La ingeniera química, Doctora en Ciencias Químicas Zulema Domínguez Sardiña, es una destacada investigadora en la Unidad Científica de Base de Geología, del Centro de Investigación del Petróleo (CEINPET).

Su labor la ha hecho merecedora, entre otros reconocimientos, de la Orden Carlos J. Finlay, la máxima distinción que entrega el Gobierno cubano a nacionales y extranjeros por sus aportes al desarrollo de la ciencia en beneficio de la humanidad.
Con motivo del reciente 23 de agosto, también recibió el Sello Aniversario 65 de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), de manos de Teresa Amarelle Boué, miembro del Buró Político del Partido y secretaria general de la organización femenina.
Por favor, resuma la trayectoria laboral por la cual tiene reconocimientos.
«Llevo 32 años en el centro, o sea, soy fundadora del Centro de Investigación del Petróleo, que se inauguró en marzo de 1996. Anteriormente era el Centro de Investigaciones Químicas, en donde empecé en el 94, luego de graduarme de ingeniera en esa especialidad, en la Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría, la CUJAE.
Mis inicios fueron primero en plantas pilotos, en las que aprendí un poco de catálisis, de refinación.
Posterior al nacimiento de mi hijo en 1997, empecé a trabajar en el área de exploración del petróleo, específicamente en la geoquímica orgánica del petróleo, o sea, el origen del petróleo, los procesos de alteración secundaria, estudios de yacimientos, la calidad comercial del petróleo, y ese tipo de cosas.
A medida que fui adquiriendo categoría científica, empecé siendo investigadora, luego investigadora agregada e investigadora auxiliar, hasta que realicé mi doctorado entre el 2004 y el 2008.
Lo hice en la Universidad Federal de Río de Janeiro, en Brasil».
Por favor, hábleme de cómo el Doctorado ha influido en su labor profesional y científica.
«A mi regreso en 2008, empiezo a ocupar la plaza de investigadora auxiliar, y bueno, después, en 2012, en la CUJAE me categoricé para investigadora titular, para la cual uno de los requerimientos es ser Doctor en Ciencias.
También estuve de especialista principal del área de exploración, hasta ahora, justamente este año, que pedí mi liberación porque la carga de trabajo científico como tal, que es lo que me gusta a mí realmente, me estaba interfiriendo un poco con la parte administrativa y preferí quedarme con la parte científica y docente».
Como conocedora del tema, por favor, ¿qué nos puede comentar acerca de las pruebas de refinación del crudo cubano que se están realizando en la Refinería Hermanos Díaz, de Santiago de Cuba?
«Eso está enmarcado en lo que es el área de refinación de nuestro centro. Dos investigadores del CEINPET son los que llevan la investigación principal de la termoconversión y la refinación del hidrocarburo nacional.
La refinación siempre se ha hecho, lo que pasa es que antes teníamos la colaboración de Venezuela y al petróleo importado de allá se le mezclaba una pequeña parte de crudo nuestro y se refinaba.
Como todos sabemos, la mayor parte del petróleo cubano es un petróleo muy pesado, con mucho azufre, o sea, bastante corrosivo para las tuberías de las refinerías. Se mezclaba con un petróleo ligero, eso bajaba todos los parámetros negativos y se refinaba.
Ahora, con la situación que tenemos, se empezó a investigar cómo ponerle a la industria como tal nuestro crudo, que es el que poseemos al final.
Y eso es en lo que está el Centro de Investigación del Petróleo, en vinculación con otros organismos, como el Ministerio de la Construcción.
Es un trabajo de conjunto de varias instituciones y está en sus comienzos porque la necesidad nos obliga a buscar soluciones de provecho para la sociedad que tanto necesita tener combustible y poder generar energía vital y corriente para la población».
Los procesos, entonces, en los que está vinculada usted, de poder recuperar la producción de crudo nacional. ¿Cómo marchan?
«En los últimos años, nosotros trabajabamos con varias compañías. Hay campos petroleros que eran exclusivamente de CUPET y otros que se trabajaban con diferentes compañías extranjeras, muchas de las cuales se han retirado del país, pero eso no quiere decir que se haya dejado de trabajar y que el Centro de Investigación del Petróleo haya dejado los proyectos.
