En toda una generala de versos naborianos se convirtió la reconocida poetisa e investigadora Mariana Enriqueta Pérez Pérez al alcanzar su estrella número tres en el concurso nacional de glosas Jesús Orta Ruiz, Indio Naborí: Con su conjunto poético Sin brújula conquistó por tercera ocasión el Premio en ese certamen, cuyos resultados se dieron a conocer el 30 de septiembre, para celebrar el cumpleaños 104 del poeta de Viajera peninsular y el Día de la décima iberoamericana, designado como tal desde 1998, por acuerdo de los poetas de países hispanohablantes que asistían aquel año al Festival de esa disciplina celebrado en Canarias.

Esta edición 18 de esa competencia escritural efectuó su premiación, como en la mayoría de los casos, en la Peña Indio Naborí de San Miguel del Padrón, tierra natal del autor de la Elegía de los zapaticos blancos. Para ello contó con el respaldo de la dirección y el colectivo de trabajo del hospital pediátrico de la localidad, conocido como La Balear, que ofreció su teatro para la ceremonia. Otro respaldo fraterno que se agradeció durante el encuentro fue el de Serguei Pérez, director provincial de Cultura en Villa Clara, quien facilitó el traslado de la autora multipremiada ese día a la capital.
La cita literaria es convocada desde el 2009 por la Filial del Grupo Ala Décima en los municipios de San Miguel y Cotorro, encabezada por su presidenta, la reconocida poetisa y profesora de Literatura Bertha María Gómez Sedano. En las 18 ediciones premiadas es significativa la participación de mujeres. Diez de ellas han conquistado el galardón (Mariana en tres ocasiones), mientras que solo 6 autores masculinos se han alzado con el cetro.
El jurado fue presidido por la investigadora y profesora María Eugenia Azcuy, Maruly, quien fuera ayudante literaria de Naborí, e integrado además por el poeta Roly Ávalos Díaz (ambos miembros del Grupo Ala Décima) y la poetisa camagüeyana Olivia Casanova Blanco, ganadora de esta lid en la edición del 2024.
Este equipo evaluador también otorgó mención a la obra del joven poeta camagüeyano Oreste Ramón Fuentes Martínez y la condición de finalistas a los trabajos presentados por los siguientes autores: Jesús Aismar Zamora, José Fernando García y Griselda Leonor Rodríguez, de Camagüey; Yanet Ángeles Rodríguez y María Elena Rodríguez, de La Habana; Silvia Collado y José Antonio Martínez Coronel, de Mayabeque; María Rosa Martínez, de Cienfuegos; y Armando Marcos Suárez, de Matanzas.

La premiación fue precedida por una animada charla de Maruly, quien se refirió a la obra y personalidad de Naborí, para presentar el libro de ensayo El telescopio de la hormiga, del poeta e investigador Fidel Antonio Orta Pérez, director de la Oficina de Investigación y Promoción Cultural Indio Naborí, y trasmitió el saludo de este autor que por razones de salud no pudo estar presente como en años anteriores.
La alegría reinante en el encuentro tuvo su colofón en una descarga poética que abrieron en una breve controversia improvisada los poetas Roly Ávalos y Luis Paz Esquivel, Papillo —director del Centro Iberoamericano de la Décima y el Verso Improvisado—, a quienes siguieron otros creadores presentes, como las poetisas Irasema Cruz y Mercedes Mendiola, integrantes de la filial aladecimera sanmiguelina. La décima de Papillo, dedicada a la escritora multipremiada, cerró con cuatro versos que movilizaron la emoción de los presentes: Mil gracias por este bien. / Por ti, Mariana Enriqueta, / hoy Naborí es más poeta / y más de Cuba también.
LA POETISA Y SU OBRA GANADORA

Mariana Enriqueta Pérez Pérez (Santa Clara, 1951) cuenta con una larga y rica trayectoria como trabajadora de la cultura. Es autora de una amplia nómina de obras publicadas, tanto en poesía como en investigaciones literarias, así como reconocimientos literarios. Incansable promotora cultural, fundó en septiembre del 2007, y conduce desde entonces, la significativa tertulia La décima es un árbol, en el Museo de Artes Decorativas de Santa Clara. Es la representante del Grupo Ala Décima en la provincia de Villa Clara. Entre los numerosos lauros literarios alcanzados por Mariana, además de los tres premios en este concurso de glosas Indio Naborí, están el Gran Premio en el VIII concurso Décima al filo 2015, y varios reconocimientos en el exigente concurso internacional de poesía Nosside. Ofrecemos su poema ahora galardonado:

SIN BRÚJULA
Desde el alba del viaje navegué persiguiendo
el perfil insinuante de una isla remota…
¡Ay, qué tarde comprendo
que soy el desatino de una brújula rota!
Jesús Orta Ruiz,
(“Renunciación y esperanza”,
Eros en tres tiempos, p. 46)
De cara al mundo necio, inclemente y distópico,
yo pretendo curarme con un violín tranquilo,
pero siempre ese mundo se dobla como hilo
y ríe con sarcasmo del porvenir utópico.
Debo mirar un sol en el iris. El Trópico
enciende los breñales como río tremendo,
pero al mundo y sus páramos raras veces comprendo
aunque vea en el mapa la noción cristalina
de un perfume posible o un ave que —divina—
Desde el alba del viaje navegué persiguiendo.
Yo perseguía escualos y una ballena blanca;
perseguía el regreso a canciones antiguas,
los enormes placeres o aventuras exiguas,
amigos, hermandad, siempre la mano franca.
Yo perseguí el motor, su ruido, su palanca,
y hasta el ángel de acero que sin volar se agota.
Nunca entendí a los vivos de frente a su derrota,
pero lancé mi bote al mar y a las mareas
porque soñé, en mi estirpe, a pesar de odiseas
el perfil insinuante de una isla remota…
Yo ignoré las ventanas sobre el muro cautivo
con cárceles, con cepos, esclavo de su aldea;
escribí en las paredes, sin apreciar la idea
de que, a pesar de todo, mi noche sobrevivo.
No me importaron frutos del árbol agresivo
que en desérticas dunas seguía floreciendo;
tampoco los colmillos en carne que pretendo
reblandecer. Hay ruinas, pero viví liviana
y separé del caos la ilusión, el mañana…
¡Ay, qué tarde comprendo
la amargura en la yerba, la pisada angustiante
de un animal fingido que avanza por los vados.
Comprendo, por las fallas, el dolor, mis enfados,
porque este mundo débil, ingenuo o excitante,
acumula en sus polos un olor enervante
a muerte, a privaciones, a penuria o derrota.
Yo viajaba feliz, ahora mi ser denota
el cansancio de todos por la confianza hundida.
Hoy regreso a la tierra con mi red, convencida
que soy el desatino de una brújula rota!
Vea también:
INFORMACIÓN ANTERIOR SOBRE LOS FINALISTAS:
COMENTARIO SOBRE EL CERTAMEN Y BASES DEL CONCURSO:
LA PREMIACIÓN DE LA PASADA EDICIÓN:
PREMIACIÓN DEL 2024:

