La Galería de Artes Plásticas Raúl Martínez, perteneciente al Consejo Provincial de las Artes Plásticas de Ciego de Ávila, inaugurará el próximo 19 de octubre una exposición de grabados dedicada al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. La muestra conmemorará el centenario de su natalicio y se integrará a las actividades programadas en el territorio por la jornada del Día de la Cultura Cubana, como homenaje a su legado histórico.

La exhibición reunirá diversas piezas concebidas desde la memoria, la admiración y el compromiso de un artista que reconoce en Fidel una presencia decisiva para su formación personal y profesional. Bajo la responsabilidad del grabador y artista plástico Héctor José Torres González, la propuesta pretende acercar al público a distintas facetas de la vida y la obra del líder histórico de la Revolución cubana, mediante un lenguaje visual marcado por el simbolismo y la evocación histórica.
De acuerdo con una colaboración del periodista Damián Betanzos Hernández para la Agencia Cubana de Noticias (ACN), Torres González explicó que la exposición fue concebida como un único retrato de Fidel, aunque integrado por múltiples imágenes, situaciones y figuras vinculadas con su trayectoria. No se trata, precisó, de una representación aislada o convencional, sino de una composición amplia en la que convergen el Comandante en Jefe, el pueblo cubano, Ernesto Che Guevara y otras personalidades que compartieron momentos relevantes de la historia nacional.
La estructura de la exposición permitirá apreciar a Fidel no solo como dirigente, sino también como figura estrechamente ligada a la participación popular, a los procesos sociales y a las transformaciones que marcaron la vida del país después del triunfo revolucionario. El grabado, por sus posibilidades expresivas y por la fuerza de sus contrastes, ofrece un medio adecuado para abordar una personalidad cuya dimensión política, histórica y humana continúa generando interpretaciones artísticas.
La iniciativa estaba prevista originalmente para coincidir con la conmemoración del centenario del natalicio de Fidel. Sin embargo, dificultades relacionadas con la disponibilidad de combustible impidieron trasladar, organizar y montar las obras en la fecha inicialmente programada. Ante esa situación, los organizadores decidieron reubicar la presentación y mantenerla dentro del calendario de actividades dedicado a la cultura cubana.
La nueva fecha permitirá que la exposición se incorpore a una jornada que cada año reúne propuestas de diferentes manifestaciones artísticas y que reconoce el valor de la cultura como espacio de reflexión, identidad y participación social. En ese sentido, la muestra adquiere una significación especial, pues vincula la creación visual con uno de los acontecimientos conmemorativos más importantes para la nación.
Al referirse a su relación con la figura de Fidel, Héctor José Torres González expresó que prácticamente creció junto a él. Con esa afirmación, el artista aludió a la influencia que tuvieron los discursos, las ideas y las orientaciones del líder revolucionario en la generación a la que pertenece. Para Torres González, las palabras del Comandante en Jefe no eran únicamente pronunciamientos políticos, sino referencias que contribuían a orientar el trabajo cotidiano, la conducta y el compromiso de numerosos cubanos.
El grabador también reconoció que todavía siente la ausencia de Fidel. Su declaración revela el componente personal de una exposición que, además de rendir homenaje a una figura histórica, constituye una forma de expresar sentimientos de gratitud, respeto y memoria. Cada pieza, en consecuencia, podrá ser apreciada como parte de una lectura artística sobre un hombre cuya presencia sigue formando parte del imaginario nacional.
La organización de la muestra se relaciona igualmente con el desarrollo de los espacios destinados a la enseñanza y la práctica de las artes visuales en el territorio. Según informó la ACN, Torres González trabaja actualmente en un taller de grabado situado en la sede de la Galería René Rodríguez. Aunque el inmueble todavía no funciona plenamente como galería, el artista aspira a que sus posibilidades se amplíen en el futuro.
Uno de los propósitos principales consiste en vincular ese espacio con las escuelas y con la comunidad. La eventual reapertura del curso de Instructores de Arte permitiría fortalecer esa proyección y convertir el local en un proyecto sociocultural abierto a personas de diferentes edades y experiencias, especialmente a quienes manifiesten interés por aprender, experimentar o desarrollar una obra propia.
La propuesta buscaría superar la idea del taller como un lugar destinado exclusivamente a los especialistas. En su concepción, el grabado puede convertirse en una herramienta de acercamiento a la historia, la educación artística y la participación comunitaria. De ese modo, estudiantes, aficionados y creadores con distintos niveles de preparación podrían conocer los procedimientos técnicos, observar el proceso de impresión y comprender las etapas que intervienen en la elaboración de una estampa.
Torres González explicó que el área trasera de la sede deberá ser habilitada una vez que los constructores retiren los materiales que todavía permanecen en el lugar. La recuperación de ese espacio permitiría ampliar las condiciones de trabajo y organizar mejor las actividades vinculadas con la creación, la enseñanza y la exhibición de obras.
Entre los elementos de mayor interés se encuentra la prensa de grabado instalada en uno de los salones. La intención es que el equipo permanezca allí para que el público pueda observar directamente su funcionamiento. La posibilidad de apreciar una demostración técnica contribuiría a acercar a los visitantes a un procedimiento artístico que, aunque posee una larga tradición en Cuba, no siempre resulta conocido fuera de los talleres especializados.

