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La Habana será epicentro mundial del humor político

Desde el 9 y hasta el 14 de junio próximos, la capital cubana acogerá la II Bienal Internacional de Humor Político, un encuentro de gran trascendencia que reunirá a artistas, caricaturistas, ilustradores e investigadores de diversas latitudes para reflexionar sobre temáticas de impacto global a través del humor gráfico. La Galería 23 y 12 será la sede principal de este evento, que se extiende también a otros espacios como la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), la Unión de Periodistas de Cuba (Upec), el Museo del Humor en San Antonio de los Baños y el Pabellón Cuba, entre otros.

El colonialismo cultural como eje central

Con el colonialismo cultural como eje central, esta segunda edición vuelve a posicionar a nuestra capital como un sitio de encuentro para el debate y la expresión artística comprometida. “En esta II edición, la bienal vuelve a convertir a La Habana en epicentro del humor gráfico internacional para constituir un sitio de encuentro y reflexión en torno a problemáticas de impacto global, en esta ocasión, el colonialismo cultural”, afirmó Yahíma Rodríguez Pupo, co-curadora de la muestra central.

El papel del humor más allá de las galerías es una apuesta del Consejo Nacional de Artes Plásticas, según expresó su presidenta, Tania Cordó González: “El humor no se va a quedar solamente en las galerías”. Este enfoque se traduce en un programa amplio que incluye exposiciones colectivas e individuales, jornadas teóricas, talleres para niños y jóvenes, así como actividades comunitarias diseñadas para involucrar a diversos públicos.

 

Declaración artística y cultural ante las presiones externas

El director de la revista DEDETE y presidente del jurado, Adán Iglesias Toledo, resaltó el carácter simbólico y valiente que representa llevar a cabo la bienal en un momento en que Cuba enfrenta una amenaza mediática y militar sin precedentes. “Este evento constituye una declaración artística y cultural ante las presiones externas, reafirmando la resistencia creativa y la autonomía expresiva del país frente a retos internacionales”, señaló.

El jurado, compuesto además por figuras reconocidas como el mexicano Víctor Vélez “Chubasco”, el belga Luc Descheemaeker –ganador de la primera edición–, la estadounidense Liza Donnelly, colaboradora habitual de The New Yorker, y el cubano Ismael Lema, director de la editorial Palante, tendrá la misión de seleccionar tres premios y varias menciones entre las 61 obras escogidas de un total de 359 presentadas por creadores de América, África, Europa, Asia y Oceanía.

Las propuestas seleccionadas abordan con agudeza el impacto de la globalización, el colonialismo cultural y las industrias culturales hegemónicas desde el prisma del humor gráfico, herramienta poderosa para cuestionar y desmitificar procesos complejos. Entre las actividades destacadas se encuentra la exposición personal de Pedro Méndez Suárez, Premio Nacional del Humor 2018, que podrá visitarse en la Unión de Periodistas de Cuba a partir del miércoles 10.

Además, el jueves 11 se realizará una visita al Museo del Humor en San Antonio de los Baños donde serán inauguradas las muestras La Colonización Cultural en las Bienales y Fidel en nuestros Salones, homenajeando la memoria del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el centenario de su nacimiento. El viernes 12 exhibirá la colectiva Humor con luz propia, del semanario Palante, celebrando su aniversario 65.

 

Amplia programación para los días finales

La programación para los días finales contempla en el Pabellón Cuba un taller infantil de caricatura y una jornada teórica sobre arte joven y humor político, el sábado 13. El domingo 14 el Parque Mariana Grajales, en la céntrica calle 23 esquina C, en el Vedado, será escenario de la Fiesta del humor y la cultura, con actividades como pintada de murales por estudiantes de San Alejandro, festivales de caricaturas y presentaciones literarias. La clausura tendrá lugar en el Centro Experimental de Artes Visuales José Antonio Díaz Peláez a las tres de la tarde, con la participación de artistas invitados y el comité organizador.

Más que un simple festival artístico, la II Bienal Internacional de Humor Político será un espacio integrador que convoca no solo a creadores sino también a estudiantes, especialistas, críticos y público general. La inclusión de talleres dirigidos a niños y jóvenes, junto a las actividades comunitarias planificadas, subraya la voluntad de fomentar una cultura del humor consciente, crítica y comprometida desde edades tempranas.

La elección del colonialismo cultural como temática guía responde a la necesidad de visibilizar y cuestionar las persistencias del dominio simbólico y económico de ciertas potencias sobre otras culturas, fenómeno que se manifiesta en las prácticas comunicativas, artísticas y políticas a nivel mundial. La bienal ofrece así un ámbito para la denuncia, la reflexión y la propuesta desde la creatividad.

Su realización adquiere mayor significado cuando se considera que ocurre en medio de una brutal crisis energética que afecta a Cuba, consecuencia directa del endurecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de Estados Unidos. Esta situación compleja añade una capa de desafío y resistencia a los ideales que sustentan la bienal.

 

Una expresión artística que no se doblega ante las dificultades

Los organizadores demuestran, con este esfuerzo, la vitalidad del sector cultural cubano y su compromiso con una expresión artística que no se doblega ante las dificultades. Como manifestó Tania Cordó González, las manifestaciones humorísticas no se restringen ni se limitan a formatos tradicionales, sino que se expanden a la comunidad y al diálogo social en toda su diversidad.

La II Bienal Internacional de Humor Político en La Habana será, sin dudas, un acontecimiento de alta relevancia cultural y política, que no solo celebra el talento y la creatividad de reconocidos y emergentes artistas del humor gráfico, sino que también promueve una reflexión profunda sobre temas esenciales para comprender las dinámicas del mundo contemporáneo.

Al poner en el centro el colonialismo cultural, la bienal desafía patrones establecidos y abre espacios para el cuestionamiento y la transformación, usando el humor como arma crítica y puente comunicativo. La diversidad de actividades y la participación de destacados jurados garantizan la calidad y el impacto de la muestra, reafirmando a La Habana como un punto clave en el mapa internacional del humor político.

En un momento marcado por tensiones y crisis, este evento simboliza la resistencia cultural y la capacidad del arte para iluminar las verdades sociales. Desde sus múltiples sedes y espacios, la bienal invita a todos a ser parte de esta celebración que trasciende fronteras y desafía hegemonías desde la creatividad y la inteligencia crítica.

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