Una nueva hornada de 16 Técnicos Superiores de Ciclo Corto en diferentes ramas engrosan las filas de los electromédicos tuneros, garantes del buen funcionamiento de tecnologías de la Salud frente a las limitaciones que genera el asedio imperial.
La graduación se inscribe en el admirable desempeño del Centro Provincial de Electromedicina de este territorio del oriente cubano, cuyo colectivo defiende a capa y espada la sostenibilidad del equipamiento médico que hace posible diagnósticos seguros y la supervivencia de los enfermos en condiciones agravadas por el bloqueo norteamericano que obstaculiza los desvelos del Estado cubano por preservar la salud y la vida humanas.
El ingeniero y Máster en Ciencias Robert Vanega Osorio, director de la institución, enfatiza que hace más de dos décadas el centro cuenta con una sede universitaria que le posibilita formar el relevo y la autosuficiencia en las atenciones a las tecnologías en instituciones de médicas del territorio y cumplir programas de colaboración con otros países.
Vanega Osorio lidera el trabajo académico, científico y metodológico que distingue la formación técnica de los estudiantes concebido en relación con las necesidades reales del sistema sanitario local para responder a las exigencias de una tecnología a la que el bloqueo norteamericano le niega piezas de repuesto, insumos y la posibilidad de adquirir, sin numerosos contratiempos, equipos de última generación.
Califica la experiencia acumulada durante estos años como una fortaleza en la implementación de un modelo de enseñanza, en el que los estudiantes aprenden directamente en los escenarios donde posteriormente desarrollarán su vida laboral.
Agrega que la actividad docente la asume un claustro de siete profesores, integrado por tres docentes con categoría de Asistente y cuatro con categoría de Instructor.
Directivos y profesores vinculados con el proceso afirman que forman profesionales capaces de enfrentar los desafíos tecnológicos actuales del sistema de salud, con una preparación que combina conocimientos científicos, habilidades técnicas y compromiso social.
Ellos coindicen en que “con los egresados el sistema de Salud gana a valiosos talentos, y los consideran garantes del futuro de la Electromedicina que sigue en manos seguras, capaces y brillantes”.
Teniendo en cuenta la formación recibida, el colectivo los califica como “profesionales plenamente capacitados para garantizar el óptimo funcionamiento de los equipos que salvan vidas, para innovar en el mantenimiento hospitalario y para marcar la diferencia en cada centro de salud donde laboren”, rasgos distintivos de los trabajadores de esta rama.
«Por una salud innovadora, legado y futuro en el centenario de Fidel», es la máxima que inspira el constante bregar contra las urgencias que enfrentan todos los días los electromédicos, y los nuevos graduados llegan con ese compromiso a los puestos laborales; mientras, “en las aulas y talleres del centro sigue formándose la próxima generación de especialistas encargados de velar por la tecnología que, día tras día, ayuda a salvar vidas”, sostiene Vanega Osorio.