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IV Liga Élite de Béisbol: Leñadores sueltos en el bosque

Bien temprano a casa se fueron este domingo los Leñadores de Las Tunas. De esta manera festejaron doble: el Día de los Padres y su pri­mera victoria en la semifinal de la IV Liga Élite del Béisbol Cubano, al derrotar por nocao 24-12 a Hol­guín.

Ninguno de los abridores pudo hacerse justicia ante la temible ofensiva con que comenzaron am­bos conjuntos en el primer tercio. La diferencia recayó entonces en el pitcheo intermedio, que en el caso de los anfitriones tuvo en Ro­dolfo Silva un muro de contención, pues tiró cuatro entradas sin mu­cho susto y sus compañeros lo res­paldaron con carreras en todas las entradas, especialmente con raci­mos de seis en el segundo y ocho en el quinto. Cinco jonrones y una producción de 22 indiscutibles, unido a cuatro pifias holguineras resultaron otras fortalezas para la tropa que dirige Abeisy Pantoja.

En este play off (al mejor en siete pleitos) salen los tuneros con ligera ventaja sobre sus rivales, no solo por la historia y la nómina madura para postemporadas, sino porque el pitcheo holguinero no parece mostrar señales ni armas para frenar a los leñadores, quie­nes han venido de menos a más en el campeonato en cuanto a la for­ma física y deportiva.

Henry Quintero. Foto: Calixto N. Llanes

Este lunes arranca la otra se­mifinal entre Industriales y Ma­yabeque, la cual debe resultar más pareja y de menos carreraje. Los visitantes al Latinoamericano fue­ron los únicos que pudieron triun­far sobre los azules en la etapa eli­minatoria, pero ahora es borrón y cuenta nueva. Se presagia también un enfrentamiento con roles deci­sivos para los relevistas y cerrado­res, en los que la selección de Gui­llermo Carmona tiene las mejores credenciales. Para quienes gustan de vaticinios, los giraldillos deben imponerse en seis o siete encuen­tros, con marcadores y juegos bien entretenidos.

Todavía es muy pronto para hablar de la final, sin embargo, tuneros y capitalinos parecen en­rumbarse con más filos y rugidos. Ojalá que sus aficiones apoyen un poco más en las gradas. El espec­táculo es también para ellos.

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