntos relacionados con los trabajadores disponibles, y los sistemas salariales y de control interno, ni nada que interese a los trabajadores.
José Antonio Pérez Pérez citó la afirmación de Miguel Díaz-Canel, residente de la República, que define como decisiva para lograr los objetivos de las transformaciones la participación popular y de la clase obrera, como creadora de las riquezas materiales que necesita la sociedad.
Tanto José Antonio como Alfredo, durante sus intervenciones, insistieron en la preparación de los cuadros sindicales en las normativas jurídicas que sustentan la implementación de las transformaciones, y en su responsabilidad de socializarlas entre los colectivos laborales.
Dirigentes obreros preparados y entregados a las complejas tareas de estos tiempos y capaces de asumir con responsabilidad la organización, representación y movilización de los trabajadores, es el sindicato que la nación necesita.