El E-Book Somos. Fotografías de Roberto Chile, de la Editorial Letras Cubanas, 2025, tomado del libro impreso en 2017, será presentado este viernes 14 de agosto en la sala José Lezama Lima de la estación Cultural de Línea y 18, como como parte del programa oficial de la 34 Feria Internacional del Libro de La Habana.

En el prólogo del libro, dedicado a la memoria de Enrique Hernández Armenteros conocido como Enriquito de La Hata y Tata Nganga, sacerdote de las religiones afrocubanas, Hijo Ilustre de Guanabacoa, el crítico de arte, escritor y ensayista, Doctor Rafal Acosta de Arriba, expresa que “Roberto Chile se propuso indagar visualmente en las herencias que nutren al pueblo cubano a lo largo de su historia y el resultado está a la vista: propósito cumplido. Ha encontrado en una franja de la vida del pueblo, su universo mágico-místico, un nido de símbolos que lo caracterizan. Lo que comenzó en Guanabacoa, al norte de La Habana, después se movió a otros pueblos y escenarios de la isla; en ese sentido, también es un estudio abarcador. Estudio de la memoria, de la cultura, de la sociedad, de lo religioso, todo esto significa el ensayo fotográfico de Roberto Chile. Enhorabuena, que Chile prosiga con este proyecto es una excelente noticia para todos”.

Por su parte, Herman Van Hooff, Director de la Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe, y representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en Cuba, República Dominicana y Aruba, subraya que con especial sensibilidad y magisterio, el prestigioso realizador audiovisual, fotógrafo y promotor de arte “dignifica al hombre común, dejándonos a solas con imágenes que revelan pequeñas historias de vida de los habitantes de este singular poblado habanero, Guanabacoa, otrora destino de negros esclavos en la isla y hoy asentamiento de sucesivas generaciones que trabajan, estudian, aman, sufren y sueñan con pasión y denuedo en la Cuba actual.
“Y es que Guanabacoa —agrega— es acaso la síntesis de un país marcado por la impronta de aquellos hombres y mujeres que, habiendo sido forzosamente arrancados de sus tierras, hicieron posible el crecimiento material de la isla y aportaron la riqueza de sus variadas culturas al crisol del cual emergió la nacionalidad cubana.

De este legado, leído desde el presente, son elocuentes las fotografías que integran esta valiosa muestra, instantáneas a través de las cuales el artista logra captar la sutil belleza de la vida cotidiana y la expresiva intimidad de los rostros de sus protagonistas.
Jesús Guanche, profesor e investigador titular y Licenciado en Historia del Arte, asimismo puntualiza: “En una exposición como esta, vale destacar que el legado africano en la cultura cubana tiene un largo reconocimiento histórico, desde la inmensa obra de Fernando Ortiz a inicios del pasado siglo xx hasta los diversos aportes de las nuevas generaciones en muy variados ámbitos. Este legado es uno de los pilares básicos para conocer la formación y el desarrollo de la nación.
“La presencia y vigencia de África en la cultura cubana actual —agrega Guanche— va más allá de las personas que durante siglos fueron forzosamente arrancadas de sus espacios de origen y poblaron tempranamente la isla desde los albores del siglo xvi, tras la acelerada disminución de la población aborigen y la incipiente inmigración hispánica. Esos aportes rebasan el color de la piel y otros rasgos de la existencia humana y envuelven a la sociedad toda, pues forman parte sustancial de la cubanidad devenida cubanía con pleno orgullo de pertenencia e identidad propias”.

El escritor, narrador, ensayista, crítico y profesor de arte cubano, Francisco López Sacha, al valorar el libro apuntó: “Aquí estamos, todos mezclados, para vernos de cerca como una unidad, como en esa imagen maravillosa en la que el propio autor se refleja en las pupilas oscuras de alguien que lo mira, alguien que también está atento a la ceremonia y deja traslucir su asombro, y canta, o baila, o dibuja unas cruces en la piel, blanca, negra, mestiza, en esa cercanía que el artista insiste en reproducir para convertirla en poesía.
“Ese mundo —enfatiza— está intacto desde la niñez, desde las calles, y participa en esa resonancia que tantos siglos de convivencia y cruces étnicos ha dejado en Cuba para dotarnos de resistencia y de profunda humanidad, esos gestos que nos identifican y condicionan un temperamento social, una manera de gesticular, mirar, hablar, danzar, algo que solo el arte magistral de un creador, que pertenece a ellos y a ellos se entrega, puede dimensionar para hacerlos traslúcidos y eternos.
“Así somos”.

El volumen lo integran cerca de cuarenta imágenes en colores y en blanco y negro, captadas por el autor entre 2010 y 2015 en diferentes regiones de Cuba.
“Quiero expresar mi gratitud a los que me acompañaron en esta travesía; a quienes me abrieron las puertas de sus casas, sus templos y sus almas; a los que me permitieron asistir a sus rituales y aproximarme a sus vidas, para perpetuar, con mis ojos y mi corazón, momentos irrepetibles en los que se mezclan magia y realismo, y cobra fuerzas la espiritualidad”, expresa Roberto Chile.

El autor ha dirigido gran número de documentales, reportajes y cortos sobre la historia, la cultura y la actualidad cubanas. Ha participado en numerosas producciones nacionales y extranjeras, junto a relevantes cineastas, periodistas y artistas de Cuba y otros países. Tiene en su haber numerosas exposiciones fotográficas personales y colectivas, exhibidas en Cuba, Estados Unidos, Alemania, España, Portugal, Bélgica, Escocia, Gran Canaria, Brasil, México, Colombia, Argentina, Ecuador y Corea del Sur. Ostenta, entre otros reconocimientos, la Distinción por la Cultura Nacional, la Réplica del Machete del Generalísimo Máximo Gómez y el Premio Nacional de Periodismo José Martí.

