Al Memorial Vicente García, en el centro histórico de la ciudad de Las Tunas, acudieron representantes de la sociedad civil, de los trabajadores, de las instituciones militares, del pueblo y rindieron póstumo tributo al Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez.
Las máximas autoridades del Partido, del Gobierno, la UJC, la CTC, de organizaciones estudiantiles, sociales y de masas encabezaron el luctuoso homenaje a un hombre que abrazó la causa de la Revolución desde muy joven y fue destacado protagonista de las principales batallas por la redención nacional en la última etapa de la lucha revolucionaria hasta la victoria definitiva.
Fue el homenaje al Héroe de la República y Héroe del Trabajo, títulos que fraguó en combates cotidianos desde la clandestinidad, el asalto al cuartel Moncada, el yate Granma, la Sierra Maestra… y las nuevas tareas de los programas de desarrollo económico y social del país que asumió con las mismas energías de siempre y el compromiso de lealtad sin límites.
El Comandante Ramiro, como solían llamarle es estos predios, se entregó, en cuerpo y alma, y hasta el último aliento a defender la soberanía nacional de los enemigos internos y externos, y dejó su impronta aquí, también, en sus constantes visitas a las industrias metalúrgicas y a obras vinculadas con el programa energético del país.
Los tuneros honraron su vida y su obra, y el símbolo que lo inmortaliza, y con el paso lento y callado frente a su foto y a toda su vida de leyenda el respeto y la admiración a su grandeza y el juramento de continuar con pasos firmes su legado ante las nuevas urgencias que vive la Patria que siempre defendió.