Los jóvenes son continuidad de la Revolución, aseguró la primera secretaria de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) Meyvis Estévez Echeverría, en el foro juvenil Creo en ustedes, como parte del I Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro, al que asiste el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República Miguel Díaz Canel Bermúdez.
A Cuba nunca la tendrán, subrayó la dirigente juvenil y sus palabras fueron recibidas con prolongados aplausos en una sala llena, al punto de haber delegados de pie, una muestra de las expectativas para oír o intervenir acerca de un líder de la talla del Comandante en Jefe, quien siempre creyó en los jóvenes.

Sus palabras fueron recibidas con prolongados aplausos en una sala llena, al punto de haber delegados de pie, los jóvenes son continuidad de la Revolución, subrayó la dirigente juvenill.

Es una muestra de las expectativas para oír hablar o intervenir acerca de un líder de la talla del Comandante en Jefe, quien siempre creyó en los jóvenes.

Al usar de la palabra Gonzalo López, presidente de la Fundación Mundial de Juventudes Democráticas aseguró que los jóvenes del mundo estarán siempre agradecidos del pueblo cubano y de Fidel.
Gonzalo aseguró que Cuba podrá seguir contando con el trabajo activo de la organización que preside.

Más cerca de Fidel
La intervención de Tamara Zaragoza González, miembro de la UJC en el Ministerio del Interior, motivó la reflexión acerca de la preparación ideológica y la participación de los jóvenes en la defensa de la patria y en la continuidad de la Revolución.
Muy emotivas fueron sus palabras cuando confesó que siempre quiso ver a Fidel de cerca e iba con sus padres a los desfiles por el Primero de Mayo, y cuando cumplió 17 años aprendió una forma de estar cerca del Comandante en Jefe: a través de los libros de su autoría.
Y así leyó primero El guerrillero del tiempo, después… La victoria estratégica y La contraofensiva estratégica.
Irene García, de los jóvenes comunistas en Cataluña destacó que Fidel es una fuerza viva en el presente que se proyecta hacia el futuro.
Tuvo palabras de reconocimiento para el pueblo cubano, sometido desde hace 67 años a un cruel bloqueo y afirmó que la solidaridad entre los pueblos tiene que ser efectiva, por ello «levantaremos nuestras voces en apoyo a Cuba en todas las tribunas».
La misma lucha contra el imperialismo no es solo en Cuba sino también en Barcelona, en Gaza, y otros países, añadió.
Le siguieron en la palabra Andrea, por la juventud alemana y el ministro de juventud y deporte de Sri Lanka, Sunil Kumara Gamagem.
Fidel: legado y futuro para Cuba y el mundo
Continúan las sesiones en esta segunda jornada del I Coloquio Internacional “Fidel: legado y futuro”, un espacio que se anuncia con la fuerza y la presencia viva del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en cada una de las salas que integran el Palacio de Convenciones de La Habana.

Desde bien temprano, la capital de todos los cubanos se convierte en escenario de reflexión compartida, donde la herencia martiana y fidelista se enlaza con la educación de niños y jóvenes, la ciencia, el sindicalismo, la cultura y la política internacional. Los temas convocan a pensar a Fidel en múltiples dimensiones: su impronta en la pedagogía y la formación de liderazgo juvenil, su visión estratégica en la biotecnología y la investigación científica, su vínculo con los campesinos y la reforma agraria, su palabra como herramienta política y ética, y su legado en la comunicación y la unidad de los pueblos. Cada foro y panel se abre como un espacio donde la memoria se convierte en práctica viva.
Este día, será no solo un repaso académico, sino un ejercicio de continuidad histórica. Los debates prometen mostrar que su pensamiento sigue siendo brújula para la juventud y los trabajadores, motor para la ciencia, raíz para la cultura y estrategia para la unidad.
«Estamos aquí por y para Fidel»
Con esta frase, muy aplaudida por el sentimiento compartido, comenzó el doctor José Luis Fernández Yero su exposición en el panel dedicado a la impronta del Comandante en Jefe en una de las conquistas de la Revolución cubana, la salud pública, durante el I Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro.

