En la Empresa Agroindustrial Victoria de Girón (EAVG) acaba de comenzar la cosecha de mango, probablemente el ejercicio económico de mayor relevancia de la entidad ubicada en el sureño municipio de Jagüey Grande, en la occidental provincia de Matanzas.

Están todas las condiciones para garantizar la maduración, gracias a la llegada en tiempo de los insumos, respaldo fundamental para asegurar ese proceso, declaró en exclusiva a Trabajadores Humberto Suárez Sotolongo, director general de la EAVG.
Anunció para el próximo lunes el inicio del procesamiento de unas 8 mil toneladas de esta fruta, para la obtener jugos, concentrados y aceites esenciales de alta calidad en el combinado industrial Héroes de Girón, de amplia experiencia en estas producciones, momento antecedido por un profundo mantenimiento.
Percibido por directivos y trabajadores como un acto de resiliencia en las actuales condiciones energéticas del país, la contienda arrancó por el área de la variedad de mango Tomy J12-1, perteneciente a la unidad empresarial de base (UEB) granja integral 2.
Cada mango que se corte, seleccione y procese, es un “trocito de soberanía alimentaria y de orgullo colectivo… Lo hacemos con ingenio y voluntad”, publicó la en su perfil de la red social Facebook.
“A pesar de los obstáculos, se respira optimismo entre nuestros trabajadores. Confiamos en ustedes, los admiramos y los acompañamos con el corazón puesto en cada decisión. Porque esta cosecha es de todos”, añadió el post.

La EAVG reconoció a la dirección del buró sindical, por “saber conducir al colectivo a superar desafíos energéticos para mantener la vitalidad de nuestra empresa”, y un ejemplo de correspondencia con ese liderazgo es el hecho de haberse honrado el compromiso de aporte a la Patria y la cuota de los afiliados.
La fabricación de carbón vegetal es un renglón exportable que le ha ganado prestigio a esta empresa en mercados externos de varias latitudes, lo que prueba su capacidad de adaptarse a los contextos, hacer ajustes y diversificarse.
Fundada el 14 de junio de 1967, el emporio de cítrico que llegó a ser esta entidad, terminó sepultado principalmente por enfermedades como el Huanglongbing (HLB), que acabo con el crecimiento de las plantaciones, y una drástica reducción de sus de UEB, que de 26, terminaron convertidas solo en ocho, entre ellas: dos granjas integrales, una de viveros, una pecuaria y una dedicada a la comercialización, según una reporte del periódico Girón.

