Después de una interrupción de nueves meses, la fábrica de galletas Especialidades Yumurí, popularmente conocida como la Chichí, vuelve a encender sus equipos gracias al montaje de un sistema solar fotovoltaico que trae de regreso su alimento estrella.
“Contamos con un banco de baterías de 260 Kilowatt hora (kw/h) de almacenamiento, y los paneles solares de 630 kw/h cada uno, para una potencia de generación de 161.280 kw, con lo que se facilita la fabricación”, explicó Julio Enrique González Guedes, especialista en inversiones en la unidad empresarial de base (UEB ) de Alimentos en el municipio de Matanzas.
El proyecto de desarrollo local Enerza Villa Clara montó toda la tecnología con un contrato llave en mano, pusieron todos los recursos y ejecutaron la obra, para transitar así al cambio en la matriz energética, alternativa ante la drástica reducción del diesel, expresó Enrique González.
“Aquí se empleaban 18 mil litros de petróleo mensuales. No solo tenemos ahora independencia energética, sino que elaboraremos el producto que define la identidad de esta fábrica, y pudimos garantizar empleo de manera permanente 45 personas”, dice visiblemente satisfecho el administrador Yosvany Rivero González.
Rivero González aseguró que cuenta por ahora con materia prima para garantizar dos toneladas de producción diaria con destino a la población, el consumo social, personas en situación de vulnerabilidad y los sistemas de atención a la población (SAF).
Trabajadores como el sobador Gilberto Silveira Ramírez expresaron su felicidad por regresar a elaborar este renglón. “Estamos muy felices. No pensamos que esto fuera posible. Realmente veíamos como algo lejano volver a producir galletas”.
Según Julio Rivera Betancourt, especialista de fiscalización y control de la Empresa Provincial de Alimentos, están garantizadas para este año la harina, aceite, levadura, el azúcar, y la sal, “materia prima que ya no es subsidiada, sino por oferta y demanda, y hay que comprarla a cómo esté en el mercado”, precisó.
Junto esta adquisición del kit solar, la Chichí cuenta ahora con dos nuevos hornos eléctricos que entre otras ventajas permiten un cocinado en ocho minutos, lo cual humaniza mucho el trabajo, la oportunidad de un cocinado estable, y poder ver desde la pantalla electrónica del equipo el tiempo de cocción y de temperatura.
La inversión da respuesta a las transformaciones económicas y sociales del país en la Empresa Provincial de Alimentos, entidad que ya elevó el salario de sus trabajadores de 3 mil 200 pesos como promedio a 12 mil, “aún es insuficiente, pero vamos dando pasos según los resultados económicos”, manifestó su director Iván Castro Rodríguez.
A pesar de las compleja situación del país y el cerco energético impuesto por el gobierno de los Estados Unidos que impide la entrada de petróleo, la Chichí acudió alternativas que la mantuvieron viva y produciendo pata el pueblo.
Fue así como incursionó en la fabricación de masa de pizzas, puré de tomate, salsa yumurina, vinagre, vino, dulce de fruta bomba y croquetas, lo que demuestra su adaptación a los nuevos tiempos y su capacidad de resiliencia.