Luego de un período de mejoras, Sol Palmeras volverá a las operaciones el próximo primero de julio convencido de seguir siendo un referente de los hoteles de la cadena internacional Melía en Cuba, un liderato conservado a base de profesionalidad y óptimo ejercicio turístico desde que el 10 de mayo de 1990 se convirtiera en el pionero de esta compañía española en la Mayor de las Antillas.

«Tras un período de intensas labores para perfeccionar cada rincón, este querido resort de cuatro estrellas, ubicado en primera línea de playa, regresa para seguir siendo ese segundo hogar que tantas personas han disfrutado a lo largo de los años», publicó en su blog Meliá Cuba.
«Hemos trabajado pensando en nuestros huéspedes para crear un espacio aún más cómodo, inclusivo y moderno», aseguró el texto, al referirse al «corazón del resort -su majestuosa piscina principal-«, objeto de una renovación que incluyó la sustitución de la antigua cerámica, y el rediseño estructural al incorporársele nuevos niveles de acceso.
«Este cambio no solo moderniza su estética, sino que también facilita el acceso al agua a personas de avanzada edad o con movilidad reducida. En la misma línea, la segunda piscina también recibió mejoras: nuevas baldosas e instalación de modernas luces subacuáticas».
La eliminación de barreras arquitectónicas en la mencionada área, puentes que conectan con el bar de la piscina ahora con superficie lisa sin escalones, reforzamiento con nueva baranda de la seguridad en la piscina de chapoteo infantil, son otras soluciones de las inversiones realizadas, algunas de ellas coherentes con principios universales de accesibilidad.

Según Meliá Cuba, la renovación incluyó espacios comunes como el domo del lobby y en el exterior, fue sembrado un nuevo césped en los jardines que rodean las piscinas, a lo que se une el mantenimiento de los caminos peatonales.
Una de las transformaciones de relevancia se relaciona con la instalación de grupos electrógenos de respaldo en la zona de bungalows, lo cual «la garantizará la tranquilidad de los huéspedes ante cualquier eventualidad».


Con su regreso, el alojamiento de cuatro estrellas para familia completará, junto a Meliá Varadero y a Meliá Las Américas, el trío emblemático que sigue encumbrando a esta prestigiosa cadena en el principal balneario cubano, donde quedan otros alojamientos bajo su administración, todos pertenecientes a el Ministerio de Turismo, luego de que se viera obligada a cesar sus relaciones con los del grupo empresarial Gaviota.

