Alteración endocrina de la mujer con implicaciones familiares

Alteración endocrina de la mujer con implicaciones familiares

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (Sin valoración)
Cargando...

En una telenovela trasmitida por la televisión cubana el conflicto de la protagonista era que no podía salir embarazada. Después de muchas peripecias propias del género, se llegó a la conclusión de que ella no podía embarazarse porque padecía de ovarios poliquísticos.

Como este diagnóstico no era correcto ni suficiente para explicar la situación, la Doctora en Ciencias Gisel Ovies Carballo, especialista de II grado en endocrinología y subdirectora de asistencia médica del Instituto de Endocrinología, se presentó en la televisión para aclarar en qué consistía el trastorno y hoy nos lo detalla.

Foto: Cortesía de la Doctora en Ciencias Gisel Ovies Carballo

Este síndrome se presenta en la mujer en edad reproductiva, incluidas las adolescentes, con una frecuencia estimada entre el 7 y 10% en dependencia del tipo de población. Se incluye dentro de las enfermedades complejas o multifactoriales.

 

Un necesario cambio de nombre

Ante todo, señala la especialista, habría que precisar que se describió por primera vez en 1935 y se le llamó Síndrome de Stein-Leventhal, en honor a quienes lo descubrieron. Luego se denominó síndrome de ovarios poliquísticos, y debido a que no necesariamente se presentaba en ambos ovarios, se nombró en singular.

No obstante la comunidad científica comenzó a cuestionar el término por no ajustarse a la realidad y ser poco abarcador ya que lo que realmente se observa no son quistes sino folículos ováricos detenidos en su desarrollo, además en la complejidad del síndrome participan otras glándulas endocrinas y comorbilidades metabólicas, más allá de un trastorno ovárico, de ahí la necesidad del cambio de terminología por Síndrome, Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP). Ello fue publicado en una fecha tan temprana como junio de 2026.

En cuanto al mensaje de la telenovela era erróneo porque la mujer con este síndrome sí puede tener hijos para lo cual hay que proceder de determinada forma que explicaremos más adelante.

 

Criterios para el diagnóstico

Los criterios para el diagnóstico son la presencia de la anovulación o disfunción ovulatoria que se manifiesta por trastornos menstruales e infertilidad (que se resuelve con tratamiento)

Foto: Cortesía de la Doctora en Ciencias Gisel Ovies Carballo

Otro criterio es el hiperandrogenismo clínico y/o bioquímico, que significa que existen manifestaciones clínicas de exceso de andrógenos en la mujer que se expresan en la salida de vello en zonas no habituales, hirsutismo (exceso de vello alrededor de la boca y el mentón), acné rebelde a los tratamientos y en ocasiones alopecia androgénica, que es la caída del cabello con patrón masculino, Lo cual no es frecuente.

Por último, el tercer criterio es la morfología de ovarios poliquísticos en el ultrasonido ginecológico transvaginal que consiste en un aumento del volumen ovárico y la presencia de más de 12 folículos pequeños menores de 9 milímetros en la periferia del ovario.

El diagnóstico se realiza con la presencia de dos de esto tres criterios y la exclusión de otras condiciones como tumores ováricos o adrenales virilizantes (productores de andrógenos), hiperplasia adrenal congénita,  o hiperprolactinemia (aumento de la hormona prolactina).

 

Diagnóstico temprano

Es necesario porque el síndrome va más allá de la esfera reproductiva y hoy en día constituye un factor de riesgo cardiometabólico.

Esto se debe a que entre los mecanismos fisiopatológicos que lo producen se encuentra la presencia de resistencia a la insulina, lo cual está determinado genéticamente y se agrava con el sobrepeso y los malos estilos de vida.

La insulina es una hormona sintetizada y segregada por el páncreas que interviene en el metabolismo de los carbohidratos, proteínas y grasas. Esa resistencia el organismo la vence provocando una mayor variación  lo que se denomina Hipersulinismo compensatorio. En los inicios puede mantener controlados los niveles de glucosa, pero de no tratarse a tiempo provoca que se agote el funcionamiento de las células beta del páncreas y por tanto acarrea una pre-diabetes y puede establecerse una diabetes mellitus tipo 2-Estos trastornos metabólicos llevan alteraciones en el metabolismo de las grasas que favorece elevaciones de los triglicéridos, Todo ello ocasiona daño vascular, hipertensión arterial y enfermedad cardiovascular arteriosclerótica.

 

Agregación familiar

Es de señalar que estas alteraciones no solo son frecuentes en la mujer que padece el síndrome sino en sus familiares, debido al componente genético, A esto se le denomina Agregación familiar, lo cual se ha demostrado en estudios internacionales y crecientemente en Cuba.

La especialista culminó una tesis que demostró ‘en población cubana la mayor frecuencia del. síndrome en las hijas y hermanas de mujeres con esta condición y además mayor presencia de diabetes dislipidemio y enfermedad cardiovascular sub clínica en familiares de primer grado de ambos sexos.

Todo lo anterior justifica las pesquisas para el diagnóstico en etapas tempranas y permiten realizar acciones de prevención, como cambios en el estilo de vida, asesoramiento genético, búsqueda activa del síndrome o manifestación aisladas de este en hijas de mujeres con ese padecimiento, así como la pesquisa de sus complicaciones en familiares sin aun tener manifestaciones clínicas,

 

Para llegar al embarazo

Se requiere un tratamiento ya que existe una disfunción adulatoria.

Si la mujer desea embarrarse debe ser tratada con inductores de la ovulación acompañada de estilos de vida saludables y lograr el peso ideal para evitar complicaciones.

Actualmente se recomienda previo a la gestación la meformina, medicamento que actúa reduciendo la resistencia a la insulina y desde hace años se está utilizando en la embarazada. Este favorece además la respuesta al inductor de la ovulación y algunas pacientes solo con meformina han logrado solucionar la disfunción ovulatoria y embarazarse.

En Cuba existe un consenso de autorizar el uso de la meformina hasta la semana 22 del embarazo. Se ha demostrado que su uso en estas mujeres reduce el riesgo de aborto y parto prematuro.

Acerca del autor

Graduada de Periodismo en 1974 y Master en Ciencias Políticas de
enfoque Sur, Al graduarse pasó a atender temas históricos e
ideológicos y viajó a varios de los antiguos países socialistas. Al
pasar al periódico Trabajadores, escribió para el Suplemento de
salud durante varios años y realizó la cobertura del segundo
contingente de la brigada médica en Guatemala. Posteriormente fue
jefa de la edición digital y subdirectora editorial hasta mayo de 2025
que se jubiló y se recontrató en la publicación. En el transcurso de
su ejercicio profesional Ha ganado premios en concursos
periodísticos y de humorismo.

Compartir...

Escribir comentario

© 2018 Trabajadores. Órgano de la Central de Trabajadores de Cuba
Director: Alberto Núñez Betancourt
Subdirectores Editoriales: Alina Martínez Triay y Joel García León
Territorial y General Suárez. Plaza de la Revolución. La Habana, Cuba. CP: 10698
Fax: 053 (7) 555927 E-mail: digital@trabajadores.cu