A pocos días del natalicio de Ernesto Che Guevara, volvió a resonar con fuerza la frase: “En la tierra hacen falta personas que trabajen más y que critiquen menos, que construyan más y destruyan menos, que prometan menos y resuelvan más, que esperen recibir menos y den más, que digan mejor ahora y no mañana”. Bajo ese principio se celebró este jueves, en la Empresa de Proyectos Emproyiv, la Conferencia Municipal de Playa de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), última de las reuniones previas a la conferencia provincial y antesala del XXII Congreso de la organización.

El encuentro reunió a 73 delegados, quienes representaron la diversidad de sectores laborales del municipio. Osnay Miguel Colina Rodríguez, presidente de la Comisión Organizadora del 22 Congreso presidió la asamblea, junto a él Misael Rodríguez Llanes, presidente de la CTC en La Habana; Juan Carlos Artiaga Portuondo, presidente del Partido de Playa y miembros de las delegaciones de base de los sindicatos, así como jubilados y trabajadores de las nuevas formas de gestión no estatal, reflejando la amplitud de voces que hoy integran el movimiento sindical.
Durante la primera etapa de estas sesiones se aprobó el reglamento interno que responde las principales normas a seguir para la correcta organización y disciplina necesarias. Posteriormente, se procedió al análisis del informe de gestión financiera, que abrió el camino a un debate sobre la transparencia, el uso de recursos y la responsabilidad sindical en la administración de fondos.
De esta manera, quedó instaurado el Comité Municipal de la CTC en el territorio con nueve miembros elegidos y a María Elsa García Trejo, secretaria general del dicho comité.
En el centro de la discusión emergieron temas de gran interés para los trabajadores, entre los que se destaca el salario y la productividad, con llamados a elevar la eficiencia y la disciplina en los colectivos laborales; la capacitación de los dirigentes sindicales, considerada esencial para garantizar representatividad y liderazgo; y la integración de los trabajadores no estatales con propuestas de cooperación entre sindicatos y nuevos actores económicos.
Osnay Miguel Colina Rodríguez, presidente de la Comisión Organizadora del 22 Congreso, destacó el valor de los delegados y trabajadores presentes, quienes con su labor cotidiana y el esfuerzo adicional que entregan se convierten en pilares de la Revolución. Subrayó que la fortaleza no está en el discurso abstracto, sino en la actuación concreta de quienes sostienen y defienden la nación en medio de un cerco económico cada vez más difícil.

En su intervención, Colina denunció con firmeza los efectos del bloqueo y las medidas que buscan asfixiar la economía cubana. Recordó que los apagones, la escasez de agua y la falta de petróleo son realidades que afectan a todos, pero insistió en que el pueblo cubano ha demostrado ser capaz de resistir, reinventarse y avanzar. “Aquí no se va a rendir nadie”, afirmó, resaltando la capacidad de la sociedad para enfrentar la adversidad y mantener su compromiso con la Revolución.
El dirigente sindical planteó que el trabajo de la organización debe desplegarse en tres dimensiones: en el centro laboral, garantizando la participación directa de los trabajadores; hacia la comunidad, atendiendo a los más vulnerables y organizando brigadas integrales para resolver problemas cotidianos; y con los trabajadores interruptos o en teletrabajo, evitando que se sientan desamparados y buscando su integración en proyectos temporales o en el sector no estatal.
Trabajo en conjunto desde la base
José Alberto Negrín Colina, secretario del buró extraterritorial de Artex, vinculó la labor sindical con la defensa de nuestra soberanía: “No tendremos apagón cultural”, afirmó y ejemplificó algunas de las actividades comunitarias que realiza su delegación en barrios como San Miguel del Padrón y La Habana Vieja, como trincheras contra la colonización cultural y como expresión del compromiso obrero más allá de la producción. Estas acciones se enmarcaron en el centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y el aniversario 115 del capitán de la clase obrera Lázaro Peña González, símbolos de continuidad histórica y compromiso obrero frente al recrudecimiento del bloqueo.
“Si no existe una correcta preparación de los cuadros, el sindicato no logra una representatividad adecuada y por tanto no camina”, reflexionó Luis Alberto Agüero Padilla, al referirse a la capacitación de los dirigentes sindicales. “Si no hay jefe, no hay sindicato”, manifestó Alfredo Clemente Pedraza, jefe del departamento de seguridad acuática. No obstante, añadió que el dirigente sindical debe ser líder, capaz de acompañar, representar y educar a sus trabajadores, a partir de la movilización colectiva y del mutuo acuerdo con las administraciones.
Colina Rodríguez insistió en la necesidad de fortalecer la democracia sindical y la participación directa. Señaló que las asambleas de afiliados deben convertirse en Consejos de Dirección ampliados, donde las decisiones más importantes se refrenden en el convenio colectivo de trabajo. Para él, la transparencia y la coherencia en la toma de decisiones son claves para consolidar el liderazgo sindical y garantizar que los trabajadores se sientan representados.
Finalmente, llamó a que el trabajo sindical se realice con amor, compromiso y pasión revolucionaria, desde todos los espacios de la vida nacional: el surco, el aula, el servicio médico, la producción de alimentos o la investigación científica. Recordó que, aunque Cuba es un pueblo de paz, siempre estará dispuesto a defender la patria, y que mientras haya un cubano vivo, habrá combate. Con estas palabras, Colina cerró su intervención reafirmando la unidad y la resistencia como principios esenciales de la clase trabajadora.
En este punto, en el periodo del 2021 al 2025 se alcanzó un decrecimiento del total de afiliados de 19 mil 239, de ellos alrededor de 14 mil pertenecen al sector estatal y el reto al no estatal por lo que se exige una mayor atención de los líderes sindicales a sus afiliados.

