Mucho esfuerzo costó a los reporteros “chocar” con Oyansay Duany Coss, considerado el innovador más destacado de la unidad empresarial de base (UEB) Litográfica Habana. Vive lejos del centro, y aunque es de los imprescindibles, en estos tiempos de dificultades con el transporte no puede ocupar todos los días su puesto de labor habitual y trabaja a distancia.

Parco en el hablar —según sus compañeros— nos complació sobremanera el conocimiento de los muchos equipos del lugar que posee este técnico en electricidad industrial, quien por 15 años ha logrado solucionar los más disímiles quebraderos de cabeza para la eficiencia productiva de una entidad dedicada a las artes gráficas.
Momentos antes, Hilda Abad, directora de la UEB, perteneciente a la empresa Ediciones Caribe del Ministerio de Industrias, nos había adelantado la tremenda incidencia de sus innovadores —más de 30— en el quehacer de esta centenaria entidad. “Solo un ejemplo —dijo—, aquí por 20 años tuvimos una máquina afiladora de cuchillas que no se utilizaba y estaba como tirada en un rincón. Me reuní con los innovadores y pregunté qué hacer para echarla a andar. La respuesta llegó pocos días después. Desde entonces el equipo no ha tenido ninguna interrupción. Por cosas como esa es que este centro es Vanguardia Nacional por tres años consecutivos”, refirió.
“Parecería sencillo, pero no olvidaré las muchas acciones que nos demandaron poner a punto esa afiladora y también el motor de baja de una impresora a cuatro colores, cuya correa se había gastado y no existía en Cuba. Tuvimos que ajustar la velocidad de ese motor para que al operador le diera tiempo de limpiar la máquina y colocar las planchas que necesitaba la impresora, de donde salen habilitaciones imprescindibles, tanto en formato grande como pequeño, que acompañan las cajas de tabaco.
“Soy eléctrico, aunque si tengo que apoyar a los mecánicos ante cualquier traba, ahí estoy, pues el propósito es sacar adelante el trabajo. Realmente no recuerdo mi primera innovación ni en cuántas he participado, lo que sí tengo muy claro es que todo comenzó al convencerme de que había que ‘inventar’ para mover la vieja tecnología alemana que tiene Litográfica”. Aseguró que el personal del taller, de mantenimiento y los operadores, todos son innovadores. “Siempre estamos inventando y no hay un equipo, por chiquito que sea, al que no se le haya hecho una mejora. Por eso sale la producción y podemos garantizar el trabajo para muchos compañeros”.
Con Hilda Abad
“Desde que internacionalmente se impuso que la impresión de los anillos de tabaco se hiciera en 3D, Cuba importa de España y Holanda cada año 97 millones de unidades para su tabaco. Como no podíamos hacerlo en Litográfica por déficit tecnológico, nos quedamos con la fabricación de todas las precintas, cintillos del cigarro de consumo nacional, sellos de seguridad para las cajetillas, así como con habilitaciones para cajas de tabaco de consumo interno. Ya no exportamos, pero volveremos.
“Uno de los habanos de mayor venta y reconocimiento en el mundo es el Romeo y Julieta. Nos propusimos hacer las pruebas de impresión y color de los anillos y finalmente nos aprobaron el proyecto.
“Ahora vamos a hacer la plancha de magnesio para imprimir y poder completar la muestra de Romeo y Julieta a fin de que el país no tenga que seguir importando los anillos. Para eso, estamos obligados a incorporar la tecnología 3D, incluido el empleo de las guillotinas láser, y muy esencialmente lograr la alianza con mipymes o inversores extranjeros.
“Para alcanzar todo eso es insustituible el rol que deben cumplimentar los innovadores, su vínculo con el proyecto. Ellos son el soporte”, dijo finalmente la directora de la UEB.

