En Remedios, Villa Clara, la Agencia Agropecuaria Tahón ha convertido la diversificación en una práctica cotidiana. Durante cinco años consecutivos ha sostenido resultados favorables en la producción de cultivos varios y proteína animal —sobre todo carne de cerdo, ovino-caprino, aves y huevos— destinados a fortalecer el autoabastecimiento de alimentos en el sector azucarero.
La entidad es una de las cinco agencias de su tipo que integran la Empresa de Logística Sucursal Azumat en el territorio. En entrevista reciente al periódico Vanguardia, el director Fernando Rodríguez Cepero explicó que junto a estas labores agropecuarias, la agencia incorporó un centro de capacitación orientado a la superación profesional. El resultado logra ampliar sus actividades, sin perder su objeto social que es la producción de alimentos.
Dichos resultados permitieron que días atrás durante el acto nacional por el Día del Trabajador Azucarero, fueron reconocidos como colectivo Vanguardia Nacional que otorga la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), además durante el acto provincial recibieron la medalla Jesús Menéndez.
Al respecto, la Agencia Agropecuaria Tahón cuenta con 37 hectáreas –según señaló el director en la entrevista– dedicadas al fomento de cultivos varios, con presencia de arroz, frijoles y viandas; además de áreas para la reproducción y crianza de cerdos, ganado ovino-caprino y aves.
“Al cierre del año, la agencia aportó 65 toneladas de carne de cerdo, cifra que superó lo planificado. También elabora pienso criollo a partir de cosechas contratadas con agricultores de la zona”, destacó.
En los resultados sobresale la siembra de caña en 19 hectáreas en desarrollo, materia prima que se coordina en períodos de zafra con los ingenios Heriberto Duquesne, de Remedios, y Melanio Hernández, en Sancti Spíritus. Rodríguez Cepero reconoció que las limitaciones de insumos —combustibles, maquinaria y semillas— siguen presentes, pero los 87 trabajadores del colectivo apuestan por la tracción animal en la preparación de suelos, por las atenciones culturales a los cultivos y por la aplicación de ciencia y técnica para elevar los rendimientos agrícolas y los parámetros de eficiencia económica.
Magdiel Hernández Sarmientos, jefe del área de producción agropecuaria en la sede central de la empresa, subrayó que el objetivo de esta actividad busca una producción sostenible, con bienestar animal e innovación en armonía con el medio ambiente, sin renunciar a ofertar alimentos de calidad al mercado nacional. Como parte de ese cierre productivo, se dispone de cultivos de autoconsumo —fundamentalmente viandas y hortalizas— para abastecer a sus trabajadores.
A ello se suman biodigestores, paneles solares y plantas de compost y de humus de lombriz, una economía circular que genera gas metano para uso doméstico y electricidad, y que contribuye a la autosostenibilidad. En sus instalaciones figuran como producciones principales la carne de cerdo, los huevos, la leche de búfala, la carne vacuna y de búfalo, además del ganado menor, los cultivos varios y la caña.
Esa diversificación no es casual: responde a una estrategia mayor de la empresa para mejorar la atención a los trabajadores y ampliar sus ingresos mediante la venta a otras entidades y organismos del país. En el conjunto de la estructura empresarial, los frentes productivos más importantes son el porcino y el avícola. También existen plantas de pienso seco y líquido en varias provincias, que permiten autoabastecer parte de los alimentos necesarios para la cría de cerdos y aves. A ello se añaden la cría de ganado menor —principalmente ovino-caprino—, la ceba de toros en dos provincias y la producción de búfalo para leche y carne en Granma y Artemisa.
Con el impulso de las 176 transformaciones económicas y sociales para recuperar el sector azucarero, la producción cañera se incorporó a todas las sucursales, con mayor representación en territorios como Villa Clara, Camagüey y Granma. El autoconsumo también cumple un papel clave: sirve para abastecer a los trabajadores y para elaborar alimentos animales. En algunas provincias se producen granos y frijol.
Los alimentos son comercializados a un precio diferenciado, formado a partir de la ficha de costo, con el propósito de no encarecer demasiado el producto final. La actividad está implementada en todas las sucursales, aunque con mayor peso en aquellas que tienen mejores posibilidades territoriales.
Hernández Sarmientos, al frente de la actividad, reconoció que estas sucursales (las más grandes) llegan a tener entre 50 y 60 trabajadores dedicados a la labor; las otras, con brigadas más pequeñas, suman de 10 a 15. En total, la estructura reúne alrededor de 400 trabajadores directos a la producción. El esfuerzo también se traduce en motivación. Al recibir mejor atención y alimentos necesarios para la canasta familiar, los trabajadores ganan sentido de pertenencia y responden con mayor entrega y rendimiento, tanto en la producción como en la comercialización.
Para sostener estas tareas, la empresa ha buscado encadenamientos con actores no estatales, cooperativas y otras entidades, ante las dificultades para adquirir recursos por las medidas del Gobierno estadounidense. Ya existen producciones cooperadas con trabajadores por cuenta propia y productores agrícolas en Villa Clara y otras provincias con resultados concretos.
Esa capacidad de reinventarse sin perder el rumbo es lo que distingue a la Agencia Agropecuaria Tahón. La bandera de Vanguardia Nacional que hoy exhibe constituye la síntesis del esfuerzo colectivo de los trabajadores que han aprendido, en medio de las limitaciones lograr transformar su objeto social a partir del desarrollo productivo.