Hace unos días la magia del arte llegó hasta la galería de arte Martha Machado Cuní con la muestra Danza de Carpas y Dragones, con el sello de los artistas Erif Fernández Fernández y Francisco Leyva Matos.

Ambos creadores, además de ser artistas marciales, poseen modos de expresión diferentes que se complementan sin interferir en la fluidez y calidez de la exposición.
Francisco, desde una visión académica con raíces en la antigua cultura griega y el Renacimiento, presentó retratos ilusionistas de jóvenes asiáticas de delicada sensualidad, junto a paradigmas de las artes marciales como Bruce Lee y Jackie Chan, rodeados de peces ornamentales de ondulados movimientos.
Erif, por su parte, ofreció una visión más expresionista, donde se aprecia la fuerza a través de formas alargadas y distorsionadas que recrean el mundo mitológico oriental de guerreros dragones y elefantes.

El apoyo tridimensional de la muestra estuvo a cargo de Nancy Oropesa, una de las principales promotoras de la cultura japonesa en la Isla de la Juventud, quien aportó arreglos florales ornamentales, papeles delicadamente plisados y cordones entretejidos al estilo japonés.
La exposición Danza de Carpas y Dragones es un viaje visual y espiritual hacia la cultura oriental, enriquecido por la fuerza y disciplina que ambos artistas han cultivado también en el mundo de las artes marciales; tradición, mitología y arte se fundieron en un diálogo de belleza y resistencia.
En ese mismo sitio, además, pero en diferente jornada, se juntaron el arte y el deporte, en el espacio habitual de la instuticion de final de mes, en esta ocasión liderado por su anfitrión Antonio Lewis Belgrove.

Graduado de la escuela superior de arte, en Alemania; profesor y defensor del arte; promotor cultural con espacios desde la docencia, donde imparte talleres a adolescentes y jóvenes hasta plazas nacionales e internacionales, a las cuales lleva sus saberes para formar piezas como hombre de arcilla y fuego.
Con una amplia trayectoria artística , pues de sus manos salen objetos de cerámicas únicos, expuestos en el Festival del Caribe, evento internacional artístico, académico y de espacios comunitarios, a donde llevó su proyecto Arte con fuego, con el cual montó una muestra colectiva.
Esta vez el encuentro centró su mirada en cómo dialogan el arte, el deporte y los deportistas discapacitados. El artista Carlos Cabrera, conocido como El Lobo, expresó que todos convivimos en la geografía de los sentimientos, y que lo único que nos separa son las condiciones físicas, nunca la capacidad de sentir.
Ese motor común —el sentimiento y la necesidad de comunicación— es lo que nos impulsa a crear y a sacar adelante tanto el arte como el deporte.

La jornada culminó con un emotivo intercambio de obras y artículos personales entre artistas y deportistas discapacitados, reafirmando que cuando el arte y el deporte se encuentran, no existen barreras: solo la certeza de que juntos somos más fuertes, más sensibles y más humanos.

