El General en Jefe del Ejército Libertador, el Napoleón de la Guerrilla, como le llamó el periódico inglés The London News, el hombre que había desafiado a la muerte en unos 235 combates sin sufrir más que dos heridas, Máximo Gómez Báez, falleció en su cama alrededor de las 6 de la tarde del 17 de junio de 1905, en la residencia de Quinta y D, en El Vedado, alquilada por el gobierno para atenderlo.
El conocido periodista Ciro Bianchi Ross, en un artículo dedicado al fallecimiento del Viejo de Hierro, publicado en Cubadebate, el 19 de junio de 2021, hizo referencia de que enfermó días antes, de septicemia, en Santiago de Cuba, por la infección de una pequeña herida en la mano derecha con la que infatigablemente saludó a las decenas de cubanas y cubanos que quisieron manifestarle su admiración y agradecimiento.
La inoportuna lesión logró lo que no pudieron las balas, bayonetas o sables colonialistas en intensos combates, a pesar de Gómez recibir su primera herida, causada a sedal por un proyectil de un fusil Remington, en 1875, acabado el cruce de la trocha de Júcaro a Morón; en tanto el disparo de un Mauser le impactó en una pierna, en 1896, justo a la salida del poblado habanero de Bejucal.
Hablamos del hombre que lideró, junto a Antonio Maceo, la invasión de Oriente a Occidente; concibió las campañas Circular y de la Reforma; y batió a las fuerzas coloniales en Iguará, Mal Tiempo, Coliseo y Calimete, entre otras acciones.
Por eso de él el líder histórico de la Revolución cubana, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, dijo al sociólogo, folclorista e investigador dominicano Dagoberto Tejeda Ortiz, en un encuentro en La Habana:
“Máximo Gómez fue el maestro de todos los cubanos que enfrentaron al imperialismo español, nos enseñó el arte de la guerra de guerrilla, el uso mortífero y bendito de un machete justiciero, sus conocimientos fueron determinantes para las guerras independentistas. Y cómo yo iba a organizar exitosamente la lucha revolucionaria sabía que con el conocimiento y la aplicación de las tácticas y estrategias guerrilleras del genio militar de Gómez el éxito estaría asegurado.”
“Gómez no enseñó todo lo posible de la guerra de guerrillas. Cómo iba yo a ignorar sus hazañas de enfrentamiento a un ejército regular con la guerrilla en una desproporción tan grande en hombres y armamentos en los enfrentamientos militares. La guerrilla era el único camino para ganar. Si en las academias militares cubanas, mexicanas y en diversos países de Europa, como Alemania, todavía se estudia las acciones militares de Máximo Gómez, yo podía ignorarlas. La “campaña circular”, la “campaña de la Reforma” y la “tea incendiaría”, fueron conocimientos determinantes para nosotros. Las enseñanzas de Gómez fueron también esencia de la Revolución cubana”, concluyó diciendo Fidel, según el testimonio de Tejeda, publicado en la revista dominicana Acento, el 9 de julio de 2024.
A su vez, el General de Ejército Raúl Castro afirmó de Gómez que “para los jefes de nuestras Fuerzas Armadas Revolucionarias, el General Máximo Gómez constituye un modelo del ejercicio del mando en las condiciones de la guerra, salvando la distancia de la época, solo el dominio y la acertada combinación de los principios estratégicos, con las exigencias tácticas de cada combate concreto. Solo la tenacidad, el empuje, la disciplina y el coraje que exigió y personalmente desplegó encada acción, solo el constante equilibrio entre la inteligencia y el valor que presidió sus decisiones, pueden explicar las proezas militares que protagonizó y las incontables ocasiones en que logró superar una correlación de fuerzas desfavorables y derrotar al enemigo con audaces maniobras y la aniquiladora arremetida de sus célebres cargas al machete”.
Al hombre que nos enseñó a pelear y cuyas enseñanzas son imperecederas, Máximo Gómez Báez, Cuba entera honrará este 17 de noviembre, en el aniversario 121 de su muerte.