De hecho, nuestra Unidad de Ciencia y Técnica de Base (UCTB), que es justamente la encargada de lo que es la exploración de hidrocarburos en el país en general, sigue trabajando.
Tenemos varios proyectos y estamos incursionando en las energías renovables. Tenemos un proyecto en este momento que debe concluir este año que es el de la búsqueda de hidrógeno como combustible sustituto del petróleo convencional dado que el hidrógeno es un producto que es renovable. O sea, no es algo como el petróleo que demora millones de años en formarse para después poderlo sacar.
Como la mayor parte de todo el petróleo que hay en el subsuelo como tal, se queda ahí, la mayoría no sale, tenemos proyectos de recuperación de yacimientos.
Se está trabajando también en la recuperación mejorada. Eso lo hace la personal de producción, o sea, la UCTB de producción de nuestro centro.
Y nosotros seguimos buscando. De hecho, a partir de un denuncio de hidrocarburo en la zona de Jobo Arriba, municipio Imías, en Guantánamo, donde pobladores se dieron cuenta de que había emanaciones de gas, hicimos el estudio, se elaboró un proyecto de investigación porque en la delegación provincial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, en Guantánamo estaban preocupados porque ese gas fuera tóxico y pudiera traer problemas de envenenamiento a la población, aunque habían dos pobladoras de la región que lo estaban utilizando para cocinar.
Se estudió ese gas y dio que era un gas termogénico. O sea, el gas puede ser biogénico o termogénico. El biogénico es producto de la descomposición material, mientras que el termogénico es el que se produce precisamente por la deposición de la materia orgánica, a mayor profundidad y altas temperatura y presión, en un proceso muy largo que origina desde un petróleo pesado hasta gas, que es la última fase de la conversión. Entonces, ese gas dio que estaba perfecto, no era tóxico y especialistas de CUPET establecieron un sistema de distribución que sustituyó a la red artesanal creada por los vecinos.
Ya hay 18 casas que están consumiendo el gas y la región como tal tiene 78.
Una cosa importantísima es que cuando analizamos algunos salideros como tal de hidrocarburo líquido, analizamos unos compuestos llamados diamantoides».
¿Cuál es la importancia de esos compuestos?
«Señalo que no son diamantes, sino que su estructura química es muy similar a la del diamante. Es la primera vez que encontramos eso en nuestro país.
¿Qué significa que aparezcan esos diamantoides en las muestras? Que es una muestra muy madura. O sea, térmicamente el hidrocarburo que está asociado a ese gas que emana en Jobo Arriba es un hidrocarburo ligero.
Pero el lugar es de difícil acceso.
Si nosotros logramos encontrar eso en otra parte del país, sería muy conveniente.
Por ejemplo, ya se visitó el área de Motembo, Corralillo, en Villa Clara. Quedan pendientes partes en Anton Díaz, también en esa provincia, y en Martín Mesa, Pinar del Río.
Son áreas donde se conoce la existencia de esto mismo que estamos viendo acá en el oriente del país, manifestaciones superficiales de gas que las personas utilizan.
En Anton Díaz lo usan en viviendas, el consultorio de médicos de la familia y una escuela.
Y se quiere hacer un estudio, un barrido de lo que es Cuba, con la posibilidad de que parte de la población se beneficie, al menos mientras no se pueda realizar un estudio más amplio desde el punto de vista geológico de la región, para tratar de utilizar ese gas de forma comercial como tal».
¿Se pudiera localmente generar electricidad con ese gas?
:Sí, sí se puede. O sea, una de las cosas que se pretende hacer más adelante con el gas es a partir de reactores poder hacer colección del gas y poder tratar de generar energía a través de él, por lo menos en las áreas implicadas».
¿Qué se siente con el reconocimiento que le ha dado la FMC?
«Para una mujer, 23 de agosto, Vilma Espín, es una cosa que a uno le toca, ¿no? Yo particularmente en mi área de vivienda, aunque no tengo mucho tiempo, soy la responsable de asuntos sociales en mi bloque de la FMC.
Y atendemos a las jubiladas y jubilados. Se ha logrado inclusive que nuestras jubiladas cobren en una vivienda para que no tengan que hacer las colas de los bancos y eso en el Consejo Popular Santos Suárez, circunscripción 73, ahí vivo.

