Llama la atención que en poco tiempo un post en Facebook sea compartido 162 veces, tenga 268 comentarios y más de 2 600 reacciones, y este es el caso de uno en el perfil del Doctor en Ciencias e Investigador Titular Armando Rodríguez Batista, ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba.
Proponemos conocer el post con el hilo conductor de algunos comentarios:
Mercedes Queralta dijo:
Dra Yamila, qué conmovedora historia, eres una guerrera incansable que ha sabido sobreponerse a su enfermedad
Así es la historia de Yamila Adams Villalón, especialista en inmunohematología donde mismo es paciente: el Instituto de Hematología e Inmunología (IHI) Dr. José M. Ballester Santovenia que el primero de diciembre celebra 60 años de fundado.
En la mayoría de los comentarios la califican de guerrera con mucha razón, pues a sus 18 meses de vida fue diagnosticada con drepanocitosis (hemoglobinopatía SC), causante de crisis dolorosas y largas hospitalizaciones.
La dolencia le provocó fragilidad en su cuerpo, sin embargo, no fue obstáculo para convertirse en una sobresaliente científica, y sobre todo en un admirable ser humano que es paciente y médico a la vez.
Los comentarios elogian que ha sabido sobreponerse a la enfermedad, fácil de decir, pero a ella le ha tocado estar realizando actividades habituales, sentirse mal, empeorar y estar 10, 15 días en hospitalización.
Yaima Zúñica Rosales dijo:
Aunque todo lo escrito no se acerca a tu grandeza. Eres una gran médico, inmunóloga, hija, profesora, amiga, de esas hermanas que nos regala la vida
Yulmis Pons Montavo dijo:
Dra. Yamila, ha sido una vida dura de dolor y sufrimiento, pero también de hacerse fuerte y seguir adelante, de éxitos, de logros y de ser canal de bendición para otros, excelente reconocimiento a usted y a todo ese equipo profesional del Instituto de Hematología e Inmunología.
Yamila confiesa
: «Eso hizo que nos creciéramos como familia y se generara toda una dinámica para que yo no perdiera clases, para que me mantuviese activa, productiva, optimista».
Y subraya el papel fundamental en ese proceso del Instituto que el próximo primero de diciembre cumplirá 60 años de fundado: «Eso fue acompañado ineludiblemente por el Instituto de Hematología e Inmunología».
El ministro valora en el post que el aprendizaje de vivir con la enfermedad han sido determinantes para rasgos de perseverancia, de determinación, y cita ideas de Yamila:
“pero también de saber que en un momento determinado nos iremos, y que tenemos que hacer todos los días lo mejor posible por los otros, por la vida, por dejar una impronta de optimismo, de determinación, que yo creo que marca mucho ese periodo».
Ella sabe lo que duele una crisis vasooclusiva, lo que significa perder semanas de clases o estar postrado en una cama. Por eso, su trato con los pacientes es profundamente humano, y su compromiso, inquebrantable.
«No tengo el derecho de detenerme», dice Yamila con una convicción que la lleva a seguir cuidando incluso a sus vecinos del barrio, donde sigue siendo la médico de familia de toda la vida.
A continuación, una síntesis del post del ministro:
Tras graduarse con honores y título de oro en la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, fue internacionalista en una comunidad indígena de Guatemala durante 27 meses. Allí vivió el impacto de la tormenta tropical Stan, que en octubre de 2005 causó estragos en Centroamérica y dejó más de 650 muertos solo en Guatemala. Sirvió como puntal de la primera misión de la Brigada Henry Reeve, asistiendo a las comunidades más afectadas.
De regreso a Cuba, se especializó en Inmunología y se dedica a la Inmunohematología en el IHI, donde ha logrado hitos como el diagnóstico por citometría de flujo de la trombocitopenia neonatal aloinmune en las primeras 72 horas de vida, lo que ha permitido reorientar tratamientos y salvar vidas, pues antes pasaba inadvertidamente o se diagnosticaba por exclusión.
Para Yamila, el principal desafío no es la falta de voluntad o capacidad del personal, sino la carencia de recursos tecnológicos y medicamentos de última generación, que obliga a buscar alternativas creativas y mantener viva la ciencia cubana.
Su mayor lección es que la felicidad se construye en el presente, sirviendo al otro. En un contexto de carencias, Yamila insiste en que el amor, la esperanza y la determinación son herramientas tan necesarias como cualquier fármaco.
El IHI celebra su aniversario; pero también la vida de quienes han hecho de la ciencia un acto de resistencia y amor, como Yamila Adams, quien afirma: «Hay que echar la pelea. Y si es un reto, por algo nos lo han puesto. Así que hay que asumirlo y seguir haciendo ciencia.»
Algunos de los 268 comentarios:
Ulises Mendoza:
Dos cosas a la colega Yamila: Felicidades, pero la segunda en mayúsculas: GRACIAS POR EXISTIR
Ana Niurka Garro Rodríguez:
Estoy leyendo esta historia una excelente profesional cubana que a pesar de su enfermedad fue capaz de superar sus dolores, sus ingresos hospitalarios y desarrollarse como médico para salvar vidas y aliviar los padecimiento que ella pasó y pasa en la actualidad.
Donatila Díaz González:
CONMOVEDORA HISTORIA, MI RESPETO PARA ESA GRAN PROFESIONAL CUBANA QUE CONTINUE AYUDANDO A TODOS LOS QUE NECESITAN DE SU EXPERIENCIA
Iris Leidys Ravelo Perez
Mucho cariño para ella. Una de las doctoras que acompañó la enfermedad de mi niña. Hoy mi pequeña no está con nosotros, pero agradecemos mucho el cariño y la dedicación tanto de Yamila como otros especialistas del instituto.
Gloria Yarila Castellanos Rodríguez:
Que historia de vida tan hermosa. Eres una guerrera de las buenas. Dios te siga dando fuerzas de águila y mucha salud para que por muchos años más puedas seguir desde tu bella y humana profesión, ayudando a cuantas personas te necesiten. Muchas bendiciones mujer
Julia Melo
yo tengo el gusto de conocerla, su mamá, mi compañera de trabajo de muchos años y su papá, excelentes profesionales, como dice el dicho, de tal palo tal astilla, excelentes humanos, humildes,en fin, una hermosa familia, felicidades
Liliana Montalvo Becker
Excelente ser humano. Cariño, sapiencia y disciplina en una misma acción.
María Teresa Díaz Moré
Hola te conozco desde pequeña, fui compañera de trabajo de su mamá durante largos años y viví de cerca la evolución de su enfermedad, luego fue mi alumna en el preunuversitario, mejor graduada de ese curso, me siento orgullosa de verte realizada como una gran especialista, éxitos mucha salud hay YAMI para rato, eres ejemplo en ese ejército de batas blancas