Me he despertado en medio de la noche con un dolor intenso en las pantorrillas, una tensión de los músculos que si bien duró poco me resultó muy molesta. Quise conocer detalles de este síntoma, y mis inquietudes me llevaron a buscar entre los especialistas las respuestas a las siguientes preguntas:
¿Por qué se producen?
Pueden provocarlo la deshidratación a través del sudor. Cuando aparecen en las piernas la causa puede estar determinada por la fatiga muscular o el estrés, si se mantiene una misma postura durante mucho tiempo o al realizar de manera prolongada ejercicios físicos, sobre todo si hace calor.

¿Se relacionan con alguna enfermedad?
Cuando existe un estrechamiento de las arterias que llevan sangre a las piernas, el ejercicio físico puede ocasionar dolor en ellas y hasta en los pies, que desaparece después del ejercicio.
Otro factor puede ser.la presión sobre los nervios de la columna vertebral que se acentúa al caminar.
Ocurre también si la persona tiene carencia o escasez de minerales en el organismo como el calcio o el magnesio, que a veces se eliminan con los medicamentos indicados para el control de la presión arterial que incrementan las veces en que la persona siente necesidad de orinar.

¿Existe alguna propensión especial para que ocurran los calambres?
Sí, por ejemplo, las personas de la tercera edad son más propensas a padecerlos porque pierden masa muscular y los músculos se estresan más. Si el individuo no está preparado para hacer una determinada actividad, sus músculos se cansan. El exceso de sudoración –lo que les sucede a menudo a los deportistas—suele ocasionar calambres. No es inusual que los padezcan las embarazadas, también están más expuestos los que tienen sobrepeso. Y por último están en mayor riesgo quienes padecen afecciones como la diabetes, de los nervios, enfermedades del hígado o de la tiroides y se relacionan a veces con el consumo de algunos medicamentos, como señalamos en el caso de los antihipertensivos.

¿Cómo puedo evitarlos?
Hay medidas sencillas con las que es posible prevenir los calambres, como beber líquidos en abundancia durante el día, más aun cuando se realiza alguna actividad y hacer ejercicios de estiramiento antes de acostarse a dormir.
¿Y si aún así no hay mejoría?
Si la molestia es mucha, ocurren con frecuencia, se hincha o enrojece la piel de las piernas, y no se vinculan al exceso de ejercicio o a otro de los factores mencionados, hay que acudir sin pérdida de tiempo al médico.
Acerca del autor
Graduada de Periodismo en 1974 y Master en Ciencias Políticas de
enfoque Sur, Al graduarse pasó a atender temas históricos e
ideológicos y viajó a varios de los antiguos países socialistas. Al
pasar al periódico Trabajadores, escribió para el Suplemento de
salud durante varios años y realizó la cobertura del segundo
contingente de la brigada médica en Guatemala. Posteriormente fue
jefa de la edición digital y subdirectora editorial hasta mayo de 2025
que se jubiló y se recontrató en la publicación. En el transcurso de
su ejercicio profesional Ha ganado premios en concursos
periodísticos y de humorismo.


