Empresas constructoras integrales, la división de Copextel, y otras de la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), más el apoyo voluntario de vecinos y trabajadores, laboran, a pesar de las limitaciones con el combustible, en el décimo parque fotovoltaico de Artemisa, con una capacidad para cinco megavatios (MW), ubicado en el municipio de Candelaria.
Exactamente en Tabaco Rubio, localidad del Consejo Popular Pre-Montaña, se trabaja en dos inversores: cada uno cuenta con 174 mesas ya con su estructura fijada totalmente, y hasta el momento se han montado más de 4 mil paneles solares bifaciales, para un 55 por ciento del total.
René González Díaz, vicepresidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular en el municipio, detalló la voluntariedad de los lugareños comprometidos con chapear la maleza, abundante entre los inversores y las mesas, lo que impide acelerar el trabajo, de ahí la convocatoria constante; incluso las mujeres apoyan en la recogida de materia prima, mucha proveniente de los empaques de los sistemas solares.
Mientras, Copextel se empeña en el funcionamiento de las 18 cajas concentradoras; otro objeto de obra con equipamiento de la Zona es el zanjeado para el cableado de la malla de tierra y las torres en función del alumbrado exterior, amplío el dirigente gubernamental.
Brigadas de la construcción, de la electricidad de municipios aledaños a Tabaco Rubio, es decir Artemisa, Guanajay, San Cristóbal y Bahía Honda se dan las manos con los candelarienses al concretar el cronograma previsto de este décimo emplazamiento.
Artemisa cuenta con 132.6 MW de potencia máxima instalada en sus restantes nueve parques fotovoltaicos; cinco ubicados en la ZEDM, dos en consejos populares rurales de la ciudad cabecera, y otros dos en los municipios de Guanajay y Alquízar.