Más colores de lo normal, más alegría de lo normal, más fiesta de lo normal hay en el reparto Dos de Diciembre, un sitio en la ciudad de Matanzas con alma de barrio y claro ganador del acto nacional por el aniversario 66 de la fundación de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), la organización de masas surgida el 28 de septiembre de 1960.
Norlenis Serpa Santos, coordinador provincial, dice con cierto orgullo que otras comunidades trascienden en el cumplimiento de las tareas, “pero el Dos de Diciembre es el referente por excelencia, el ejemplo de lo que debe suceder en cada cuadra. Cuando nos supimos triunfadores en la emulación del país, no dudamos en elegirlo para las actividades centrales. Mire a la gente aquí, ayudando en lo que sea. Es el ambiente que se necesita siempre, de apoyo, colaboración”.
Por eso este domingo hay muchos vecinos consagrados a las labores de embellecimiento, de limpieza, a la colocación de banderas, de fotos. “Mire esta que hermosa, la Fidel no podía faltar”, aclama una cederista muy activa como Reyna. “Por él existen los CDR”, recuerda, y sigue en lo suyo, con una alegría que contagia.
En el área llamada El Triángulo, mientras la familia apoya el trabajo voluntario, los pequeños de casa disfrutan de las actividades deportivas y artísticas que las direcciones de Cultura y Deportes llevaron allí.
Para Alain Cervantes Díaz, delegado del Poder Popular de esa demarcación, son “días de faenas y de jolgorio, y lo estamos aprovechando. No sabemos cuándo volvamos a repetir una dicha igual, porque a pesar de los problemas, Cuba es tan grande y tan trabajadora que cualquier pueblo merece una sede como esta”.
La opinión la comparte Mercedes Calaña Aguilar, jefa de la zona 177, una de las cinco que existen en este reparto, pero sin dudas la de mejor desempeño. “En el 2025 resultamos Vanguardia Nacional, y lo seguimos siendo. Tuve el honor de recibir la bandera de manos del presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Eso entrañó un compromiso grande, el mismo que mantenemos con Fidel en el año de su centenario”.
Mercedes, cederista desde los 14 años, anhela una organización que funcione de verdad, que siga estirando el brazo para donar sangre, cuidar los recursos de la cuadra, velar por la tranquilidad y la salvaguarda de la Revolución.
En se lugar pequeño que es un barrio, “nos convertimos en familia, y la familia se cuida, se protege. Por eso aquí siempre velamos por algo tan útil como la guardia. Eso hay que rescatarlo. La seguridad, la tranquilidad allí donde esté en peligro o debilitada, hay traerla de regreso. Nadie va a venir de afuera a cuidarnos. Esos nos toca a nosotros, al CDR, a sus cederistas”.
Para Serpa Santos, hay mucho que hacer por la “salud de la organización, pero allí donde algo de ella está viva, es una razón para festejar, y para seguir perfeccionándola, muestra también de resiliencia y del espíritu valiente legado por nuestros héroes y mártires. Con la certeza de nada ni nadie nos vencerá, mañana haremos aquí el acto nacional por el 28 de Septiembre”.