Una sala repleta con presentes y ausentes, con batas blancas o no, iniciaron esta segunda jornada en la que se hace un recorrido por los inicios y desarrollo de la biotecnología y la industria farmacéutica.
Todo ello como parte de una agenda que pretende recoger, en apretada síntesis, lo logrado por un sector estratégico para cualquier país y en el cual Cuba ostenta no pocos logros, también compartidos con la humanidad.
Por eso no es raro que para este panel estén conectados médicos y otro personal de la salud pública en todas las provincias y colaboradores en varios países.

La sensibilidad de Fidel, su visión, preocupación y ocupación permanente fueron ideas comunes expuestas por varios panelistas.
Ejemplo de lo que ha significado la biotecnología es lo logrado en la tecnología SUMA, con 242 laboratorios instalados en toda Cuba y 546 en varias naciones de cuatro continentes, dijo el Dr. Fernández Yero.
Fidel en la oratoria y la comunicación política
Uno de los momentos más importantes del pensamiento fidelista es la capacidad de su discurso, oratoria y comunicación política. Las ponentes Danna Márquez Salgado y Estéfani Medina Álvarez, de la Universidad de Artemisa dirigieron uno de los paneles orientados hacia Fidel y la virtud de la palabra con un análisis profundo de su discurso político.

Según señaló Márquez Salgado, la palabra del Líder Histórico de la Revolución devino método de movilización y recurso de hegemonía cultural. Su discurso no se limitó a la persuasión política: logró establecer un sistema de valores que diferenciara la Revolución del imperialismo.
En su intervención, Medina Álvarez, recordó que el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en 1961 calificó al “imperialismo guerrerista y agresivo”. La fuerza de su oratoria, precisó la joven, residía en las anáforas y el paralelismo sintáctico, recursos que daban ritmo y melodía a las palabras. Ejemplo: “Como freno, como trinchera, frente a la reacción, frente al imperialismo, frente a los explotadores”. Estas repeticiones no eran ornamento, sino herramientas para fijar ideas en la memoria popular.
Asimismo, Márquez Salgado, al recordar el discurso de Fidel en el sepelio a las víctimas del atentado al avión de Barbados, refirió que el gigante no solo poseía fuerza en sus palabras sino en su voz, gestos y en la intensidad de su oratoria, la cual creaba en los oyentes alta disposición y liderazgo.

Otras aristas de su pensamiento añadieron los presentes. Más allá de la oratoria, Fidel sostuvo que la comunicación debía ser cara a cara, vinculada con las masas. “Nunca por encima de las masas, siempre con las masas”, enfatizó Rigoberto Santiesteban, presidente del Instituto de Historia de Cuba. Esa cercanía legitimaba al Partido Comunista de Cuba como vanguardia y garantía de continuidad.
“Los hombres mueren, el partido es inmortal”, recordó Yamilet Suarez Alonso, profesora de la Universidad del Partido Comunista de Cuba Ñico López, quien subrayó que la autoridad no debía residir en el culto a la personalidad, sino en la unidad organizada. Una herencia de palabra y acción.
Como expresó Martí, “un orador brilla por lo que habla, pero queda por lo que hace”. Fidel conjugó ambas dimensiones: la palabra que moviliza y el ejemplo personal que sostiene la confianza. Su legado comunicacional se convirtió en paradigma internacional, y en la Mayor de las Antillas sigue siendo fundamento de la práctica política del Partido.
Centros de investigación creados en pleno periodo especial
Fidel consideró a la ciencia fuerza motriz del desarrollo e introdujo ideas innovadoras como él vínculo de la investigación y la producción y con el sistema de salud. Fue predecesor de los actuales parques científico- tecnológicos, ideas que se plantearon en el taller sobre los aportes del Líder Histórico de la Revolución a la salud.

El análisis partió de la evocación de aquella frase suya en un fecha tan temprana como 1960, de que el futuro de nuestra patria debía ser un futuro de hombres de ciencia, de hombres de pensamiento y fueron palabras que se pusieron en práctica en los primeros años de la Revolución.
Ejemplo de ello fue la creación del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC), el punto de partida de otros centro científicos que se irían creando a partir de la formación del Frente Biológico, algunos de ellos en los años más duros del período especial.