“Buscamos alternativas para mayores producciones”, declaró Joel Leiva Rodríguez, quien abundó acerca de la cooperación con los nuevos actores económicos como parte de la reorganización del trabajo, la diversificación de los mercados y la optimización de los recursos, como estrategias para enfrentar la crisis y garantizar mejores resultados para los trabajadores. La propuesta fue recibida como un camino viable para elevar la productividad y consolidar la eficiencia en los colectivos laborales.
¿Cómo podemos contribuir al fortalecimiento de la organización? Constituyó uno de los puntos más discutidos durante la conferencia, y en esta parte los nuevos actores económicos también aportaron certeros planteamientos.
Jorge Gutiérrez Sánchez, secretario del buró extraterritorial de nuevos actores económicos de La Habana, declaró que debe existir un mayor acompañamiento y representación de los dirigentes sindicales con sus afiliados, pues esto contribuye al fortalecimiento y funcionalidad de las delegaciones de base. “Debemos mantener la unidad como fuerza mediadora del trabajo, y hemos de estar en cada momento acompañando a nuestros trabajadores. Es lo que exige la organización y es lo que ellos esperan de nosotros”, precisó.
Un héroe al combate
Entre los presentes se encontraba Esteban Alfaro Diebra, Héroe del Trabajo de la República de Cuba y trabajador de la Empresa Palmares de Playa, perteneciente al sindicato de la Hotelería y el Turismo. Su intervención fue una de las más sentidas, al subrayar que “la fortaleza ideológica y la unidad son el arma para esta nación”.
Con firmeza recordó que la clase obrera es la raíz de la Revolución: “Nacimos de la Revolución y sin la clase obrera no hay Revolución. Hay clase obrera en Cuba, para rato”. Sus palabras se enlazaron con la denuncia del bloqueo, al afirmar que ninguna medida externa podrá impedir que el pueblo siga andando ni bloquear el sentimiento patrio.
Alfaro evocó el Concepto de Revolución formulado por Fidel, insistiendo en que debemos emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos. Esa convicción, dijo, se ha materializado en el trabajo comunitario que hoy se extiende a 11 barrios en transformación del municipio capitalino, donde la acción sindical se convierte en motor de cambio social.
También trajo a la memoria las palabras de Raúl Castro: “Esta es una Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes”. En coherencia con esa idea, destacó que recientemente se inició el 5to curso de verano de cocina, patrocinado por la empresa Palmares. Este proyecto busca integrar a jóvenes desvinculados de los estudios y del trabajo, ofreciéndoles nuevas oportunidades de empleo y formación, y reafirmando que la Revolución se construye también desde la inclusión y la capacitación de las nuevas generaciones.

