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¿Las quemaduras son evitables?

Foto: Cortesía de la doctora Damaris Pérez Linares

A menudo ocurren quemaduras que en un alto porcentaje son evitables, ya que pueden ser por descuido, negligencia y hasta desconocimiento. Suceden en cualquier escenario, pero son más frecuentes en el hogar.

Sobre el tema dialogamos con la doctora Damaris Pérez Linares, especialista en cirugía plástica y caumatología del hos­pital clínico quirúrgico Calix­to García y jefa de ese servicio en la institución, quien se hizo acompañar por los residentes doctores Fernando Zamora Fer­nández y Marjorie Ocampo Sán­chez.

Las quemaduras, explica la doctora Damaris, son lesiones agudas de diferente extensión y profundidad causadas por agen­tes físicos, químicos y biológi­cos. Pueden provocar secuelas deformantes e invalidantes y hasta llevar a la muerte.

Cuando indagamos por la prevención, como estamos en verano y es preciso protegerse de las radiaciones solares para evitar quemaduras, recomien­dan usar sombrilla o sombrero. En la playa, además de protec­tor solar, bañarse antes de las 9:00 a.m. y después de las 5:00 p.m.

Los entrevistados quisie­ron hacer énfasis en el modo de impedir tres tipos de incidentes que han sido motivo frecuente de atención en este servicio en los últimos tiempos.

Las quemaduras por fuego di­recto en la cocción de alimentos con carbón ocurren por un encen­dido incorrecto con luz brillante, alcohol y hasta gasolina. En lugar de estos combustibles debe usar­se madera, ramas secas, paja y cocinar en lo posible en espacios abiertos y ventilados.

Se han dado situaciones muy dramáticas con las motos eléctri­cas y para que eso no ocurra al lle­gar el vehículo al lugar de destino debe dejarse reposar al menos una hora, cargarlo en un lugar abierto o en un parqueo destinado a ese fin, nunca en el hogar, al terminar de cargarlo —no permitir que se sobrecargue— dejarlo en reposo. Es importante que no se violente el sello de seguridad de la batería y se utilicen los cargadores origi­nales.

Un tercer caso es el de los adultos mayores que viven solos, que han acudido al servicio con escaldaduras, es decir daños en la piel por el contacto de agua o líquidos calientes. Esto es difícil de evitar, haría falta una red de apoyo al anciano o que alguien lo acompañe, sobre todo en las ac­tuales condiciones de déficit de iluminación.

Por último, consideran im­portante que se conozca lo que se debe hacer y lo incorrecto en rela­ción con los primeros auxilios a un quemado. Lo primero es si está en llamas apagarlas con agua fres­ca, no rodarlo por el suelo porque puede estar sucio, y taparlo con una sábana o colcha. No se debe aplicar ninguna sustancia ni re­medio casero en la piel, pues lejos de ayudar puede generar infeccio­nes, y conducirlo sin pérdida de tiempo a un servicio de salud es­pecializado.

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