Toda esta actividad la centró, controló y dirigió Fidel quien siguió de cerca todos los pasos en la construcción de estas instalaciones científicas, lo cual hizo posible que Cuba lograra 13 productos premiados por la organización mundial de la producción intelectual.
La sensibilidad humana del Comandante en Jefe se reflejó en su impulso a la tecnología SUMA que posibilita la pesquisa neonatal y permite la detección temprana de enfermedades como el hipotiroidismo congénito, que de no atenderse a tiempo ocasiona retraso mental, la detección precoz de diversos tipos de cáncer y otros males.

Se han construido diferentes equipos que se han ido perfeccionando, existen 242 laboratorio en todo el país y 546 en el exterior. Es una concepción que revela su sensibilidad.
La biotecnología la concibió también dirigida no solo a la salud humana sino animal y vegetal. Cuando Fidel era Primer Ministro pidió recibir clases de matemática, física y química para estar en condiciones de impulsar todas estas transformaciones.
En el taller se habló de su contribución a la sanidad y nutrición animal.En sus últimos años se dedicó por entero a la investigación y la producción de plantas proteicas.
“La contribución de la biotecnología a la alimentación de la humanidad puede ser muy grande”, señaló el Líder Histórico de la Revolución en julio de 1986.
Fidel le concedió una importancia estratégica a la evolución de la industria farmacéutica hasta llegar a Biocubafarma.
Fidel y la Revolución de las mujeres
En el homenaje por el natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, no podía faltar la voz de las mujeres cubanas, protagonistas y beneficiarias de la obra revolucionaria. Como se recordó en el panel, la revolución femenina fue “una revolución dentro de la revolución”, expresión que sintetiza la visión de Fidel sobre la emancipación de la mujer como condición indispensable para la plenitud del proceso socialista.
Fidel no fue espectador de la lucha femenina, expresó Teresa Amarelle Boué, secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) sino artífice de una revolución ética que devolvió autoestima y conciencia de poder a un género históricamente relegado. “La revolución nos encontró en la cocina y nos puso en la primera línea de la historia”, se afirmó en el foro, subrayando que su mayor aporte no fue un decreto, sino la confianza en las mujeres como pilares de la sociedad.
Presidieron la mesa Teresa Amarelle Boué, secretaria general de la FMC; Inés María Chapman Waugh, viceprimera ministra; Yudí Rodríguez Hernández, del Comité Central; junto a las ministras Naima Trujillo Barreto (Educación) y Rosabel Gamón Verde (Justicia). La presencia de estas dirigentes, junto a representantes internacionales, reafirmó que la revolución de las mujeres sigue siendo motor de continuidad y de valores como la honestidad, la lealtad y el sacrificio.
Yolanda Ferrer Gómez, quien durante muchos años estuvo ligada al trabajo de la organización, realizó una conferencia magistral en la cual destacó que el pensamiento fidelista sobre las mujeres se remonta a la lucha armada: desde el pelotón Mariana Grajales, entrenado personalmente por el Líder Histórico de la Revolución hasta el reconocimiento en “La historia me absolverá” de la dignidad y heroísmo femenino. En su primer discurso de 1959, señaló, como prioridad poner fin a la discriminación de la mujer, disparador del proceso de igualdad de derechos y oportunidades.
Hoy, ante el bloqueo económico y las tensiones globales, las mujeres cubanas reivindican ese legado como una revolución ética y práctica cotidiana. La defensa de la paz, la cultura y la salud se enlaza con la participación femenina en todos los sectores: más del 80 % de los jueces en Cuba son mujeres, y su presencia se extiende a ministerios, fiscalías y espacios de dirección.
El foro de mujeres concluyó con la certeza de que Fidel fue el más grande aliado de las mujeres cubanas, no por regalar derechos, sino por devolverles la conciencia de su poder para conquistarlos. Mientras haya una mujer cubana luchando por sus sueños, Fidel estará vivo.
Acerca del autor
Graduada de Periodismo en 1974 y Master en Ciencias Políticas de
enfoque Sur, Al graduarse pasó a atender temas históricos e
ideológicos y viajó a varios de los antiguos países socialistas. Al
pasar al periódico Trabajadores, escribió para el Suplemento de
salud durante varios años y realizó la cobertura del segundo
contingente de la brigada médica en Guatemala. Posteriormente fue
jefa de la edición digital y subdirectora editorial hasta mayo de 2025
que se jubiló y se recontrató en la publicación. En el transcurso de
su ejercicio profesional Ha ganado premios en concursos
periodísticos y de humorismo.



