Había comenzado el 2026 y en Camagüey aun restaban por realizar cinco conferencias municipales del proceso previo al 22 Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC).
Algunos creían que serían los culpables de que no se realizara la magna cita, pero como en estas llanuras el ejemplo de Agramonte predomina, los miembros de la organización obrera pusieron manos a la obra.
La causa era clara: un grupo considerable de plazas de cuadros estaban vacantes y ,además, sin reservas. A pocos días de la celebración del 22 Congreso de la CTC, Milagros Guerra Cruz, miembro del secretariado del Comité Provincial de la organización, recuerda cómo Camagüey cumplió con su palabra y el 15 de abril realizó su conferencia provincial.
Aquella demora, como rememora, no podía extenderse, por lo que en el territorio todos pusieron manos a la obra. Pero, como asegura Guerra Cruz, no todas las plazas vacantes se han cubierto, «pero sí la mayoría y las más necesarias.
«Además, hemos aumentado paulatinamente la cantidad de graduados en los cursos: en el anterior fueron 8, en el que concluyó el pasado 12 de junio fueron 18 y en el que se está haciendo ahora están estudiando unos 21.
«Esos estudiantes no todos cubren plazas vacantes. Algunos son para ser reserva de proyecciones de movimientos y otros son cuadros ya electos, pero que les corresponde pasar el curso».
Aunque la tormenta haya pasado, quienes velan por esta situación no se han cruzado de brazos. Como alega Milagros «se continúa trabajando en la identificación de reservas en los colectivos laborales a través del registro primario de dirigentes sindicales de base.
«Esa es nuestra principal cantera, pero no nos centramos solamente en esos dirigentes de bases. Si encontramos un trabajador con cualidades y además dispuesto a ser reserva, pues de inmediato comenzamos su plan de preparación».
En estos cursos, detalla la dirigente obrera, «los matriculados aprenden diversas temáticas como la realización de un plan de trabajo; elaborar un discurso; se le habla de la historia y de temas medulares de la organización como la afiliación, los documentos rectores, reglamentos, cómo se realiza la asamblea de afiliados, el sistema de condecoraciones y títulos honoríficos, entre otros temas.
Actualmente el panorama en Camagüey no es tan desolador, sin embargo, la experiencia ha demostrado la importancia de realizar un buen control de la política de cuadros, así como de un seguimiento a esos nuevos ingresos, a quienes deben atender y guiar periódicamente. Hacer eso, brindar ayuda y apoyo hoy, es lo único que garantizará el dirigente del mañana.