Con el principio del Comandante Ernesto Che Guevara, de que en la tierra hacen falta personas que “resuelvan más y prometan menos”, se efectuó la Conferencia Municipal de la CTC, de Playa en La Habana, última de su tipo en el país.
El espacio reunió a 73 delegados del territorio que discutieron temáticas relacionadas con la necesidad de una mayor representatividad sindical en estos tiempos; la correcta capacitación de los dirigentes; la sindicalización; el salario y la productividad, con llamados a elevar la eficiencia y la disciplina en los colectivos laborales.
Alfredo Clemente Pedraza persistió en que el sindicato sea realmente voz de los trabajadores: “El dirigente sindical debe ser líder, capaz de acompañar, representar y educar a sus trabajadores”.
De igual modo, Joel Leiva Rodríguez, secretario general del buró sindical de Servicios Médicos Cubanos Sucursal Habana, abundó acerca de la afiliación de los nuevos actores económicos. Aunque existen mipymes, cooperativas no agropecuarias y trabajadores por cuenta propia vinculados al sindicato, todavía quedan sectores sin representación.
Asimismo, los delegados discutieron las buenas prácticas que, en medio de las actuales condiciones, logran impulsar el trabajo, proceso en el que los innovadores juegan un papel importante.
Osnay Miguel Colina Rodríguez, presidente de la Comisión Organizadora del 22 Congreso de la CTC, insistió en que la fortaleza sindical no está en discursos abstractos, sino en la actuación concreta. Denunció los efectos del bloqueo estadounidense y recordó que los apagones, la escasez de agua y la falta de combustible son realidades que golpean a todos, pero subrayó que “aquí no se va a rendir nadie”, y que la resistencia se mide en la capacidad de reinventarse y avanzar, y el sindicato debe ser motor de esa reinvención.
En su intervención, Colina planteó tres dimensiones de trabajo: en primer lugar dentro de los centros laborales, lo cual garantiza participación directa; en segundo lugar hacia la comunidad, con la ayuda a los más vulnerables a partir de brigadas integrales mixtas para resolver que puedan apoyar en la resolución de problemas cotidianos; y en tercer lugar, el tratamiento con los trabajadores interruptos o en teletrabajo, evitar que se sientan desamparados.
Durante la asamblea fueron elegidos los nueve miembros que formarán parte del Comité Municipal y de los cuales María Elsa García Trejo quedó ratificada como secretaria general. Además, fueron electos 34 delegados que representarán a sus trabajadores en la Conferencia Provincial de La Habana, un paso decisivo hacia el 22 Congreso.
En la Conferencia Municipal de Playa se reconoció que aún cuando el sindicalismo cubano enfrenta retos decisivos, se trabaja por revertir este escenario, convirtiendo la crítica en acción y la resistencia en resultados con los trabajadores al frente de ese proceso.