La ejecución del Proyecto Former, iniciativa conjunta de los gobiernos de Cuba y Canadá para promover la inclusión de la mujer en el sector de las energías renovables, concluirá en el mes de julio en esta provincia, única del país beneficiada con este programa.
De acuerdo con informaciones brindadas desde la UEB Fuentes Renovables de la Empresa Eléctrica Holguín, aunque la etapa de ejecución finaliza, los beneficios del proyecto permanecerán en los sistemas solares instalados, la formación de capacidades, el empoderamiento de mujeres y la transformación energética en comunidades vulnerables y de difícil acceso.

De los 502 sistemas solares fotovoltaicos planificados por Former para los 14 municipios holguineros, ya se han instalado 344, de ellos 244 de 1 kilowatt (KW) y cien de 2 KW.
Hasta la fecha se han intervenido con esos aditamentos diez territorios: Antilla, Báguanos, Banes, Cacocum, «Calixto García», Holguín, «Urbano Noris», Mayarí, Sagua de Tánamo y «Rafael Freyre».
Próximamente serán instalados 96 sistemas fotovoltaicos en la intrincada comunidad de La Melba, en Moa, 81 de ellos en viviendas y 15 e instituciones locales.
Durante los cerca de seis años que ha durado el proyecto colaborativo, se han beneficiado fundamentalmente a mujeres líderes comunitarias y familias de comunidades vulnerables, muchas de las cuales disponían de grupos electrógenos que funcionaban apenas cuatro horas diarias por falta de combustible, y ahora cuentan con suministro eléctrico estable las 24 horas.
Asimismo Former posibilitó la instalación de 30 calentadores solares en el Hospital Pediátrico Octavio de la Concepción y la Pedraja, así como en policlínicos, hogares de ancianos y hogares maternos de los municipios de Holguín y Moa.
También se ejecutó un sistema de bombeo en el hospital de Moa y un parque solar que brinda servicio a una lavandería, mientras se construye un parque solar demostrativo en la universidad de ese territorio minero.
En el plano formativo, Former inauguró tres aulas especializadas en energías renovables en los politécnicos «Luis de Feria Garayalde», de la capital provincial, y «José Antonio Boizán», de Moa, así como en la Universidad de Moa, dotadas con mobiliario, climatización, equipos de medición y herramientas para la enseñanza práctica.
Igualmente expertos canadienses impartieron cursos en energía eólica, fotovoltaica, hidráulica y térmica, y se graduaron profesores «Champions» de las universidades de Holguín y de Moa, encargados de replicar los conocimientos adquiridos y capacitar a las comunidades, con énfasis en las mujeres, sobre el uso y mantenimiento de los sistemas fotovoltaicos.
El proyecto también propició simposios internacionales y capacitaciones para estudiantes universitarios, de modo que fortaleció la preparación de recursos humanos en un sector estratégico para el desarrollo energético del país.