El contacto con la prensa y con los materiales utilizados en el proceso permitiría comprender que el grabado requiere planificación, precisión y dominio de diversas etapas. Desde la preparación de la matriz hasta la aplicación de la tinta y la impresión final, cada paso interviene en el resultado de la obra.
Mostrar esa experiencia al público puede favorecer una percepción más amplia del valor artístico y artesanal de esta manifestación.
No obstante, el proyecto enfrenta limitaciones materiales. El propio artista reconoció que actualmente carecen de marcos y de otros recursos necesarios para presentar las piezas en condiciones adecuadas. Esa dificultad evidencia los desafíos que persisten en la gestión y conservación de los espacios culturales, pero no ha impedido la voluntad de concretar la exposición ni el interés por mantener activa la producción artística.
La muestra dedicada a Fidel se anuncia, por tanto, como una oportunidad para reunir creación, memoria y participación. Sus obras ofrecerán una interpretación personal de un hombre cuya vida estuvo estrechamente ligada a los principales acontecimientos de la historia contemporánea de Cuba. Al mismo tiempo, permitirán poner en primer plano el trabajo de los artistas avileños y la importancia de los talleres como núcleos de formación y encuentro.
El público que acuda a la Galería Raúl Martínez podrá encontrar en los grabados una mirada construida desde la experiencia de un creador que se reconoce como, parte de la generación formada bajo la influencia de Fidel. La exposición no pretende agotar la complejidad de su figura, sino aportar una lectura desde las artes plásticas, utilizando la imagen, la textura, la línea y el contraste como vías para expresar una relación histórica y afectiva.
Con este proyecto, el Consejo Provincial de las Artes Plásticas de Ciego de Ávila se suma a las actividades conmemorativas por el centenario del natalicio del Comandante en Jefe y a la jornada por el Día de la Cultura Cubana. La exposición reafirma, además, el papel de las instituciones culturales como espacios donde la sociedad puede dialogar con su pasado, reconocer sus símbolos y proyectar nuevas formas de participación.

La cita del 19 de octubre marcará la apertura de una propuesta que combina homenaje y creación contemporánea. En las obras de Héctor José Torres González, Fidel aparecerá acompañado por su pueblo, por sus compañeros de lucha y por las circunstancias históricas que contribuyeron a definir su legado. Será, en suma, un retrato múltiple construido a través del grabado y sostenido por la memoria de quienes todavía encuentran en su figura una fuente de inspiración y compromiso.

